Santa María, Madre de Dios
1 de enero de 2006

Para este primer día del año hemos incluido, tras las moniciones, una Oración por la Paz, escrita por el Padre Javier Leoz. Puede proclamarse, si las condiciones lo permiten, como oración de apertura antes de la Misa de este Día. O, también, como oración final, tras la comunión.


MONICIÓN DE ENTRADA

Sobrecoge hoy la Palabra de Dios al presentarnos un tríptico que impresiona: Dios bendiciendo al hombre, María con un semblante materno que endulza la vida y, por si fuera poco, un clima de paz que inunde nuestro mundo.Vamos a dejar que Dios nos bendiga, que nos proteja, que nos conceda la paz. Y todo ello, junto a María, mediadora, madre y reina de la paz. En un día tan importante como el de hoy sería importante ponernos delante de Dios para que nos bendijera. Para que pusiese su nombre sobre nosotros, para que nos concediera su protección, su gracia y su paz.


MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

1.- Breves lecturas hoy, por su extensión pero profundísimas por su contenido. Festejamos a María y así en la primera lectura se ofrece, del Libro de los Números, nada menos que la bendición que Dios dictó a Moisés para que los israelitas invocaran al Señor. María es nuestro camino hacia Dios.

2.- Pablo en la Carta a los Gálatas, menciona que Jesús “nació de mujer” y así ser todos los hombres y mujeres Hijos de Dios. Ese es el gran milagro que Dios Padre ha hecho a través de Maria.

S.- Este salmo 66 se utilizaba como fórmula litúrgica para dar gracias a Dios por la bondad de las cosechas. Y es un poema de gran fuerza que expresa el agradecimiento a un Dios que ayuda siempre y que se ocupa de sus criaturas. Es una buena forma para alabar a Dios en este primer día del año.

3.- San Lucas habla de la circuncisión del Niño Jesús y es lo que también festejamos hoy. La circuncisión era –y es—para los judíos como nuestro Bautismo. Por medio de la circuncisión se entraba en el Templo, en la familia religiosa de Dios. Y se imponía el nombre al pequeño. Maria y José sabían que el pequeño se llamaría Jesús. Pero, además, en este evangelio de hoy aparece la Virgen en una actitud contemplativa “María guardaba todas estas cosas meditándolas en su corazón”, con ello nos invita a nosotros a concentrarnos en lo esencial, olvidando lo que poco importa.

ORACION POR LA PAZ EN EL INICIO DEL 2006

Por Javier Leoz

Santa María, Madre de Dios, Madre nuestra, Reina de la Paz,

coloco a tus plantas mi más sincero deseo de paz,

siendo consciente de que, por mí mismo,

nunca podré llegar a esa feliz realidad.

 

Por ello mismo, sabiendo que Tú, tan cerca estás y vives de Dios

te hago saber que confío en Ti para que, hablándole al Creador,

imprimas, en primer lugar, serenidad en lo más hondo de mi corazón

tranquilidad en mi pensamiento y en mi alma, fraternidad en mi familia,

semillas de concordia allá por donde mis pies caminen

por donde mi voz sea escuchada

semillas de bien, allá donde mis manos se desplieguen.

 

Tú, que eres experta meditando los susurros de Dios,

hazme estar en permanente comunión con El

y, así de esa manera, ofrecer su paz a este mundo nuestro.

Que Jesús, Señor que fue niño en Belén,

sea el centro y la razón de estos meses que ahora iniciamos.

Que no transcurra un solo día sin comprometerme en su reino

que no pase un solo instante sin desgastarme por su causa.

 

Tú, Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra

que te dejaste llevar por la fuerza del Espíritu Santo:

Ayúdanos a dejar atrás todo aquello que desafinó en nuestro pasado

A blanquear los puntos negros del ser y del obrar

de penumbras que quedaron atrás.

A rectificar los caminos que nos condujeron a batallas estériles

A transformar en hábitos de fraternidad los prejuicios de enemistad.

 

Haz, Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra

que este Año 2006, que ahora nos disponemos a iniciar,

apague lo negativo que se encendió durante el 2005

y que alimente todo lo bueno que conquistamos en él.

Que, la alegría y la paz que quiero y deseo tener por dentro,

sea un trampolín y un doble motivo

para trabajar por conseguir para mi tierra, mi ciudad, mi pueblo,

mi familia, mis amigos, mi parroquia la esperada PAZ.

Pide, Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra

que, el hombre, confíe, crea y espere más en Dios

y, entonces, la paz…vendrá por si sola.

Amén.


LECTURA DE POSTCOMUNIÓN

HIMNO A MARÍA

 

Lucero del alba,

luz de mi alma,

santa María.

 

Virgen y Madre,

hija del Padre,

santa María.

 

Flor del Espíritu

Madre del Hijo,

santa María.

 

Amor maternal

Del Cristo,

Santa María

Amén.


EXHORTACIÓN DE DESPEDIDA

Salid a la calle a proclamad la paz. Los cristianos somos pacíficos. Y ese amor a la paz nos lo inspira Cristo y nos ayuda María a conseguirlo. Ella es Reina de la Paz. Salgamos, pues, con el talante de que tenemos que poner paz donde hay violencia y amor donde hay odio y verdad donde sólo reina la mentira. Y esto hacedlo sin complejos, con alegría. María de Nazaret nos ayuda.