ASÍ SERÁ LA VISITA DEL PAPA A VALENCIA (ESPAÑA) DURANTE EL V ENCUENTRO MUNDIAL DE LAS FAMILIAS

VALENCIA/ROMA (ZENIT.org).- Un itinerario que posibilitará el contacto con los peregrinos marca la agenda --adelantada provisionalmente por la organización del V Encuentro Mundial de las Familias-- que seguirá Benedicto XVI en su viaje apostólico a Valencia (España) con ocasión de esta gran cita de fe y fiesta. Impulsada por Juan Pablo II, esta convocatoria parte cada tres años del Papa: peregrinos de los cinco continentes se reúnen para intercambiar experiencias y profundizar en el papel de la familia cristiana ante los retos que plantea el siglo XXI.

El V EMF se celebrará del 1 al 9 de julio bajo el lema «La transmisión de la fe en la familia». Cuatro manifestaciones principales configuran un EMF: un congreso internacional, celebraciones eucarísticas (por grupos lingüísticos) para las familias en peregrinación, una vigilia con testimonios de familias y la Misa conclusiva. Estos dos últimos actos serán presididos por Benedicto XVI, cuyo vuelo, procedente del aeropuerto Leonardo da Vinci de Fiumicino (Roma), llegará al aeropuerto de Valencia-Manises el sábado 8 de julio hacia las 11.30 horas.

Después de la ceremonia de bienvenida y del discurso del Santo Padre, será trasladado en un vehículo panorámico desde el aeropuerto hasta la Catedral de Valencia, en el centro de la ciudad. El Papa visitará la Catedral y la capilla del Santo Cáliz. La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, hará entrega de las llaves de la ciudad al Santo Padre, y éste luego se dirigirá a pié a la Basílica de la Virgen de los Desamparados. Después de visitarla, rezará la oración mariana del Ángelus en la plaza de la Virgen. A continuación será recibido en el Palacio Arzobispal, residencia del Santo Padre durante su estancia en Valencia --cuyo arzobispo es monseñor Agustín García-Gasco--.

El programa prevé el posterior traslado de Benedicto XVI al Palacio de la Generalidad valenciana (sede del gobierno autonómico), donde tendrá un encuentro con la Familia Real española. A su regreso al Palacio Arzobispal, el Papa recibirá la visita del presidente del gobierno del país.

Después de ello, Benedicto XVI se encaminará en vehículo panorámico al Encuentro Festivo-Testimonial que, a partir de las 20.00 horas, reunirá a cientos de miles de familias del mundo en el Puente de Monteolivete en un contexto de oración y testimonios de experiencia de fe vivida en circunstancias especialmente particulares. El Papa regresará en vehículo panorámico al Palacio Arzobispal, donde pasará la noche.

Repetirá este itinerario al día siguiente, domingo 9 de julio, cuando regrese en vehículo panorámico al Puente de Monteolivete, donde presidirá la solemne Eucaristía conclusiva a partir de las 9.30 horas; pronunciará la homilía. En los EMF concelebran esta Misa cardenales, obispos y sacerdotes de todo el mundo. Durante la Eucaristía, algunos esposos que han cumplido 50 años de matrimonio renovarán sus promesas matrimoniales Al concluir la celebración, Benedicto XVI dirigirá el rezo del Ángelus.

Tras despedirse de los peregrinos se trasladará al aeropuerto de Manises desde donde, tras la ceremonia de despedida y los discursos correspondientes, partirá el vuelo papal hacia las 13.00 horas con destino al aeropuerto romano de Ciampino.

Aparte del Congreso Internacional Teológico-Pastoral (4-7 de julio), el programa preparado para el próximo EMF prevé la celebración simultánea de un Congreso de Hijos (de 16 a 25 años de edad) y otro de Abuelos. Además incluye, por primera vez en la historia de los EMF, la celebración de una feria internacional dedicada íntegramente a las familias (1-7 de julio) y la convocatoria a un Rosario de las Familias (7 de julio).

En cuanto a las celebraciones eucarísticas por grupos lingüísticos (hasta ocho, por el momento), el sábado 8 de julio, a partir de las 10.00 horas, habrá actos litúrgicos de forma simultánea en la mayoría de los templos de la ciudad. Más información e inscripciones (que solicita la organización a todos los peregrinos) en la web plurilingüe www.wmf2006.org .


DISCURSO DE BENEDICTO XVI EN EL ENCUENTRO ECUMÉNICO DE VARSOVIA

VARSOVIA 2006 (ZENIT.org).- Publicamos el discurso que pronunció Benedicto XVI en iglesia luterana de la Santísima Trinidad de Varsovia en el encuentro ecuménico con los representantes de siete iglesias reunidas en el Consejo Ecuménico Polaco, el jueves 25 de mayo de 2006.

TEXTO ÍNTEGRO DEL DISCURSO DEL PAPA

Queridos hermanos y hermanas en Cristo:

"Gracia y paz a vosotros de parte de Aquel que es, que era y que va a venir, de parte de los siete Espíritus que están ante su trono, y de parte de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de entre los muertos, el príncipe de los reyes de la tierra" (Ap 1, 4-5). Con estas palabras del libro del Apocalipsis, con las que san Juan saluda a las siete Iglesias de Asia, quiero dirigir mi afectuoso saludo a todos los que están aquí presentes, ante todo a los representantes de las Iglesias y las comunidades eclesiales reunidas en el Consejo ecuménico polaco. Agradezco al arzobispo Jeremías, de la Iglesia ortodoxa autocéfala y presidente de este Consejo, el saludo y las palabras de unión espiritual que acaba de dirigirme. Saludo al arzobispo Alfons Nossol, presidente del Consejo ecuménico de la Conferencia episcopal polaca.

Nos une hoy aquí el deseo de encontrarnos para dar gloria y honrar, con la oración común, a nuestro Señor Jesucristo: "Al que nos ama y nos ha lavado con su sangre de nuestros pecados y ha hecho de nosotros un reino de sacerdotes para su Dios y Padre" (Ap 1, 5-6). Damos gracias a nuestro Señor, porque nos reúne, nos concede su Espíritu y nos permite invocar, por encima de lo que aún nos separa, "Abbá, Padre". Estamos convencidos de que él mismo intercede sin cesar en nuestro favor, pidiendo para nosotros: "Que sean perfectamente uno, y el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí" (Jn 17, 23).

Juntamente con vosotros doy gracias por el don de este encuentro de oración común. Veo en él una de las etapas para realizar el firme propósito que hice al inicio de mi pontificado: considerar una prioridad de mi ministerio el restablecimiento de la unidad plena y visible entre los cristianos. Mi amado predecesor el siervo de Dios Juan Pablo II, cuando visitó esta iglesia de la Santísima Trinidad, en el año 1991, subrayó: "Por mucho que nos esforcemos en lograr la unidad, ella es siempre un don del Espíritu Santo. Sólo estaremos dispuestos a recibir este don si hemos abierto nuestra mente y nuestro corazón a él a través de la vida cristiana y especialmente a través de la oración" (Encuentro ecuménico de oración, 9 de junio de 1991, n. 6: L'Osservatore Romano, edición en lengua española, 19 de julio de 1991, p. 8). En efecto, no podemos "lograr" la unidad sólo con nuestras fuerzas. Como recordé durante el encuentro ecuménico del año pasado en Colonia: "Podemos obtenerla solamente como don del Espíritu Santo" (Discurso a los representantes de otras Iglesias y comunidades eclesiales, 19 de agosto de 2005: L'Osservatore Romano, edición en lengua española, 26 de agosto de 2005, p. 9).

Por eso, nuestras aspiraciones ecuménicas deben estar impregnadas por la oración, el perdón recíproco y la santidad de vida de cada uno de nosotros. Me complace que aquí, en Polonia, el Consejo ecuménico polaco y la Iglesia católica romana emprendan numerosas iniciativas en este ámbito.

"Mirad, viene acompañado de nubes: todo ojo lo verá, hasta los que le traspasaron" (Ap 1, 7). Estas palabras del Apocalipsis nos recuerdan que todos estamos en camino hacia el encuentro definitivo con Cristo, cuando él desvelará ante nosotros el sentido de la historia humana, cuyo centro es la cruz de su sacrificio salvífico. Como comunidad de discípulos, nos encaminamos a ese encuentro, con la esperanza y la confianza de que será para nosotros el día de la salvación, el día que se hará realidad todo lo que anhelamos, gracias a nuestra disponibilidad a dejarnos guiar por la caridad recíproca, que su Espíritu suscita en nosotros. No edificamos esta confianza sobre nuestros méritos, sino sobre la oración en la que Cristo revela el sentido de su venida a la tierra y de su muerte redentora: "Padre, los que tú me has dado, quiero que donde yo esté estén también conmigo, para que contemplen mi gloria, la que me has dado, porque me has amado antes de la creación del mundo" (Jn 17, 24).

En camino hacia el encuentro con Cristo que "viene acompañado de nubes", con nuestra vida anunciamos su muerte, proclamamos su resurrección, a la espera de su venida. En efecto, experimentamos el peso de la responsabilidad que implica todo esto, pues el mensaje de Cristo debe llegar a todos los hombres de la tierra, gracias al compromiso de quienes creen en él y están llamados a testimoniar que él fue enviado verdaderamente por el Padre (cf. Jn 17, 23). Por tanto, es necesario que, al anunciar el Evangelio, nos impulse el anhelo de cultivar relaciones recíprocas de caridad sincera, de modo que, a la luz de ellas, todos conozcan que el Padre mandó a su Hijo y ama a la Iglesia y a cada uno de nosotros como lo ama a él (cf. Jn 17, 23). Así pues, los discípulos de Cristo, cada uno de nosotros, debemos tender a esa unidad, a fin de que nos convirtamos, como cristianos, en signo visible de su mensaje salvífico, destinado a todo ser humano.

Permitidme que haga referencia una vez más al encuentro ecuménico que tuvo lugar en esta iglesia con la participación de vuestro gran compatriota Juan Pablo II y a su intervención, en la que delineó del siguiente modo la visión de los esfuerzos tendentes a la unidad plena de los cristianos: "El reto que se nos lanza es el de superar gradualmente los obstáculos (...) y crecer juntos en esa unidad de Cristo, que es única, unidad con la que la dotó desde el comienzo; la seriedad de este cometido impide obrar precipitada o impacientemente, pero el deber de responder a la voluntad de Cristo exige que permanezcamos firmes en el camino hacia la paz y la unidad entre todos los cristianos. Sabemos bien que no somos nosotros los que vamos a cicatrizar las heridas de la división y a restablecer la unidad; somos simples instrumentos que Dios puede utilizar; la unidad entre los cristianos será don de Dios, en su tiempo de gracia. Tendamos humildemente hacia ese día, creciendo en el amor, el perdón y la confianza recíprocos" (Encuentro ecuménico de oración, 9 de junio de 1991, n. 6: L'Osservatore Romano, edición en lengua española, 19 de julio de 1991, p. 8).

Desde aquel encuentro, han cambiado muchas cosas. Dios nos ha concedido dar muchos pasos hacia la comprensión recíproca y el acercamiento. Permitidme atraer vuestra atención hacia algunos acontecimientos ecuménicos que tuvieron lugar en ese tiempo en el mundo: la publicación de la encíclica Ut unum sint; las concordancias cristológicas con las Iglesias precalcedonias; la firma en Augsburgo de la "Declaración común sobre la doctrina de la justificación"; el encuentro con ocasión del gran jubileo del año 2000 y la memoria ecuménica de los testigos de la fe del siglo XX; la reanudación del diálogo católico-ortodoxo a nivel mundial; el funeral de Juan Pablo II, con la participación de casi todas las Iglesias y comunidades eclesiales.

Sé que también aquí, en Polonia, este anhelo fraterno de unidad ha logrado éxitos concretos. Quisiera mencionar en este momento: la firma de la declaración de reconocimiento mutuo de la validez del bautismo, realizada en el año 2000, también en este templo, por la Iglesia católica romana y las Iglesias reunidas en el Consejo ecuménico polaco; la creación de la Comisión para las relaciones entre la Conferencia episcopal polaca y el Consejo ecuménico polaco, a la que pertenecen los obispos católicos y los jefes de otras Iglesias; la creación de las comisiones bilaterales para el diálogo teológico entre católicos y ortodoxos, luteranos, miembros de la Iglesia nacional polaca, mariavitas y adventistas; la publicación de la traducción ecuménica del Nuevo Testamento y del libro de los Salmos; la iniciativa llamada "Obra navideña de ayuda a los niños", en la que colaboran las organizaciones caritativas de las Iglesias católica, ortodoxa y evangélica.

Constatamos muchos progresos en el campo del ecumenismo y, sin embargo, esperamos siempre algo más. Permitidme señalar hoy, un poco más detalladamente, dos cuestiones. La primera se refiere al servicio caritativo de las Iglesias. Son numerosos los hermanos que esperan de nosotros el don del amor, de la confianza, del testimonio, de una ayuda espiritual y material concreta. A este problema me referí en mi primera encíclica, Deus caritas est. Afirmé en ella: "El amor al prójimo enraizado en el amor a Dios es ante todo una tarea para cada fiel, pero lo es también para toda la comunidad eclesial, y esto en todas sus dimensiones: desde la comunidad local a la Iglesia particular, hasta abarcar a la Iglesia universal en su totalidad. También la Iglesia en cuanto comunidad ha de poner en práctica el amor" (n. 20).

No podemos olvidar la idea esencial que desde el inicio constituyó el fundamento muy fuerte de la unidad de los discípulos: "En la comunidad de los creyentes no debe haber una forma de pobreza en la que se niegue a alguien los bienes necesarios para una vida digna" (ib.). Esta idea es siempre actual, aunque a lo largo de los siglos hayan cambiado las formas de la ayuda fraterna; aceptar los desafíos caritativos contemporáneos depende en gran medida de nuestra colaboración recíproca.

Me alegra que este problema tenga mucho eco en el mundo en forma de numerosas iniciativas ecuménicas. Noto, complacido, que en la comunidad de la Iglesia católica y en las demás Iglesias y comunidades eclesiales se han difundido diversas formas nuevas de actividad caritativa, y han reaparecido con renovado impulso algunas antiguas. Son formas que a menudo unen la evangelización y las obras de caridad (cf. ib., 30 b).

Parece que, a pesar de todas las diferencias que hay que superar en el ámbito del diálogo interconfesional, es legítimo atribuir el compromiso caritativo a la comunidad ecuménica de los discípulos de Cristo en la búsqueda de una unidad plena. Todos podemos insertarnos en la colaboración en favor de los necesitados, aprovechando esta red de relaciones recíprocas, fruto del diálogo entre nosotros y de la acción común. Con el espíritu del mandamiento evangélico, debemos tener esta amorosa solicitud en favor de los hermanos necesitados, sean quienes sean.

A este propósito, en mi encíclica escribí que "para un mejor desarrollo del mundo es necesaria la voz común de los cristianos, su compromiso "para que triunfe el respeto de los derechos y de las necesidades de todos, especialmente de los pobres, los marginados y los indefensos"" (ib.). Ojalá que la práctica de la cáritas fraterna nos acerque cada vez más a todos los que participamos en este encuentro y haga más creíble nuestro testimonio de Cristo ante el mundo.

La segunda cuestión a la que quiero referirme atañe a la vida matrimonial y familiar. Sabemos que entre las comunidades cristianas, llamadas a testimoniar el amor, la familia ocupa un lugar particular. En el mundo de hoy, en el que se están multiplicando las relaciones internacionales e interculturales, jóvenes provenientes de diversas tradiciones, de distintas religiones, de diferentes confesiones cristianas cada vez más a menudo se deciden a fundar una familia.

Muchas veces, para los jóvenes mismos y para sus seres queridos es una decisión difícil, que implica varios peligros relativos tanto a la perseverancia en la fe como a la construcción futura del orden familiar, al igual que la creación de un clima de unidad de la familia y de condiciones oportunas para el crecimiento espiritual de los hijos. Sin embargo, precisamente gracias a la difusión a gran escala del diálogo ecuménico, la decisión puede dar origen a la formación de un laboratorio práctico de unidad. Por eso son necesarias la benevolencia recíproca, la comprensión y la madurez en la fe de ambas partes, así como de las comunidades de las que provienen.

Quiero expresar mi aprecio a la Comisión bilateral del Consejo para las cuestiones del ecumenismo de la Conferencia episcopal polaca y del Consejo ecuménico polaco, que han emprendido la elaboración de un documento en el que se presenta la doctrina cristiana común sobre el matrimonio y la familia, y se establecen principios, aceptables por todos, para contraer matrimonios interconfesionales, indicando un programa común de solicitud pastoral para dichos matrimonios.

Deseo a todos que en esta delicada cuestión se acreciente la confianza recíproca entre las Iglesias y una colaboración que respete plenamente los derechos y la responsabilidad de los cónyuges por la formación en la fe de la propia familia y por la educación de los hijos.

"Yo les he dado a conocer tu nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que tú me has amado esté en ellos y yo en ellos" (Jn 17, 26). Hermanos y hermanas, poniendo toda nuestra confianza en Cristo, que nos da a conocer su nombre, caminemos cada día hacia la plenitud de la reconciliación fraterna. Que su oración haga que la comunidad de sus discípulos en la tierra, en su misterio y en su unidad visible, se transforme cada vez más en una comunidad de amor en la que se refleje la unidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

[Traducción distribuida por la Santa Sede © Copyright 2006 - Libreria Editrice Vaticana]


BENEDICTO XVI Y TONY BLAIR HABLAN SOBRE EL DIÁLOGO CON EL ISLAM Y LA PAZ

CIUDAD DEL VATICANO (ZENIT.org).- El papel de la religión, el diálogo con el islam, y la ayuda a África fueron algunos de los argumentos de la audiencia que concedió este sábado Benedicto XVI al primer ministro de Gran Bretaña, Tony Blair. El encuentro «cordial», según fue definido posteriormente por Joaquín Navarro-Valls, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, tuvo una duración de unos 35 minutos y se celebró en la biblioteca privada del Papa. Según ha explicado una nota difundida por Navarro-Valls, «el argumento principal fue el papel de la religión en la política y en las sociedades».

En particular, «se hizo hincapié en la contribución al diálogo que pueden aportar los valores comunes de las religiones, en particular con el Islam moderado, sobre todo en los temas concernientes a la paz y a la solidaridad». En la audiencia, según afirma la nota vaticana, «también se habló de África, evidenciando la exigencia de que la comunidad mundial favorezca y respalde con todos los medios la convivencia pacífica y el desarrollo de aquel continente». «Finalmente, se ha hablado de los progresos decisivos del proceso de paz en Irlanda del Norte», concluye Navarro-Valls.

Ha sido el primer encuentro entre Blair, anglicano, y Benedicto XVI desde que fue elegido Papa. El primer ministro llegó al Vaticano acompañado por su esposa e hijos. La señora Cherie Blair, católica, ya había sido recibida por el Papa el 28 de abril en audiencia privada, pues se encontraba en el Vaticano participando en la sesión plenaria de la Academia Pontificia de las Ciencias. Por su parte, un comunicado de Downing Street especifica que en el encuentro el Papa y Blair «hablaron de los desafíos de la globalización, del diálogo entre los diferentes credos, y de la importancia de que voces moderadas de las diferentes religiones se unan para afrontar el extremismo y el terrorismo». La oficina del primer ministro revela que en la audiencia también se tocó la situación de China.


LA IGLESIA CATÓLICA ES LA ORGANIZACIÓN NO GUBERNAMENTAL MÁS COMPROMETIDA EN LA LUCHA CONTRA EL SIDA

Informe del cardenal Lozano Barragán ante las Naciones Unidas

NUEVA YORK (ZENIT.org).- Uno de cada cuatro enfermos de sida es atendido en el mundo por un centro católico, según ha podido comprobarse en Reunión de Alto Nivel sobre esta pandemia celebrada por la Asamblea General de las Naciones Unidas del 31 de mayo al 2 de junio. En el encuentro tomó la palabra, en representación de la Santa Sede, el cardenal Javier Lozano Barragán, presidente del Consejo Pontificio para la Pastoral de los Agentes Sanitarios, quien ilustró además la obra de prevención que promueve la Iglesia, basada «en la información y educación hacia conductas dirigidas a evitar la pandemia».

El purpurado mexicano comenzó su intervención para transmitir el saludo a la asamblea de Benedicto XVI «a todos los que están empeñados en la lucha contra el VIH/SIDA». «El Papa abriga una gran preocupación por el avance de la pandemia y garantiza la continuidad e incremento del trabajo que la Iglesia católica lleva a cabo para frenar esta desgracia», aseguró el cardenal. Al explicar con números la acción de la Iglesia en este campo, reveló que «el 26.7% de los centros en el mundo para tratar enfermos de VIH/SIDA están dentro de la Iglesia católica». Este trabajo implica, aclaró, «la capacitación de profesionales de la salud, prevención, cuidado, asistencia y acompañamiento tanto de los enfermos como de sus familias».

Esta presencia sobre el terreno tiene lugar gracias a las diferentes instituciones católicas. En concreto explicó que, Caritas Internacional está comprometida en este frente en 102 países. Asimismo, ilustró la labor que ofrecen las congregaciones religiosas y las asociaciones internacionales como «las Vicentinas, Comunidad de San Egidio, Camilianos, Juaninos, Jesuitas, religiosas de la Madre Teresa, el Hospital del Niño Jesús de la Santa Sede y los Farmacéuticos católicos». Al hablar de la prevención, explicó que «somos conscientes de que el papel de la familia en el campo de la formación y de la educación es indispensable y eficaz». «La educación e información las damos también a través de documentos, conferencias e intercambios de experiencias y prácticas», constató.

«Para el cuidado y asistencia de los enfermos acentuamos la capacitación de médicos y personal para médico, de capellanes y voluntarios; combatimos el estigma, facilitamos el diagnóstico, el “counselling” y la Reconciliación. Proveemos los antiretrovirales, los medicamentos para evitar la transmisión vertical materno filial y el contagio sanguíneo», siguió informando. «En el ramo de la atención y acompañamiento al enfermo evitamos los contagios, atendemos a huérfanos y viudas, a los presos, ayudamos a la reintegración social de estos enfermos y colaboramos con los Gobiernos y demás Instituciones que se ocupan de la pandemia, tanto a nivel ecuménico como civil», siguió diciendo.

Por último, informó que la Santa Sede por voluntad de Juan Pablo II ha lanzado una iniciativa para ayudar económicamente a los enfermos de sida, la Fundación «El Buen Samaritano». «Hasta la fecha hemos facilitado antiretrovirales a 18 países --explicó el cardenal Lozano--: 13 de África, 3 de América y 2 de Asia. En estos países hemos repartido el dinero recibido de católicos de 19 países, tanto de África misma, como de América, Asia y Europa».


EL PRESIDENTE Y EL DIRECTOR DE CÁRITAS COLOMBIA EXPLICAN EN MADRID EL TRABAJO DE LA IGLESIA EN EL PROCESO DE PAZ

MADRID, CÁRITAS.- Monseñor Rubén Salazar y monseñor Héctor Fabio Henao, presidente y director de Cáritas-Pastoral Social de Colombia, respectivamente, el momento actual en que se encuentra el proceso de paz y de reconciliación nacional en ese país andino, así como la situación humanitaria de los más de dos millones y medios de desplazados internos que ha originado el conflicto colombiano en los últimos años. Los máximos responsables de Cáritas Colombia se encuentran en Madrid para participar en una reunión del Grupo de Trabajo sobre Colombia de Cáritas Internacional, que se celebra en la sede de Cáritas Española los días 8 y 9 de junio.

MEDIACIÓN POLÍTICA Y APOYO SOCIAL A LOS DESPLAZADOS

Cáritas Colombia, con el apoyo estrecho de Cáritas Española y otras Cáritas europeas, viene impulsando desde hace años un intenso proceso de mediación política y social a favor de la pacificación del país andino y la protección de los derechos humanos, además de desarrollar un importante trabajo de ayuda humanitaria a las comunidades de desplazados en diversas regiones del país. Como ha recordado monseñor Henao, Colombia, con sus 2,5 millones de desplazados, "es actualmente el país en el que se vive la más grave situación humanitaria del mundo occidental". Según ha denunciado, "en los últimos años más de 500.000 familias han padecido en Colombia el flagelo del desplazamiento forzoso, lo que ha supuesto una degradación de sus condiciones de vida y una vulneración masiva de sus derechos humanos". Estos desplazamientos de población se han traducido para millones de personas en Colombia la perdida de sus tierras y de sus medios de vida, así como la imposibilidad de tener un acceso normalizado y regular a servicios básicos como la vivienda, la salud o la educación.

COMISIONES ESPECIALES DE DIÁLOGO

Junto al intenso trabajo de acompañamiento a los desplazados, Cáritas y la Iglesia de Colombia vienen liderando desde hace años un intenso proceso de diálogo y reconciliación nacional, que cuenta con el reconocimiento del conjunto de la sociedad colombiana y las partes en conflicto. Tal y como ha relatado monseñor Salazar, la Iglesia de Colombia está desempeñando en la actualidad, a través de la participación personal de varios obispos, un papel muy activo en el seno de las comisiones especiales por el diálogo y el proceso de paz que vienen funcionando con las guerrillas de la FARC y el ELN, y los grupos paramilitares integrados en la AUC. Asimismo, es especialmente importante en este terreno el papel que el episcopado colombiano desempeña en la Comisión de Conciliación Nacional, impulsada y presidida por la Conferencia Episcopal de Colombia.

Monseñor Henao explicó la línea de trabajo pastoral que Cáritas y la Iglesia de Colombia impulsan en el marco de este proceso de reconciliación, que, dijo, "debe caminar en paralelo al diálogo político y la búsqueda de la paz". Esto pasa, aseguró, por asegurar "el reconocimiento de la dignidad de las víctimas y su reparación, además de iniciar un proceso de identificación de quiénes son las víctimas y de establecimiento de la verdad para conocer lo qué ha pasado exactamente en Colombia en todos estos años".

APOYO DE CÁRITAS ESPAÑOLA

Durante el desayuno informativo, tanto el presidente como el director de Cáritas Colombia llamaron también la atención sobre los retos pastorales que, junto con el problema de la violencia y los desplazados, plantean actualmente los 11 millones de personas (casi el 30 por ciento de la población nacional) que viven en Colombia en condiciones de pobreza extrema. "Uno de nuestros retos –aseguró monseñor Henao—es cómo construir esperanza. Y en esta línea venimos trabajando en Cáritas de Colombia con el apoyo de Cáritas Española". Es un apoyo tan reconocido y valorado en el país andino que "para mucha gente de Colombia el nombre de España significa solidaridad", afirmó.

El director de los Servicios Generales de Cáritas Española, José Luis Pérez Larios, que participó también en el encuentro informativo de esta mañana, hizo un breve repaso al compromiso que desde España se viene prestando desde el año 1982 con la realidad social de Colombia en tres líneas prioritarias: el fortalecimiento de la democracia participativa, la promoción y defensa de los derechos humanos, y la ayuda humanitaria a las poblaciones vulnerables. La acción de Cáritas Española se ha concentrado en zonas como el Urabá antioqueño y chocoano, el Magdalena Medio, el Catatumbo colombiano, el Meta y el Huila.

En el marco de este proceso de acompañamiento integral, Cáritas Española atendió durante el año 2005 a unas 3.200 personas de diez municipios de los departamentos anteriormente mencionados. La cantidad aproximada anual que Cáritas Española invierte en planes de ayuda y acompañamiento en Colombia es de 1 millón de euros.


EL CULTO A LA VIRGEN DE MONTSERRAT ES LA PRIMERA ADVOCACIÓN MARIANA UNIVERSAL

Lo revela el abad de Montserrat en una conferencia en Roma

CIUDAD DEL VATICANO (ZENIT.org).- El culto a la Virgen de Montserrat (Cataluña, España) es la primera advocación mariana con alcance universal. Lo explicó el 31 de mayo el padre Josep Maria Soler, abad de ese Monasterio, durante una conferencia en la Iglesia de Santiago y Montserrat en Roma que se enmarcó en los actos conmemorativos del 125 aniversario de la coronación canónica y de su proclamación de la Virgen como patrona de Cataluña. El abad explicó como «ya desde el primer tercio del siglo XI el abad Oliva, muy vinculado a la sede romana, funda un pequeño monasterio junto al convento de Santa María que crece con la fama de los milagros que obra la Virgen». De ahí »el nombre de Montserrat se extiende sobretodo gracias a los peregrinos de Santiago que lo divulgan y a Alfonso X el Sabio que dedica seis cantigas a seis milagros de la Virgen».

El superior benedictino explicó que fue el Papa León XIII en el 1881 --hace 125 años-- quien concedió el patrocinio de la Virgen montserratina sobre las diócesis catalanas, así como su coronación, el rango basilical al templo y la fiesta propia el 27 abril. «Ahora gracias a Benedicto XVI celebramos el aniversario de todos estos acontecimientos pidiendo al Señor que por intercesión celestial de la patrona a los que la invocan la gracia de sentir su protección como madre de consuelo y esperanza», afirmó.

Dom Josep Maria Soler observó que el culto a la «Moreneta» (apelativo cariñoso con el que se conoce a la Virgen de Montserrat, que es de color negro) no se quedó solo en Europa sino que con el descubrimiento de América se empezaron a dedicar iglesias en México, Chile y Perú. En Brasil existen hoy dos monasterios bajo su advocación. El abad reveló que Montserrat es, al mismo tiempo, una de las casas editoriales más antiguas de Europa y contó que en su «Scriptorium» se elaboró el Códice «Llibre Vermell» de finales del siglo XIV. De ese monasterio salieron xilografías con imágenes de la Virgen y más de 200.000 hojas de indulgencias de cofrades.

FAMILIAS REALES, SANTOS Y PAPAS

La importancia de Montserrat se revela en la «afluencia de peregrinos anónimos» y también de «personalidades y benefactores que con exvotos o por su fe ofrecieron joyas y paramentos litúrgicos, especialmente familias principescas como los Duques de Urbino o de Calabria y extirpes como los Savoya o en España el monarca Carlos I. El abad le definió «el más montserratino de los monarcas españoles: él y su hijo Felipe II murieron con una candela bendecida típica de Montserrat en la mano». En cuanto a los pontífices, el abad reconoció que «sería mas fácil contar los papas no relacionados con el monasterio» y entre los que tuvieron una relación especial con este santuario mariano y con su comunidad benedictina citó a Gregorio XIII, Julio II, el beato Pío IX, León XIII, el beato Juan XXIII, Pablo VI y Juan Pablo II, que lo visitó en 1982».

Los santos y beatos que han pasado por Montserrat, en particular citó a «Ignacio de Loyola, Luis Gonzaga y José de Calasanz» y de los más recientes «Antonio María Claret, Joaquina Vedruna, Enric d’ Ossó, Josep Mañanet, Francesc Palau, Francesc Coll, Paula Montal, Josemaría Escrivá, Pere Tarrés, Francesc Castelló y otros mártires de la persecución religiosa».

LA VIRGEN DE MONTSERRAT EN EL MUNDO

«La Virgen Morena no conoce fronteras», afirmó el abad, revelando que abadías en Australia (New Norcia), en Filipinas (Manila y Malay Malay) y en Colombia (Medellín y Guatapé) están vinculadas con Montserrat. Actualmente en el monasterio de Montserrat en Cataluña acuden anualmente dos millones de peregrinos al año y según el abad «en esta hora de replanteamientos intentamos responder a las necesidades de un mundo en rápida evolución sin dejar perder los antiguos valores que conservan sentido y eficacia». El abad entregó al rector de la Iglesia de Santiago y Montserrat, monseñor José Luis González Novalín, la medalla del Año Jubilar de Montserrat «para que quede en esta casa hermana». El rector hizo saber que «en esta casa se veneró a la Virgen de Montserrat ya desde final de la Edad Media» y contó como «también aquí en Roma existe una Virgen de Montserrat coronada desde el 8 de abril de 1656».

A la conferencia en esta Iglesia Nacional Española acudieron representantes de la Iglesia española en Roma, miembros del cuerpo diplomático y el director de Asuntos Religiosos de la Generalitat de Cataluña, Jordi López Camps.

[Más información http://www.abadiamontserrat.net]


ARZOBISPO PARAGUAYO EXHORTA A NO CAER EN SUPERSTICIONES

ASUNCIÓN (ACI).- Ante la ola de supersticiones que se han originado alrededor de la fecha 06/06/06, el Arzobispo de Asunción, Mons. Pastor Cuquejo, instó a los católicos a no dejarse llevar por falsas creencias y, en cambio, les pidió recordar que tienen a Cristo que está por encima del mal. Mons. Cuquejo afirmó que “el cristiano debe liberarse de estas supersticiones, primero porque pierde tiempo y segundo porque tiene a Cristo, que es el gran redentor, el que está por encima del mal”. “Si piensa y cree que le va afectar, quizás le afecte, pero será por su propia culpa porque se está autosugestionando”, precisó. El Prelado señaló que, antes de enfocar el simbolismo del 666, hace falta analizar y entender “la mentalidad judía, que afirma que el número 7 significaba la perfección y el contacto con Dios” y lo que estaba “por debajo era imperfecto y allí estaba el número 6”.

El Arzobispo indicó que cuando el autor del Apocalipsis identifica a la bestia con el 666, habla de ésta como de varios o uno “que perseguía a los cristianos de esa época. Suelen identificarlos con el emperador Nerón como la bestia, y como va en contra de Dios, se le ponía el calificativo del numero 6”. “Entonces tres veces seis significaría que es la perfección de la maldad. Es un mero símbolo que no tiene un poder mágico o una fuerza. De por sí el número no tiene ningún poder. El poder estaría en la maldad que podría hacer el hombre”, precisó.

El Prelado añadió que el “666” se introdujo en los supersticiosos como un número maligno que significaba la acción del demonio, la catástrofe que ocurriría “con las coincidencias de estos números”. “Por ejemplo, ahora se está diciendo que el día 6, del sexto mes, del año que termina en seis, sería un día nefasto”, anotó e instó a “no dejarse llevar por estas coincidencias de tiempo. No tiene nada que ver el 666 con lo que pueda ocurrir de catástrofe". El Arzobispo manifestó que si mucha gente piensa que va a ocurrir algo, ellos mismos harán posible que ocurra por su fuerza mental. “Algunos perderán el tino porque se preocupan, y si chocan con sus autos”, por ejemplo, “será porque se descuidaron y culparán a la coincidencia de números”, comentó.


RESPONSABLES DE PASTORAL PENITENCIARIA DEL CONO SUR SE REÚNEN EN CHILE

SANTIAGO (ACI).- Del 7 a 9 de junio se celebrará en esta capital un encuentro de coordinación de Pastoral Penitenciaria del Cono Sur de América que quiere impulsar la atención pastoral en las prisiones. La cita terminará con un encuentro de juristas y se realizará en la Casa de Ejercicios Pedro de Córdova. Según los organizadores, "se busca compartir experiencias pastorales, y los logros y dificultades encontrados en la implementación de las líneas de acción acordadas durante la última jornada regional realizada en Buenos Aires. Al mismo tiempo, se trata de definir las proyecciones por país y región para el próximo trienio y establecer criterios, alianzas y estrategias para concretarlas".

Asimismo, desde la experiencia de la Pastoral Penitenciaria se contribuirá al proceso de la V Conferencia del CELAM, y "se abrirá un espacio para la participación de los profesionales de la justicia y de la Pastoral Penitenciaria, para evangelizar las estructuras judiciales y legislativas vigentes que atentan contra la dignidad de la persona".


CARDENAL CAÑIZARES INSTA A SACERDOTES A ACUDIR A LAS MISIONES EN PERÚ

TOLEDO (ACI).- El Cardenal Antonio Cañizares, Arzobispo de Toledo, hizo un llamado a los sacerdotes toledanos para cubrir las necesidades de las misiones que Toledo tiene en Perú. "Nuestra diócesis se siente especialmente llamada a la misión, y aunque son muchas las necesidades que tenemos aquí y en general en España, nos llega sin embargo, una llamada cada día mayor desde el Perú", afirmó el Purpurado.

En una misiva dirigida a los sacerdotes diocesanos, el Cardenal recordó que "aunque son ya muchos los sacerdotes que están trabajando en esos lugares, se nos pide intensificar la presencia de sacerdotes de Toledo en estas misiones, sobretodo en Moyabamba". "Nos piden que les ayudemos a formar sacerdotes, hombres de Dios y de la Iglesia donde aquellas buenas y sencillas gentes tienen puesta la esperanza", añadió


LAS OBLATAS RECIBEN MÁS DE 500 ADHESIONES EN APOYO DE SU CAMPAÑA CONTRA LA PROSTITUCIÓN EN EL MUNDIAL DE FÚTBOL

Piden al presidente de la FIFA que quede fuera de juego todo aquello que utilice el entorno del deporte para la explotación de seres humanos

MADRID (IVICON).- La Campaña ‘Fuera de Juego’, organizada por la Red Internacional Género y Solidaridad (RIGyS) para luchar contra la prostitución forzada durante el Mundial de Fútbol Alemania 2006, “está avanzando y con un número muy importante de adhesiones tanto de personas como de instituciones”, señalan las Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor, promotoras de la iniciativa.

Hasta el momento, las religiosas han recibido más de 500 adhesiones desde los más diversos ámbitos políticos, sociales, culturales, religiosos y económicos en los 15 países del mundo donde se halla la congregación. Las oblatas enmarcan esta campaña dentro de su misión, entendida como “acompañamiento solidario y comprometido con las mujeres que se encuentran en contextos de prostitución”, de acuerdo con la labor que vienen realizando desde la fundación de la congregación en Ciempozuelos (Madrid) en 1864.

Dentro de la campaña, la RIGyS, perteneciente a la congregación religiosa, ha enviado una carta al presidente de la FIFA, Joseph Blatter, en la que responden a la pregunta que el dirigente manifestó recientemente en estos términos: “¿Debe la FIFA intervenir cuando aparece la lacra de la prostitución en un país? ¿No se trata de un asunto que compete a la sociedad, al gobierno de un país? ¿Por qué se le pide al fútbol que intervenga en un ámbito que no le corresponde?”.

En su misiva, las oblatas apoyan la declaración jurada que Blatter exigirá a los participantes del mundial, mientras piden que en ella figure “un compromiso de denunciar la trata de seres humanos y la prostitución forzada que se pudiera producir en el entorno de los mundiales de Alemania, y que la FIFA actuara como plataforma que canalice estas denuncias”.

Al mismo tiempo, las religiosas entienden que esta actitud “no supone ninguna interferencia en la legislación alemana vigente en materia de prostitución, porque el tráfico de mujeres para la prostitución forzada sí es delito que usted como ciudadano y como presidente de la FIFA, y nosotras mismas, estamos en la obligación de denunciar”. La carta indica a Blatter que “su liderazgo puede marcar una diferencia en relación a otros mundiales realizados y por realizarse en el futuro”.


“DIOS, EN TU GRACIA, TRANSFORMA EL MUNDO”, LEMA DEL XVI ENCUENTRO ECUMÉNICO DE EL ESPINAR

Promovido por las Misioneras de la Unidad, se celebrará en la localidad segoviana del 30 de junio al 5 de julio

MADRID (IVICON).- Las Misioneras de la Unidad han dado a conocer el programa del XVI Encuentro Ecuménico de El Espinar (Segovia), que se celebrará del 30 de junio al 5 de julio bajo el lema “Dios, en tu gracia, transforma el mundo”. Destinado a todo el pueblo de Dios, esta edición, como las anteriores, está organizada por la Iglesia Católica, la Iglesia Española Reformada Episcopal (IERE), la Iglesia Evangélica Española (IEE) y representantes de la Iglesia Ortodoxa.

El encuentro comenzará el viernes, día 30, con la presentación de Mª José Delgado, misionera de la Unidad, y una celebración ecuménica de apertura. El día 1 de julio el programa incluye dos ponencias: “Educar para la gracia: compromiso de todos” (Juan Larios) y “Justicia económica: un mundo sin pobreza es posible” (Héctor Vall). La ponencia del día 2 correrá a cargo del misionero claretiano José Hernández, que hablará de “Unidad de la Iglesia: reinventar un futuro común”.

Por su parte, el 3 de julio Alfredo Abad, de la IEE, hablará de “Toma de decisiones por consenso” y Alexander Bran, de la Iglesia Católica, del lema del encuentro, “Dios, en tu gracia, transforma el mundo”. El día 4, José Luis Díez evocará la huella de dos ecumenistas españoles, Luis Ruiz Poveda y el dominico Juan Bosch, recientemente fallecidos. En encuentro finalizará con un “diálogo conjunto” y la emisión de un comunicado. Cada una de las jornadas comenzará con una oración y concluirá con una celebración ecuménica preparada y dirigida por las distintas confesiones cristianas participantes.


MENSAJE DEL PAPA PARA LA JORNADA DEL DOMUND: "LA CARIDAD, ALMA DE LA MISIÓN"

OMPRESS-VATICANO. "La caridad, alma de la misión" es el tema del mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la LXXX Jornada Misionera Mundial, conocido como el DOMUND, que se celebrará el próximo 22 de octubre. "La misión, si no es orientada por la caridad, es decir, si no nace de un profundo acto de amor divino -dice Benedicto XVI-, corre el riesgo de reducirse a una mera actividad filantrópica y social. Efectivamente, el amor que Dios nutre por cada persona, constituye el núcleo de la experiencia y del anuncio del Evangelio, y todos cuantos lo acogen se convierten a su vez en testigos". El Papa recuerda en el texto que "cada comunidad cristiana está llamada a hacer conocer a Dios que es Amor" e insiste en que "ser misioneros significa amar a Dios con todo nuestro ser, hasta dar, si es necesario, incluso la vida por Él. ¡Cuántos sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, también en nuestros días, han ofrecido el supremo testimonio de amor con el martirio! Ser misioneros es inclinarse como el buen Samaritano, sobre las necesidades de todos, especialmente de los más pobres y necesitados, porque quien ama con el amor de Cristo, no busca el propio interés, sino únicamente la gloria del padre y el bien del prójimo. Se encuentra aquí el secreto de la fecundidad apostólica de la acción misionera, que traspasa las fronteras y las culturas, llega a los pueblos y se difunde hasta los extremos confines del mundo."

El Santo Padre, en este mensaje del DOMUND, nos anima a todos para que "la Jornada Misionera Mundial sea ocasión propicia para comprender cada vez mejor que el testimonio del amor, alma de la misión, concierne a todos. Servir el Evangelio no puede considerarse como una aventura solitaria, sino el empeño que cada comunidad comparte. Junto con los que se encuentran en la primera línea de las fronteras de la evangelización -y pienso aquí con reconocimiento en los misioneros y las misioneras- otros muchos, niños, jóvenes y adultos, con la oración y su cooperación de maneras diferentes, contribuyen a la difusión del Reino de Dios en la tierra". Por último, el Papa agradece a la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y a las Obras Misionales Pontificias "los esfuerzos que se realizan en todo el mundo para apoyar la actividad de todos cuantos se encuentran en la primera línea de las fronteras misioneras"


ENTREVISTA AL CARDENAL SEPE: "LLEVO CONMIGO LA ABNEGACIÓN HEROICA DE TANTOS MISIONEROS Y MISIONERAS"

OMPRESS-VATICANO "En Propaganda Fide he recibido la gracia de sumergirme completamente en el mundo de las misiones", ha manifestado el Cardenal Crescencio Sepe, nombrado por el Santo Padre Benedicto XVI Arzobispo de Nápoles, al término de su mandato quinquenal al frente del Dicasterio Misionero. También ha expresado su agradecimiento "por esta experiencia que me ha enriquecido tanto y que me ha permitido participar vivamente en los problemas y realidades de pueblos y culturas, con frecuencia lejanos geográficamente de nosotros, pero que hoy, en este mundo globalizado, se hacen cada vez más cercanos. En estos cinco años he aprendido mucho, he recibido mucho y he podido experimentar la extraordinaria vivacidad de la misión, con sus dolores, sus sufrimientos, pero también con sus alegrías."

El cardenal Sepe, después de su experiencia como Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, comenta que se lleva "la abnegación heroica de tantos misioneros y misioneras que viven en situaciones de gran sacrificio pero están siempre contentos de poder anunciar al Señor y de gastarse hasta el último respiro por esta causa. Llevo conmigo la sangre derramada por decenas de obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, asesinados en todo el mundo sólo por ser cristianos, porque en nombre de su fe se oponían a todo lo que es contrario al Evangelio y a la dignidad de la persona humana. Y guardo todavía en mi corazón la alegría de tantas comunidades cristianas, nacidas en el sufrimiento, en la opresión, en la pobreza, que sin embargo han conservado la fe incluso en tiempos de persecución, y hoy miran con una firme esperanza su futuro, que es el futuro de toda la Iglesia"

Refiriéndose a su nuevo cargo como arzobispo de Nápoles, el cardenal Sepe comenta que "la gran experiencia que llevo en mi equipaje de tantas situaciones tremendas y aparentemente sin vía de salida, me será útil para despertar en todos los hombres de buena voluntad que encontraré en mi nuevo camino, el compromiso de reaccionar, de trabajar, para transformar según el designio de Dios también la realidad de una ciudad como Nápoles, que cuenta con recursos inmensos pero quizá dormidos"


LA LUCHA CONTRA EL SIDA CUMPLE 25 AÑOS

OMPRESS-NUEVA YORK El 5 de junio de 1981, hace 25 años, se publicaron los primeros casos de Sida. Lo que empezó siendo una rara enfermedad es ya una epidemia que, tras causar 25 millones de muertes, afecta a casi 40 millones de personas. Además, el virus tras arrasar África, con 25 millones de afectados, ha empezado a multiplicarse en Asia y Europa Oriental. Un avance frente al que las defensas, como admite la ONU, son aún escasas: el 75% de los enfermos sigue sin recibir tratamiento, y más de medio millón de niños mueren al año de Sida.

En este sentido, el Secretario General de la ONU Kafi Annan, exhortó el pasado viernes a los líderes de Estado y de gobierno de todo el mundo a asumir la responsabilidad personal de detener la propagación del VIH-SIDA. Les dijo además que esta responsabilidad "exige que cada uno de ustedes convierte la lucha contra el Sida en una prioridad personal -no sólo en esta reunión o este año o el próximo- sino año tras año, hasta que se ponga fin a la epidemia".

Kofi Annan recordó los 25 años de su aparición, convirtiéndose en la principal causa de muerte tanto en mujeres como de hombres entre 15 y 59 años y la causante del mayor revés que haya sufrido la historia del desarrollo humano.


LA IGLESIA EN ZAMBIA RESPONDE CON EFICACIA A LA EPIDEMIA DEL SIDA

OMPRESS-KÖNIGSTEIN. El canciller de la diócesis de Ndola (Zambia), Alick Mbanda, señaló que la Iglesia en ese país cumple un papel clave en la lucha contra el SIDA sin comprometer sus enseñanzas tradicionales, mientras que "el Gobierno ha hecho demasiado poco y demasiado tarde". Durante su visita a la sede de la organización Ayuda a la Iglesia Necesitada de Zambia, el sacerdote explicó cómo los programas católicos para combatir el SIDA han sido vitales para alcanzar el descenso de VIH en un país en el que se estima tiene 1,2 millones de personas infectadas en una población de unos 11 millones de habitantes. El sacerdote de Zambia describió cómo la Iglesia ha solucionado la crisis distribuyendo medicinas contra el virus y promoviendo exitosamente la abstinencia mediante la integración del tema del SIDA en los programas de catequesis.