EL EDITOR Y LA POLÍTICA

Por Ángel Gómez Escorial

Un lector de Chile me recuerda que antes hablaba yo más de política. Aprovecha para felicitar a David Llena por su artículo sobre ETA. Recuerdo, sin duda, los muchos artículos que publiqué sobre la posibilidad de reinventar una actuación política basada en la estela de Ángel Herrera Oria, una personalidad de la primera mitad del siglo XX que suscitó medios de comunicación, pensamiento político y hasta económico y social desde una vertiente del pensamiento cristiano. Tras una dilata labor como laico, fue ordenado sacerdote y llegó a las dignidades de obispo y cardenal. Hoy tiene abierto un proceso de beatificación.

Personalmente, ejercí el periodismo político durante muchos años, aunque luego me pasé a la especialidad financiera y económica. Tampoco –claro—escribo de esas últimas disciplinas en Betania. Ocurre que Betania ha ido cambiando. Mi idea primera al fundarla es que fuera un medio de comunicación general que cristianamente sirviera para atraer a alejados de la fe. Las circunstancias y la inclusión de elementos litúrgicos en sus contenidos hizo que fueran ampliándose las entradas de lectores que buscaban esos contenidos. Hoy, como se sabe, hay una mayoría importante de sacerdotes entre nuestros lectores, lo que, sin duda, imprime carácter.

Eso no quiere decir que tengamos que centrarnos solo en temas litúrgicos y que la variedad y amplitud de temas siempre puede ser un aliciente digno de interés. Pretendo reflexionar sobre esto y actuar en consecuencia.