EL EXISTENCIALISTA HASTIADO

Conversaciones con Albert Camus

Por Howard Muma

Edición de José Ángel Agejas

Ediciones VOZDEPAPEL, Madrid, España

Hace un año, o algo más, reseñábamos aquí en “El Libro de la Semana”, de Betania, un libro sorprendente que contenía un cuento, una narración corta, en forma de auto sacramental sobre la Natividad de Cristo. Había sido escrito por Jean Paul Sartre, el “apóstol” del existencialismo francés y ateo confeso. El descubrimiento de dicha obra –auténtica rareza—se había debido al enorme trabajo y tesón de José Ángel Agejas. Ni que decir tiene que constituyó una auténtica sorpresa. Incluso su lectura hacia dudar seriamente del ateismo de Sartre, por mucho que fuera escrito en su juventud y dentro de un campo de prisioneros franceses, detenidos por los alemanes, durante la Segunda Guerra Mundial.

Ahora, José Ángel Agejas nos presenta otro gran trabajo dedicado a otro gran existencialista galo –aunque él nunca aceptó ese apelativo-- de enorme fama en los años cincuenta del siglo pasado y que, desde luego, influyó en muchas generaciones de jóvenes europeos. Se trata de unas conversaciones mantenidas por Albert Camus con el reverendo metodista, Howard Mumma, celebradas hace 50 años y que por vez primera se presentan en español. Las conversaciones con el pastor metodista son, en el fondo, un tremendo y continuado lamento del intelectual francés por no haber encontrado en el mundo y en la sociedad de su época –que él mismo había contribuido a conformar— un camino de esperanza en forma de fe. Howard Mumma, de Ohio, Estados Unidos, fue ordenado pastor de la Iglesia Metodista en 1940 y curiosamente fue conocido en su país como mediador en conflictos laborales. En los años cincuenta viajo viajó por Europa y en Paris, la Iglesia americana de la capital del Sena, propició unos encuentros con Sartre, Camus y Simone de Beauvoir. De estos encuentros proceden las conversaciones con Camus que se publican.

Pero a mi juicio, la importancia didáctica de este libro reside en la primera parte, donde José Ángel Agejas, hace un enorme esfuerzo y condensa en cuatro breves capítulos y en una semblanza biográfica, que es y quien es Albert Camus. Sin ello, las posteriores conversaciones de Camus y Mumma apenas se entenderían o, por lo menos, no podrían situarse en su verdadero contexto. Ya hizo lo mismo Agejas con el libro sobre el tema navideño de Jean Paul Sartre, con lo cual la utilidad de ambos volúmenes tiene el añadido de poder conocer a estas dos grandes personalidades de la cultura europea. El trasfondo de tal esfuerzo editorial se debe a la admiración vehemente de Agejas por Camus y de Sartre, y como, además, este profesor del Departamento de Formación Humanística de la Universidad Francisco de Vitoria es católico, busca ardorosamente las pruebas de existencia de fe –cercana o remota—de sus dos admirados autores. Y lo curioso es que tanto Sartre como Camus tenían una gran cultura religiosa, católica, cosa que hoy no florece entre los intelectuales europeos de esta época.

La parte más dramática –y de más hondo contenido religioso—de las conversaciones entre Mumma y Camus es cuando, al final, el intelectual francés dice al pastor americano: “Amigo mío, voy a seguir luchando por alcanzar la fe”. Y además añade si no sería posible estar en alguna iglesia en claro intento de adhesión a una de ellas. Howard Mumma le contesta que, tal vez, no está preparado. Y luego cuando Camus muere, Mumma admite su error y sufre por él. Así terminan las conversaciones. Obviamente, dichas conversaciones tienen un interés mayúsculo pues Camus habla, además de sus sentimientos de fe, de todo el ambiente político e intelectual donde se ha movido. Y no es posible, claro está, resumirlas en esta reseña. Eso es labor del lector que se enfrente con el libro que presentamos hoy.

Añadir que el prólogo general de la obra es de Daniel Sada, Rector de la Universidad Francisco de Vitoria y esa presencia –además de recordar la edición del anterior libro de Jean Paul Sartre-- da “oficialidad” al hecho de que la colección Veritas, en la que se han editado los dos libros, está patrocinada por seis universidades católicas españolas de gran prestigio.

Queda claro que recomendamos este libro como ya lo hiciéramos con el anterior de Sartre y no podemos dejar de consignar el esfuerzo y la afición de José Ángel Agejas por una página muy notable de la intelectualidad europea.

Ángel Gómez Escorial