Descansar en la casa de Betania junto a Jesús, es saborear ese momento Único y privilegiado que te inunda de paz el corazón. Cuántas veces nos hemos planteado lo que nosotros hubiéramos hecho si nos hubiera tocado vivir en tiempo de Jesús; tenemos la seguridad que hubiésemos acudido a todos los lugares donde El descansaba. Pero no hemos caído en la cuenta que esto no es cosa del pasado sino del presente. Esto se repite hoy. Por eso quiero invitarte con esta página a que me acompañes para marchar hacia Betania. Jesús descansa allí, en Betania, con sus amigos se trata de irnos a encontrar con Él; todos estamos invitados.

 

 

V Domingo de Pascua
14 de mayo de 2006

GRUPOS BETANIA DE ORACIÓN Y ACCIÓN
**Textos para los trabajos de liturgia


EXHORTACIÓN PARA ESTA SEMANA

Nos vamos acercando al final de la Pascua. Nuestro libro de la semana de hoy habla de “entrar en la Pascua”. Hemos de aprovechar y no dejar pasar de lado este tiempo alegre y gozoso de conversión. Y es necesario que meditemos, ahora mismo, si ese tiempo se nos está pasando sin que sirva para nada. O para muy poco.


EXPLICACIÓN PERMANENTE SOBRE ESTOS CUESTIONARIOS

Hemos querido dar un nuevo aspecto –y renovada función—al apartado de los Grupos Betania. Hasta ahora se publicaban una explicación para construir los formularios y luego se adjuntaban unas preguntas –de tres a cinco—con las ideas fuerza para meditar esa semana.

Ahora “vamos a dar hechos” los formularios. Y gracias a los links para imprimir pues ya podrán ser utilizados directamente. Se componen, pues, de las moniciones, las lecturas y un breve comentario litúrgico. Al final, como siempre, las preguntas.

Pero hay un añadido. Vamos a sugerir algunos trabajos de campo para ayudar a los hermanos, en principio referidos al ámbito de Internet. Sería útil que nos fueran comunicando los progresos al respecto.

Los grupos Betania no son otra cosa que unas agrupaciones voluntarias, formadas, en principio, por las personas que forman los equipos de liturgia y que se suelen reunir con alguna antelación para preparar las misas en las que intervienen y también meditar la palabra de Dios. La idea nuestra es ir haciéndolos crecer y, si es posible relacionar.

Para cualquier sugerencia o duda se puede utilizar especialmente el siguiente correo:

betaniamad@yahoo.es


LA REUNIÓN LITURGICA

ORACIÓN DE ENTRADA.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Señor Dios Padre nuestro, te pedimos gracia para comprender mejor la Palabra que se transmite en la Eucaristía Dominical. Concédenos la presencia cercana y gratificante del Espíritu Santo. Te lo pedimos por tu Hijo --y Maestro Nuestro--el Señor Jesús.


MONICIÓN SOBRE LAS LECTURAS

1.- Seguimos utilizando el Libro de los Hechos de los Apóstoles como contenido para nuestra primera lectura. Pero hoy impacta por su realidad. Nos dice cómo en una Iglesia que goza de paz, que progresa, que se construye animada por el Espíritu, existen también en ella sospechas, recelos desconfianzas. Ha llegado un discípulo –Pablo de Tarso-- que no era de los suyos y les da miedo acogerlo. Necesitan la confirmación de Bernabé para aceptarlo en el grupo. Pasa ahora con los “nuevos”, ¿verdad?

S.- Proclamamos hoy los últimos versos del salmo 21 que son muy apropiados para este tiempo de Pascua que estamos viviendo, hablan del gozo y alegría por la intervención del Señor en nuestras vidas, pero también el salmo 21 refleja proféticamente los momentos duros de la Pasión del Señor, que todavía está muy cercana en nuestros recuerdos. Son muchos los salmos que expresan primero la angustia para acabar con la alegría de sentir la mano amable del Señor Dios.

2.- San Juan en la segunda lectura, procedente de la primera carta del Apóstol, nos recuerda que el amor no quiere palabras, sino obras. Que la caridad, el amor, no se realiza con la boca sino con las manos. Que una oración por muy hermosa que sea, pierde su validez, si en el corazón existen rencores, envidias, recelos, maldad.

3.- La solución a todos nuestros problemas la encontramos en el Evangelio de Juan. Hemos de estar injertados a la vid, a Cristo. Sólo así podremos dar frutos. Sólo así nuestros frutos serán: el amor, el servicio y la verdad. Nuestra misión consiste en hacerlos fecundar y ponerlos al servicio de los hermanos.


LECTURAS

PRIMERA LECTURA

LECTURA DEL LIBRO DE LOS HECHOS DE LOS APÓSTOLES 9, 26-31

En aquellos días, llegado Pablo a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos, porque no se fiaba de que fuera realmente discípulo. Entonces Bernabé se lo presentó a los apóstoles.

Saulo les contó como había visto al Señor en el camino, lo que le había dicho y como en Damasco había predicado públicamente el nombre de Jesús.

Saulo se quedó con ellos y se movía libremente en Jerusalén predicando públicamente el nombre del Señor. Hablaba y discutía también con los judíos de lengua griega, que se propusieron suprimirlo. Al enterarse los hermanos lo bajaron a Cesaréa y le hicieron embarcarse para Tarso.

Entre tanto la Iglesia gozaba de paz en toda Judea, Galilea y Samaria. Se iba construyendo y progresaba en la fidelidad y se multiplicaba animada por el Espíritu Santo.

Palabra de Dios


SALMO RESPONSORIAL

SALMO 21

R.- EL SEÑOR ES MI ALABANZA EN LA GRAN ASAMBLEA.

Cumpliré mis votos delante de sus fieles.

Los desvalidos comerán hasta saciarse,

alabarán al Señor los que le buscan:

viva su corazón por siempre. R.-

 

Lo recordarán y volverán al señor

hasta de los confines de la tierra;

en su presencia se postrarán

las familias de los pueblos.

Ante él se postraran las cenizas de la tumba,

ante él se inclinaran los que bajan al polvo. R.-

 

Me hará vivir para él, mi descendencia le servirá,

hablaran del Señor a la generación futura,

contarán su justicia al pueblo que ha de nacer:

todo lo que hizo el Señor. R.-


SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA PRIMERA CARTA DEL APÓSTOL SAN JUAN 3, 18-24

Hijos míos, no amemos de palabra ni de boca, sino con obras y según la verdad. En esto conoceremos que somos de la verdad, y tranquilizaremos nuestra conciencia ante Él, en caso de que condene nuestra conciencia, pues Dios es mayor que nuestra conciencia y conoce todo. Queridos, si la conciencia no nos condena, tenemos plena confianza ante Dios; y cuanto pidamos lo recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada.

Y este es su mandamiento que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y que nos amemos unos a otros tal como nos lo mandó. Quien guarda sus mandamientos permanece en Dios y Dios en él; en esto conocemos que permanece en nosotros: por el Espíritu que nos dio.

Palabra de Dios


ALELUYA Jn 15, 4.5b

Permaneced en mí y yo en vosotros, dice el Señor, el que permanece en mí da fruto abundante.


EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 15, 1-8

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:

-- Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento mío que no da fruto lo poda para que dé mas fruto. Vosotros estáis limpios por las palabras que os he hablado; permaneced en mí y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mi y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí, lo tiran fuera, como al sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden. Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pediréis lo que deseéis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos.

Palabra del Señor


COMENTARIO LITÚRGICO

CRECER Y PROGRESAR EN FIDELIDAD

Por David Llena

Resucitó. Y si no estamos unidos a Cristo resucitado, no podremos dar frutos de resurrección. Y ¿cómo estar seguros de estar unidos a Cristo?, nos lo dice Juan en la segunda lectura: “Quien guarda sus mandamiento permanece en Dios y Dios en él”. Y entonces, como dice Juan, amaremos de verdad y de obra, porque reside en nosotros el Espíritu que Él nos dio. Y este Espíritu es el que lo hace todo. Así, leemos en la primera lectura que la Iglesia crecía y progresaba en fidelidad, animada por el Espíritu Santo. Por tanto, guardemos sus mandamientos para que unidos a Cristo recibamos de él, el Espíritu de Dios, como los sarmientos reciben la savia de la vid. Tendremos entonces la Vida de Cristo resucitado, que nos hará crecer y progresar en fidelidad como personas y como miembros de la Iglesia.


Las preguntas del EDITOR

En ambiente de gran recogimiento, un buen lector leerá lenta y con buena entonación las siguientes ideas fuerza que servirán para la meditación. Hoy utilizamos unas preguntas de la Homilía de Javier Leoz para plantear nuestras habituales meditaciones. Las cuestiones son las siguientes:

1.- La actitud de desconfianza de algunos de los discípulos hacia San Pablo, tal como nos muestra la primera lectura de este domingo, nos debe hacer reflexionar. ¿Admitimos con desconfianza siempre a los nuevos? ¿Nos parece que ellos no son tan dignos como nosotros? ¿Defendemos nuestro “sitio” en los equipos de liturgia como si fuera de nuestra exclusiva propiedad?

2.- Todos necesitamos en algún momento a un Bernabé, a alguien que nos avale espiritualmente. Por eso es bueno que los más antiguos de los grupos actúen de garantes de esas personas que se van uniendo. ¿Has podido ser como Bernabé en el caso de Pablo y no lo has hecho? ¿Contribuyes a que todo el mundo crezca en el seno de la parroquia o eres un censor impenitente? Realmente, si fueras así deberías de cambiar.

3.- No es poco el trabajo que Juan nos encarga en su primera Carta: que creamos y que amemos. ¿Es nuestra fe honesta y humilde? ¿O, tal vez, mantengamos una situación de fuerte fe “oficial” mientras que en la realidad somos, casi, unos descreídos? ¿Y en cuanto al amor? A veces no es fácil, ¿verdad? Nos habla Jesús de que amemos a los enemigos, mientras que la realidad es que ni siquiera amamos a los amigos. Creer y amar un buen programa.

4.- La unión personal con Cristo es necesaria. Es verdad que Jesús es la cabeza de la Iglesia y es el amigo de todos y para todos. Pero, además de ese magnífico amor comunitario, hemos de relanzar nuestro amor personal, nuestro enamoramiento personal y profundo por el Maestro. El ejemplo de los sarmientos es muy bueno. Si no amamos a Jesús, y no nos acercamos a Él, quedaremos secos, como sin vida.

5.- Nos pide Jesús, además, que demos frutos. No se trata, pues, de una relación contemplativa y fuera del mundo. Esta siempre puede ser mientras que de fruto, mucho fruto. Si la rama se ha fundido con el tronco y no da fruto es que pasa algo. Hay que entregarse del todo al amor de Jesús, de tal modo el fruto de nuestro trabajo acerque a todos los hermanos a la vida que nos ofrece Jesús. No hay otra alternativa.


LA MISIÓN

Hemos de ser más claros en nuestras creencias. No podemos tener, en ninguno de los casos, una actitud en la iglesia y en sus aledaños y otra bien distinta, en nuestro trabajo, en nuestro barrio…


Nos podéis escribir sobre todo esto. E, incluso, pedirnos ayuda sobre algún tema concreto. Como de costumbre los publicamos y damos respuesta en la sección de Testimonios. Os repetimos el correo:

betaniamad@yahoo.es