GUSTAVO GUTIÉRREZ

Por Joao Batista Libânio

Colección Teólogos del Siglo XX

Ediciones San Pablo

Ya en nuestro número pasado publicábamos la reseña del primer libro de esa nueva colección de la Editorial San Pablo, dedicada a los teólogos del Siglo XX. Reflejaba la vida y la obra del teólogo alemán Karl Rahner. La segunda obra de la citada colección nos presenta al teólogo peruano, Gustavo Gutiérrez, persona de enorme trascendencia en el pensamiento cristiano contemporáneo ya que acuño el término “Teología de la Liberación”, aunque no fuera él su único exponente. Digamos antes de nada que la colección citada tiene una estructura fija que resulta muy interesante y que ya pudimos ver en el Libro de Rahner. Es decir hay una primera parte que es más biográfica que otra cosa, le sigue un segundo bloque con una explicación crítica de la obra y, luego, se incluye un texto del mismo autor, finalmente hay una bibliografía. La primera parte sirve para conocer al personaje en cuestión, la segunda para aprender sobre la obra que le ha hecho famoso o popular. Y luego en el texto del propio autor podemos edificar nuestra opinión más personal sobre el mismo.

En el caso de Gustavo Gutiérrez la obra propia elegida es la famosa “Tesis sobre la Teología de la Liberación” que desde luego merece la pena ser leída “en directo”, sin interpretaciones y versiones. Y la biografía de la primera parte, como se incluía en el libro de Rahner va en la solapa del libro y ahí nos dice que Gutiérrez nacido en 1928 sigue produciendo escritos y ha llegado a ser miembro de la Academia Peruana de la Lengua. Por tanto la parte doctrina se impone sobre la biografía y se intenta hacer una análisis no muy extenso, pero si muy conciso sobre la peripecia doctrinal de Gustavo Gutiérrez. Ese análisis lo hace el jesuita brasileño Joao Batista Libânio, autor, por otra parte, muy conocido también por muchos de los expertos en teología latinoamericana.

En fin, que con este libro tendríamos que decir lo mismo que dijimos en el caso del de Rahner. Sería un perfecto camino de conocimiento para todo aquel que nada conociera de Gutiérrez. Al final de la lectura del libro tendría, efectivamente, unas nociones muy completas y definitivas del personaje en cuestión. En fin que es una colección muy bien realizada, con un gran sentido de la presentación y de la “administración” justa de sus contenidos.

Ángel Gómez Escorial