La Natividad de San Juan Bautista
24 de junio de 2006

MONICIÓN DE ENTRADA

La Iglesia ha dado siempre una gran importancia a la figura de Juan, el Bautista. Es el último gran profeta del Antiguo Testamento y quien, a modo de Elías regresado, cumple la vieja profecía abriendo los caminos para la Redención. Él dará el primer paso de la más prodigiosa historia de la humanidad. Anunció la inmediata presencia entre nosotros de Dios hecho Hombre.


MONICIÓN SOBRE LAS LECTURAS

1.- En la primera lectura, el Profeta Isaías, leemos un fragmento del capítulo 49, describe la misión de un hombre de Dios. Y el relato del antiguo Testamento se parece extraordinariamente a lo que muchos años después contaría el Evangelio. Es el Señor quien nos elige para cumplir una misión y el elegido camina hacia el cumplimiento de su extraordinario trabajo.

S.- Como dice el versículo responsorial del salmo que proclamamos hoy “Dios nos ha elegido portentosamente” estamos ante un reconocimiento a la grandeza de Dios. El autor del salmo 138 refleja también la fuerza y ternura para con sus criaturas. El texto del salmo está, asimismo, considerado como una maravilla en su texto, de gran elegancia en su estilo, sobre todo en aquellos versos en los que se refleja la formación del cuerpo humano en el seno materno. Es, además, un reconocimiento total de la unión con Dios en todos los momentos de la vida.

2.- Pablo habla, en el capítulo 13 de los Hechos de los Apóstoles, de la estirpe davídica de Jesús, pero antes llegó Juan el Bautista. Centra Pablo la labor de Juan y se basa en la escritura para dar la importancia exacta al mensaje de anuncio de la Salvación dado por Juan.

3.- En el Evangelio de Lucas se explica con indudable calidad literaria el momento de poner nombre a ese hijo tardío nacido por el anuncio de un ángel. Y es que cuando Zacarías e Isabel deciden poner el nombre de Juan al pequeño recién nacido, están confirmando la elección de Dios sobre ese niño. Ya se sabe que entre los judíos la imposición del nombre es marcar el camino y la misión de cada uno.

Lectura de Postcomunión

MONICIÓN

En la tradición de muchas generaciones de fieles católicos aparece San Juan, el Bautista, con enormes cualidades de intercesión ante Jesús e, incluso, como agente directo de milagros y prodigios. Recordémosle así, en estos momentos, como lo hicieron las generaciones que nos precedieron

ORACIÓN A SAN JUAN BAUTISTA

Gloriosísimo San Juan Bautista,

por el amor ardiente que tuviste al Niño Jesús

y por la santísima dulzura

que infundió en tu corazón con sus halagos;

por aquellos privilegios que te concedió

para hacer tantos milagros a favor de tus devotos,

te suplico te dignes favorecerme

en todas mis necesidades con tu eficaz patrocinio

y en particular te ruego me alcances la gracia

que te pido en este día.

 

¡Oh, glorioso San Juan Bautista,

muévete a piedad de esta alma acongojada,

que en ti puso sus esperanzas;

líbrala, te ruego, de sus miserias.

¡Oh, santo de los milagros!,

alivia la congoja de mi corazón,

y haz que yo viva aquí

como verdadero amante de mi Jesús

para poder gozar de Él en el Cielo.

Amén.


Exhortación de despedida

Hoy hemos celebrado, con alegría, la solemnidad de San Juan Bautista. Mañana nos volvemos a reunir aquí, en el templo, para conmemorar la Vida de Jesús en el domingo XII del Tiempo Ordinario