LOS PROCESOS DE NULIDAD MATRIMONIAL, UN SERVICIO A LA VERDAD; SEGÚN EL PAPA

Al recibir en audiencia a miembros del Tribunal de la Rota Romana

CIUDAD DEL VATICANO (ZENIT.org).- Los procesos canónicos para la declaración de nulidad matrimonial no buscan complicar la vida, ni agudizar las tensiones, sino únicamente servir a la verdad, considera Benedicto XVI. El pontífice afrontó el argumento el sábado pasado al recibir en audiencia con motivo del inicio del año judicial a los jueces, oficiales y colaboradores del Tribunal Apostólico de la Rota Romana, que juzga en segunda instancia las causas ya sentenciadas por tribunales eclesiásticos ordinarios de primera instancia y remitidas a la Santa Sede por legitima apelación.

«El proceso canónico de nulidad del matrimonio constituye esencialmente un instrumento para verificar la verdad sobre el vínculo conyugal --aclaró--. Su objetivo no es, por tanto, el de complicar inútilmente la vida a los fieles ni mucho menos el de agudizar los litigios, sino únicamente ofrecer un servicio a la verdad».

La Iglesia católica considera que el matrimonio es indisoluble (para toda la vida), pero puede establecer, siguiendo un riguroso proceso, que en ocasiones haya matrimonios que no nunca fueron válidos por razones contempladas por el Código de Derecho Canónico (de edad, bajo rapto o violencia, incapacidad mental...). La cuestión de la declaración de nulidad matrimonial, según constató el mismo Papa, suscita gran interés incluso para la opinión pública en general, pues de las sentencias eclesiásticas depende «la posibilidad de recibir la Comunión eucarística para muchos fieles».

«Precisamente este aspecto, tan decisivo desde el punto de vista de la vida cristiana, explica por qué el argumento de la nulidad matrimonial surgió repetidamente durante el reciente Sínodo sobre la Eucaristía», celebrado en octubre pasado, el primero de este pontificado. Al estudiar las conclusiones de aquella asamblea de obispos del mundo, reconoció el Papa, da la impresión de que hay contradicciones. «Por una parte, parecería que los padres sinodales invitaron a los tribunales eclesiásticos a hacer lo posible para que los fieles que no están canónicamente casados puedan cuanto antes regularizar su situación matrimonial y volverse acercar al banquete eucarístico», dijo.

Por otra parte, la legislación canónica, y en particular la Instrucción «Dignitas connubii», publicada el 25 de enero de 2005 por el Consejo Pontificio para la Interpretación de los Textos Legislativos, parece poner «límites a este empuje pastoral, como si la preocupación principal fuera la de cumplir con las formalidades jurídicas previstas, con el riesgo de olvidar la finalidad pastoral del proceso». Esta aparente contradicción no es real, según el Papa, pues existe un «punto de encuentro fundamental entre derecho y pastoral: el amor por la verdad». El «valor pastoral» de estos procesos «no puede separarse del amor por la verdad», indicó. «Sería engañoso el servicio que se puede ofrecer a los fieles y a los cónyuges no cristianos que atraviesan dificultades si se alienta en ellos, aunque sólo sea implícitamente, la tendencia a olvidar la indisolubilidad de la propia unión --afirmó--. De este modo, la posible intervención de la institución eclesiástica en las causas de nulidad correría el riesgo de convertirse en una simple constatación de un fracaso».

Ahora bien, indicó el pontífice, «la verdad buscada en los procesos de nulidad matrimonial no es una verdad abstracta, separada del bien de las personas. Es una verdad que se integra en el itinerario humano y cristiano de cada fiel». Por ello consideró que «es sumamente importante» que la declaración de los tribunales eclesiásticos «tenga lugar en un tiempo razonable», indicó. Al mismo tiempo, el sucesor de Pedro confirmó la «obligación grave» de que la «actividad institucional de la Iglesia en los tribunales esté cada vez más cerca de los fieles». Además, indicó por último, es un deber pastoral «tratar de prevenir las nulidades matrimoniales» cuando una pareja pide el sacramento del matrimonio y hacer todo lo posible para que «los cónyuges resuelvan sus posibles problemas y encuentren el camino de la reconciliación».


LA PRESENCIA DE DIOS ES INDELEBLE

Por Mons. Francisco Pérez González (Arzobispo Castrense y Director de OMP en España)

A Dios nadie lo puede borrar por mucho que se intente hacer en los diccionarios, constituciones, escritos y proclamas ideológicas. Dios es indeleble o imborrable. Cada uno de los seres humanos es ‘imagen de Dios’. Y Dios reside en lo más íntimo del corazón del género humano, su nombre está escrito en el ADN de la naturaleza humana. Si él no existiera los primeros perjudicados seríamos nosotros pues no existiríamos. En él somos, nos movemos y existimos. Una obra sin autor es una quimera y un engaño.

A Dios se le puede ocultar con pretensiones ideológicas y hasta desplazar consciente o inconscientemente pero nunca se le puede negar porque sus huellas están señaladas en la misma naturaleza y en las expresiones más nobles del corazón humano. Marginar a Dios no quiere decir que Dios no exista, ocurriría lo mismo con quien quisiera ocultar el sol, esto no indicaría que lo negara. Las nubes no niegan al sol aunque tengan capacidad de ocultarlo. Hay teorías que intentan negar a Dios ocultándolo, es una incoherencia existencial por sí misma. Puede haber dificultades y oscuridades para afirmar la existencia de Dios pero los argumentos son más fuertes los de la afirmación que los de la negación puesto que la luz de la fe es más brillante que el velo que oculta el misterio.

A Dios nadie lo puede destruir porque su amor es más fuerte que el odio y la guerra. Su amor es tan grande que ha vencido a la muerte y ha vencido al pecado del género humano dándole la gracia y la vida. Dios no es fungible como si de un material precioso se tratara. Por mucho que la mente humana trabaje y se esfuerce Dios no es una criatura de la razón puesto que él mismo es la Razón de ser de todo lo creado. ¿Qué sería de la razón humana sin la Razón? La ‘sin-razón’. Si el hombre se hace propiedad de si mismo aboca hacia el precipicio del nihilismo, se baña en la nada y en la misma se ‘sostiene si sostenerse’.

A Dios nadie lo puede contradecir porque sus leyes son inmutables. Por mucho que haya avanzado la ciencia y se haya desarrollado la técnica no puede afirmarse que el ser humano ya ha adquirido una independencia tal que no necesita a Dios. Aún en el supuesto que no necesite a Dios las reglas y leyes que están inscritas en la misma naturaleza no pueden ser cambiadas porque son inmutables y si se quieren cambiar, ellas mismas se vuelven contra quien las manipula. El dicho clásico de que ‘Dios perdona siempre, el hombre a veces y la naturaleza nunca’ es muy gráfico para comprender dicho argumento. Esto explica que a Dios no se le puede contradecir puesto que los planes de Dios no son los nuestros en muchas circunstancias.

Y ¿qué se deduce de todo lo expuesto? Lo más sensato es saber en qué terreno nos movemos. Cuando Jesucristo nos invita a construir la casa sobre roca, está afirmando una realidad existencial importantísima. Las tierras movedizas y de arena no son aptas para construir puesto que la casa duraría muy poco, sin embargo si está construida sobre base firme nadie la podrá derrocar. El refrán latino ‘intellegenti pauca’ (a los inteligentes, pocas palabras bastan) creo que nos hace comprender la gran aventura de la vida que tiene una base muy fundamental y segura: Dios.


VIDA CONSAGRADA: «BUSCANDO SÓLO, Y SOBRE TODO, A DIOS»

Comentario de monseñor Sanz Montes con motivo de la Jornada Mundial

MADRID (ZENIT.org).- Publicamos el comentario que ha escrito monseñor Jesús Sanz Montes, ofm, obispo de Huesca y de Jaca, presidente de la Comisión para la Vida Consagrada de la Conferencia Episcopal Española con motivo de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, que se celebrará el próximo 2 de febrero.

El hogar de Betania

Podría parecer que hay una incorrección temática en el lema de este año con motivo de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada. Si queremos unir la contemplación a la vida apostólica, entonces no deberíamos buscar sólo y sobre todo a Dios, sino buscar también a los hombres. Se deslizaría así un dilema, vieja cuestión, entre las típicas cuestiones opuestas. Nos hemos debatido muchas veces entre los teóricos y los pragmáticos, como si fueran dos posturas irreconciliables y destinadas a no encontrarse jamás. Serían los sabihondos de todo, pero que jamás arriman el hombro a nada, y los manitas de siempre que sólo se mueven en la corteza de la vida sin ahondarla nunca.

¿Qué es mejor: ser un teórico o un pragmático? De algún modo es lo que plantea el evangelio que relata una entrañable escena que sucedió en Betania, donde había una casa acogedora y amable en la que vivían tres hermanos muy queridos de Jesús: Lázaro, María y Marta. Las dos hermanas tenían una actitud diferente ante el Señor. Parece ser que la primera pasaba las horas con el Maestro embebiéndose sus palabras, mientras que la otra, Marta, no daba abasto en la casa. Lógicamente, todos entendemos y hasta nos solidarizamos con esta inquieta y sufridora Marta frente a la tranquila y sosegada María. Pero la enseñanza no es tan maniqueamente simplista.

Tanto Marta la activa, como María la contemplativa, no representan una excluyente postura de quehacer desenfrenado o de pasividad perezosa, respectivamente, sino que están indicando dos posiciones ante Dios y ante los demás que todos llevamos dentro como reclamo: la necesidad de silencio y la de palabra, de retiro y de acción, de guardar en los adentros y de compartir en las afueras. Necesitamos integrar ambas actitudes si queremos verdaderamente crecer y caminar como personas teologalmente maduras. Por eso, Marta y María son una llamada a vivir en una hondura que da frutos y en un testimonio que se nutre de lo profundo. Siempre los contemplativos han necesitado de los profetas y éstos han caminado junto a los místicos. La santa de Ávila, nuestra Santa Teresa, lo diría más llanamente: “que entre los pucheros anda el Señor”, es decir, que en medio de los quehaceres cotidianos hemos de saber buscar y encontrar al Señor, y cuando estemos con Él hemos de escuchar también los gemidos de los hombres. Así lo ha vivido siempre la tradición cristiana cuando haciendo una síntesis de Marta y María, ha sabido hablar al Señor de cuanto sucedía a los hombres, y a los hombres de cuanto decía el Señor. Es el alto testimonio de tantos carismas que Dios ha suscitado en su Iglesia como diversas formas de vida consagrada.

Sólo de este modo, no haremos jamás de Dios la coartada celestial para inhibirnos de los retos que nos plantea cada tramo de la historia, ni tampoco haremos de nuestro compromiso puntual la coartada terrenal para darle largas al Señor. Buscamos sólo y sobre todo a Dios, sabiendo que quien encuentra sólo y sobre todo a Él, encuentra también todo lo que Él ama, eso por lo que Él ha dado la vida, lo que Él salva. Es Dios buscado sobre todo, quien hace posible que todo esté en Él. Por decirlo con una frase feliz del fundador de la Familia de Schönstatt, el Padre Josef Kentenich, hemos de tener la mano en el pulso de la historia y el oído en el Corazón de Dios.


LAS IGLESIAS DE EUROPA LLAMAN A LOS CRISTIANOS A UN CAMINO HACIA LA UNIDAD

Primera etapa hacia la III Asamblea Ecuménica Europea (AEE3)

ROMA (ZENIT.org).- Una invitación a unirse en una «peregrinación de esperanza» hacia la unidad han lanzado desde Roma, a todos los cristianos de Europa, representantes de Iglesias, conferencias episcopales, movimientos y organismos ecuménicos de 44 países del continente. Así se desprende de la misiva --«Carta a los cristianos de Europa: “La luz de Cristo ilumina a todos”»-- que los 150 delegados reunidos en la Ciudad Eterna del 24 al 27 de enero --en plena Semana de Oración para la Unidad de los Cristianos-- han difundido en la conclusión del encuentro en el que han compartido «un tiempo de oración y reflexión» Se trata de la primera etapa con la que se ha iniciado la III Asamblea Ecuménica Europea (AEE3), un camino espiritual --convocado por la Conferencia de las Iglesias Europeas (CEC) (que reúne a las confesiones cristianas excepto a la Iglesia católica) y el Consejo de las Conferencias Episcopales católicas de Europa (CCEE)-- que concluirá en Sibiu (Rumania), en septiembre de 2007.

Una serie de encuentros ecuménicos a nivel nacional y/o regional en toda Europa irán configurando la segunda etapa que llegará hasta Wittemberg --la ciudad de Martín Lutero, en Alemania--, sede de la tercera etapa (en febrero de 2007), en la que se encontrarán los 150 delegados para compartir los frutos de los anteriores encuentros y contribuir así a la Asamblea propiamente dicha que acogerá la ciudad rumana en septiembre del año que viene, en presencia de unos 3 mil delegados.

La Carta de los 150 delegados relata lo acontecido en el reciente encuentro de Roma: «Nos hemos comprometido en un camino común; hemos procurado crear un clima de confianza recíproca y de comprensión, trabajando y orando juntos. Hemos querido vivir una espiritualidad arraigada en la Palabra de Dios». «Con la oración y con la acción, confiamos renovar nuestro entusiasmo por el camino ecuménico. En nuestra oración y en nuestros encuentros hemos sido alentados a dirigirnos al único Dios --Padre, Hijo y Espíritu Santo—- fuente de comunión/«koinonia» y de amor», añaden.

«Todo cristiano está invitado a asociarse a esta peregrinación de esperanza --anuncian--, a dar testimonio común, caminando con Cristo en busca de una nueva vocación para Europa». Conscientes de los «grandes pasos adelante» que ha dado Europa en la política y la cultura, pero también de los obstáculos de «la explotación, la opresión y la violencia», los delegados escriben: «En este contexto buscamos inspiración en nuestro tema “La luz de Cristo ilumina a todos. Esperanza de renovación y unidad en Europa” [hilo conductor de todo el proceso continental. Ndr]». «Buscamos testimoniar nuestra fe en el nuevo contexto europeo», donde aquélla «frecuentemente es relegada al margen de la vida social. Nuestra tarea --siguen-- será iluminada por el amor de Cristo y por la fuerza del Espíritu, quien cura las heridas de la humanidad».

La AEE3 se funda en los precedentes que tuvieron lugar en Basilea (1999) y Graz (1997), así como en la «Charta Oecumenica» firmada en Estrasburgo en 2001 [firmado por la CEC y el CCEE, el documento –que acompaña el camino de la Asamblea-- busca promover la colaboración entre las Iglesias y confesiones cristianas de Europa --evitando hacerse competencia-- en el anuncio del único Evangelio, así como dar un alma a la nueva Europa y promover las relaciones con el resto de los creyentes y no creyentes. Ndr]. Lejos de ser un fin en sí misma, la AEE3 se configura como «una respuesta de los cristianos de Europa a la oración de Cristo “que todos sean uno” (Jn 17, 21)», recalcan los 150 delegados.

Recogen además en su Carta las palabras de Benedicto XVI –con quien tuvieron ocasión de encontrarse dos veces--, pronunciadas durante la celebración de las Vísperas en la conclusión de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos: «¡Cuánto camino tenemos por delante! Pero no perdamos la confianza; es más, con más tesón retomemos el camino juntos. Cristo nos precede y nos acompaña. Contamos con su indefectible presencia; de Él humilde e incansablemente imploramos el precioso don de la unidad y de la paz» «¡Venid con nosotros en este camino!», exhortan a los cristianos de Europa los delegados de la cita continental ecuménica.

Segunda fase de la AEE3

En la Carta se encuentran sugerencias entre las muchas formas de participar ya en la segunda fase de este proceso, empezando por la invitación a «orar por este camino ecuménico». Igualmente invita a los cristianos a que se unan a «las celebraciones y a los encuentros que tendrán lugar en la gran mayoría de los países europeos» Más información, programas, ideas, documentos y otros recursos se irán poniendo a disposición de todo internauta en la web de la III Asamblea Ecuménica Europea www.eea3.org, que recomiendan a visitar. Piden además a los cristianos que alienten a otros a contribuir con sus ideas y que informen a los promotores de la AEE3 de los proyectos en los que estén comprometidos.


LA MORAL CRISTIANA TIENE QUE SER UNA ÉTICA DE SENTIDO MÁS QUE MORAL DE OBLIGACIONES O DE RESPONSABILIDAD”

El teólogo redentorista Marciano Vidal propone responder al doble reto de la modernidad y la laicidad para superar el malestar moral en el catolicismo actual

MADRID (IVICON).- “¿Qué nos ha pasado, y qué nos está pasando todavía, para que exista una ‘insatisfacción’ de los mismos católicos ante los planteamientos de la moral oficial y para que esta moral eclesial sea ‘contestada’, en muchas de sus afirmaciones, por la sociedad actual?”, se pregunta el moralista Marciano Vidal, al poner el ejemplo de teólogos, educadores, sanitarios y pastoralistas, que “conocen los conflictos por los que tienen que pasar para mantener la doble fidelidad: a la Iglesia y a la gente de nuestro tiempo”. El propio teólogo redentorista avanza en una colaboración para el último número de la revista Éxodo --dedicado a “La Iglesia en el mundo actual a los 40 años del Vaticano II”-- una doble respuesta que después desarrolla a lo largo de todo el artículo: “Por una parte, en la ‘cuestión moral’ la Iglesia todavía no ha realizado una auténtica renovación interna, tal como fue propiciada por el concilio Vaticano II; por otra parte, hecha esa renovación interna, la Iglesia necesita adaptarse a la nueva situación para comunicar su mensaje de valores genuinamente evangélicos”.

Estas dos afirmaciones complementarias tratan de responder, según Vidal, a un doble reto: “el reto de la modernidad, que se expresa en las exigencias ineludibles de la racionalidad crítica y de la autonomía personal, y el reto de la laicidad, que está pidiendo una presencia de los valores cristianos en una sociedad plural y plenamente autosuficiente en el campo de su quehacer público”. Ambos retos están estrechamente vinculados y “no tenerlos en cuenta o partir de una solución en falso es, a mi juicio, la causa fundamental del malestar moral en el catolicismo actual”, apunta el religioso redentorista. Vidal alude en su escrito a “la abundancia de magisterio papal y episcopal en cuestiones de moral”, en el que además se advierte “una desmesurada tendencia a la dogmatización”. También se refiere a “la tendencia a plantear de forma conservadora algunas cuestiones de moral”, como los aspectos relacionados con la moral sexual, con la moral de la pareja y con la bioética.

En relación con este paradigma conservador en que se ha presentado la visión cristiana sobre las cuestiones bioéticas y de moral sexual, Vidal opina que “somos muchos los que pensamos, ya desde ahora, que la propuesta moral cristiana, en determinadas cuestiones, ha utilizado un modelo que tiene más que ver con el pasado que con el futuro”. Para el teólogo redentorista, la salida de la crisis de la situación moral en la Iglesia pasa por tomar en consideración algunas actitudes propuestas por el Vaticano II, tales como la mesura y la humildad ante la complejidad de los problemas morales, la búsqueda en unión con todas las personas y grupos de buena voluntad, la necesaria mediación de las ciencias y servirse de los nuevos lenguajes para expresar la opción cristiana. Además, propone entender la moral cristiana más como una “ética de sentido” que como una moral normativa. “Para esta situación posmoderna de los valores y de las formas de vida, el camino más adecuado de la moral no es el de proponer normas o de apelar sin más a la responsabilidad. Lo que se precisa de modo perentorio es el ofrecer sentidos para orientar el rumbo de la humanidad en profunda transformación”, concluye Vidal.


LA ASAMBLEA GENERAL DE CÁRITAS AGRADECE AL PAPA LOS RETOS QUE PLANTEA EN SU PRIMERA ENCÍCLICA

MADRID, (CÁRITAS).- Los 150 directores y delegados episcopales de todas las Cáritas Diocesanas que integran la Confederación Cáritas Española y que a lo largo del pasado fin de semana han participado en El Escorial en las sesiones de la LX Asamblea General de la institución, culminaron ayer sus sesiones con un mensaje de agradecimiento a Benedicto XVI por los retos que su primera encíclica "Deus caritas est" plantea directamente a la acción y el compromiso de Cáritas con los últimos y desfavorecidos.

Junto a este mensaje al Santo Padre, la Asamblea General decidió dirigirse también al presidente de la Conferencia Episcopal Española y obispo de Bilbao, monseñor Ricardo Blázquez, para reafirmar al episcopado la voluntad de Cáritas de profundizar en su identidad como cauce de la Iglesia a través del cual la comunidad cristiana expresa su compromiso socio-caritativo a favor de los más pobres.

RETOS PARA CÁRITAS EN LOS PRÓXIMOS AÑOS

Durante el encuentro, en el que se debatieron y aprobaron diversos asuntos de carácter estatutario (programación y presupuesto anual), los participantes reflexionaron sobre los desafíos que el Magisterio pontificio expresado en la "Deus caritas est" plantea a la acción de Cáritas. Asimismo, los miembros de la Asamblea reflexionaron sobre los contenidos planteados en la ponencia marco que, bajo el título "Cáritas en el proceso evangelizador de la Iglesia", fue desarrollada por Antonio Bravo, delegado episcopal de Cáritas Española, junto a un equipo de expertos de la Confederación. En este sentido, los directores y delegados de toda España presentes en el encuentro señalaron las cuatro líneas prioritarias a las que Cáritas debe prestar atención prioritaria en los próximos años: impulsar el acompañamiento a todos los niveles territoriales de Cáritas; profundizar en la formación de los agentes de la institución; reforzar la labor de incidencia pública y de sensibilización para promover la transformación de la realidad social; y situar a los empobrecidos como los verdaderos protagonistas de ser y hacer de Cáritas.

La Asamblea General de Cáritas contó con la presencia de monseñor Alfonso Milián, obispo de Barbastro-Monzón y responsable de Cáritas dentro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social (CEPS). Las sesiones –que comenzaron a primera hora de la tarde del viernes y concluyeron en la mañana del domingo 29 de enero-- estuvieron presididas por Rafael del Río, presidente de Cáritas Española. En la tarde del sábado todos los presentes participaron en una eucaristía conmemorativa de las 60 Asambleas celebradas por la institución.


FATIMA ACOGERÁ LA ASAMBLEA GENERAL DE LA UNIÓN DE CONFERENCIAS EUROPEAS DE SUPERIORES MAYORES

Representa a 400.000 religiosos y religiosas y se celebrará del 6 al 12 de febrero, bajo el lema “La vida religiosa hoy: nuestra vida espiritual ante los desafíos europeos”

MADRID (IVICON).- El Centro de Espiritualidad “Francisco y Jacinta Marto”, en Fátima (Portugal), acogerá la Asamblea General de la Unión de Conferencias Europeas de Superiores y Superioras Mayores (UCESM), que se celebrará del 6 al 12 de febrero, bajo el lema “La vida religiosa hoy: nuestra vida espiritual ante los desafíos europeos”. En la plenaria participarán miembros de 42 Conferencias o Uniones, que representan a 400.000 religiosos y religiosas de 26 países de Europa. Por parte de la Conferencia Española de Religiosos (CONFER), asistirá el presidente, Alejandro Fernández Barrajón, y la secretaria general, Leonor García. Además, otra religiosa española, Ana María Garbayo, de la Compañía de María, participará en calidad de secretaria general de la UCESM.

El tema central del encuentro será abordado por dos ponentes: Mark Rotsaert, presidente de la Conferencia de Provinciales Europeos de la Compañía de Jesús, que apostará “Por una vida religiosa en Europa en 2006”, y Enrica Rosanna, salesiana y secretaria adjunta de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCSVA), que tratará sobre “Los retos de la vida religiosa en Europa”. A la plenaria también han sido invitados representantes de instituciones eclesiales europeas e internacionales, como la Unión de Superiores Generales (USG), la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG), el Consejo de las Conferencias Episcopales Europeas (CCEE) y la Comisión de los Episcopados de la Comunidad Europea (COMECE). Asimismo, el patriarca de Lisboa, el presidente de la Conferencia Episcopal de Portugal y el obispo de Fátima se acercarán al encuentro para presidir la Eucaristía. También se harán presentes en la asamblea miembros de la Acción de solidaridad de católicos alemanes con Europa central y oriental (RENOVABIS), la Conferencia Australiana de Superiores de los Institutos Religiosos (ACLRI), la Unión regional de Conferencias de Superiores y Superioras Mayores de África oeste francófona, la Unión de Superioras Religiosas de Tierra Santa (USRTS) y una representación de las religiosas contemplativas de Polonia.

El religioso alemán August Hülsmann, sacerdote del Sagrado Corazón de Jesús (Padres Reparadores) y presidente de la Conferencia de Religiosos de Alemania (VDO), es actualmente el presidente de UCESM, cargo que ocupó con anterioridad el escolapio Jesús Mª Lecea, en estos momentos superior general de los Escolapios. La vicepresidenta de la UCESM es la religiosa húngara María Adrien Paco, presidenta de la Conferencia de Religiosas de Hungría (FSZK), y uno de los consejeros que también intervendrá en la plenaria es el dominico George Frendo, presidente de la Conferencia de Religiosos y Religiosas de Albania.


EEUU: CATÓLICOS BUSCAN PROMOVER Y RETOMAR VERDADERO SENTIDO DEL DÍA DE SAN PATRICIO EN

RALEIGH (ACI).- El grupo católico de Carolina del Norte, One Bread Lay Apostolate, participará del gran desfile en la localidad de Raleigh conmemorando el día de San Patricio que se realizará el día 11 de marzo, con la intención de recuperar el verdadero sentido espiritual de la celebración. Este grupo de católicos busca aprovechar esta ocasión para evangelizar y anunciarles a Cristo a las personas, hacer conocer su Iglesia y sus santos como Patricio, Patrono de Irlanda. Los participantes del desfile llevarán camisetas alusivas a la fecha y distribuirán oraciones de San Patricio con su biografía; además de una invitación para ir a Misa en alguna iglesia católica cercana. Las tarjetas también contendrán la dirección de la web de la diócesis para que las personas puedan ubicar las iglesias; además de la dirección de One Bread: http://1bread.catholic.org, en donde podrán recibir información sobre la fe católica.

Para alentar a los grupos de jóvenes a participar de este evento, el grupo celebrará la primera entrega del “Catholic Youth Evangelization Award” durante el desfile; en donde se premiará a los mejores disfraces, pancartas; entre otros; con un trofeo, medallas de San Patricio y otros premios. Luego del desfile, se realizará una gran venta de pasteles, bebidas y artículos religiosos como libros, rosarios, joyería y otros artículos irlandeses.


REALIZAN ENCUENTRO SOBRE EDUCACIÓN DE AFECTIVIDAD Y SEXUALIDAD EN MÉXICO

MÉXICO (ACI).- Organizado por Intermedia Consulting, la Asociación Mundial para la Familia y la Educación (AMFE) y la Asociación Latinoamericana de Centros de Educación Diferenciada (ALCED), se realizará el Primer Encuentro Internacional sobre la Educación de la Afectividad y la Sexualidad, los días 19, 20 y 21 de mayo en la ciudad de México. De acuerdo a los organizadores del evento, este Encuentro busca ser un espacio de reflexión “sobre un nuevo estilo pedagógico y educativo que marche más allá de la mera instrucción, e impulse a padres y educadores a desplegar una actitud personal comprometida y ambiciosa y a promover una amplia movilización ciudadana en favor del redescubrimiento del valor formativo de la afectividad y de los sentimientos. El evento está enfocado, en definitiva, a mostrar soluciones precisas a problemas concretos”.

Este Primer Encuentro está orientado a padres de familia, profesionales de la medicina y la educación, asociaciones familiares, colectivos de profesores, responsables de organismos gubernamentales de educación, directivos de establecimientos educativos e Institutos de la Familia “que deseen actualizar esta sensibilidad, reflexionar juntos y conocer los diversos programas y propuestas que están dando resultados positivos en Europa, Asia y América”. Para informes e inscripciones, puede acceder a http://www.encuentroays.com