V Domingo del Tiempo Ordinario
5 de febrero de 2006

PRIMERA LECTURA

LECTURA DEL LIBRO DE JOB 7,1-4.6-7

Habló Job diciendo:

--El hombre está en la tierra cumpliendo un servicio, sus días son los de un jornalero. Como el esclavo suspira por la sombra, como el jornalero, aguarda el salario. Mi herencia son meses baldíos, me asignan noches de fatiga; al acostarme pienso: ¿cuándo me levantaré? Se alarga la noche y me harto de dar vueltas hasta el alba. Mis días corren más que la lanzadera y se consumen sin esperanza. Recuerdo que mi vida es un soplo, y que mis ojos no verán más dicha.

Palabra de Dios

 

SALMO RESPONSORIAL

SALMO 146

R.- ALABAD AL SEÑOR QUE SANA LOS CORAZONES DESTROZADOS.

 

Alabad al Señor, que la música es buena;

nuestro Dios merece una alabanza armoniosa.

El Señor reconstruye Jerusalén,

reúne a los deportados de Israel. R.-

 

Él sana los corazones destrozados,

venda sus heridas.

Cuenta el número de las estrellas,

a cada una la llama por su nombre. R.-

 

Nuestro Señor es grande y poderoso,

su sabiduría no tiene medida.

El Señor sostiene a los humildes,

humilla hasta el polvo a los malvados. R.-

 

SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA PRIMERA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS CORINTIOS 9, 16- 19.22-23

Hermanos:

El hecho de predicar no es para mi motivo de soberbia. No tengo más remedio y, ¡ay de mí si no anuncio el Evangelio! Si yo lo hiciera por mi propio gusto, eso mismo sería mi paga. Pero si lo hago a pesar mío es que me han encargado este oficio. Entonces, ¿cuál es la paga? Precisamente dar a conocer el Evangelio, anunciándolo de balde, sin usar el derecho que me da la predicación de esta Buena Noticia. Me he hecho débil con los débiles, para ganar a los débiles; me he hecho todo a todo, para ganar, sea como sea, a algunos. Y hago todo esto por el Evangelio, para participar yo también de sus bienes.

Palabra de Dios

 

ALELUYA Mt 8, 17

Cristo tomó nuestras dolencias. Y cargó con nuestras enfermedades

 

EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS 1, 29-39

En aquel tiempo, al salir Jesús de la Sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron. Jesús se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles.

Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y poseídos. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó a muchos demonios; y como los demonios lo conocían no les permitía hablar.

Se levantó de madrugada, se marcho al descampado y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron:

--Todo el mundo te busca.

Él les respondió:

-- Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he venido.

Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando demonios.

Palabra del Señor

 

plegarias


Hemos reiniciado la publicación de estas oraciones de la misa que ya fuimos dando hasta llegar el tiempo de Navidad, entonces por el exceso de textos publicados los aplazamos. Decir que dichas oraciones están inspiradas en el Misal, aunque se establecen algunas variaciones propias de la jornada. La Plegaria Eucarística procede de la extensa obra litúrgica del Padre Jesús Burgaleta. El acto penitencial está redactado por el Editor de Betania.


ÁNTIFONA DE ENTRADA Sal 67, 6-7.36

Dios vive en su santa morada. Dios prepara casa a los desvalidos, da fuerza y poder a su pueblo.

ACTO PENITENCIAL

Señor Jesús, Tú que eres humilde y manso de corazón perdona nuestras constantes faltas de soberbia. Y cúranos como a la suegra de Pedro.

Señor Ten Piedad

Señor Jesús, Tú nos que nos pides que llevemos tu yugo llevadero y tu carga ligera disculpa nuestros pecados de abuso de poder y de humillación a los hermanos.

Cristo Ten Piedad

Señor Jesús, Tú que te llenaste de alegría, junto al Padre y junto a la gente sencilla, no tengas en cuenta nuestras habituales petulancias y los actos de injusta superioridad.

Jesús Ten Piedad

ORACIÓN COLECTA

Vela, Señor, con amor continuo sobre tu familia, protégela y defiéndela siempre, ya que solo en ti ha puesto su esperanza.

Por Jesucristo Nuestro Señor

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor Dios, estas ofrendas que hemos preparado para ti y que tu generosidad y el poder del Espíritu las transforme en Cuerpo y Sangre de tu Amado Hijo, el Sacramento de nuestra salvación.

PLEGARIA EUCARÍSTICA

-El Señor esté con vosotros.

-Levantemos el corazón

-Demos gracias al Señor, nuestro Dios

Id por todo el mundo, anunciando el Reino del amor,

Muchas personas están caídas y pasamos de largo.

Quiero ser como la suegra de Pedro.

Conviérteme primero a mí,

Para que yo pueda anunciar a otros la Buena Noticia.

Dame audacia.

En este mundo frío y autosuficiente,

Lleno de vergüenza y miedo,

Quiero vivir en libertad.

Dame esperanza.

En esta sociedad recelosa y cerrada,

Donde las personas no confían en nadie,

Quiero tener un corazón desinstalado y generoso.

Dame amor para que cómo la suegra de Pedro,

aprenda a servir sin condiciones.

En esta tierra insolidaria y egoísta,

Quiero sentir el amor a flor de piel.

Dame constancia,

En este ambiente cómodo y superficial,

No dejes que los cristianos nos cansemos fácilmente,

Al contrario que el entusiasmo nos lleve a construir

Tu Reino del amor.

Y con todos los discípulos y seguidores anónimos de Jesús, queremos

Alabarte llenos de alegría, cantando:

SANTO, SANTO, SANTO:

ANTÍFONA DE COMUNIÓN Salmo 33, 9

Gustad que bueno es el Señor; dichoso el que se acoge a Él

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Felices de saber, Dios Padre Nuestro, que constantemente nos alimentas con este Pan del Cielo, danos la fuerzas para amarnos entre nosotros y poder llevar el Evangelio de tu Hijo único a los confines del mundo.

Por Jesucristo Nuestro Señor