LA ULTIMA PALABRA DE DIOS

El Apocalipsis como Buena Noticia

Por Klemens Stock

Ediciones San Pablo, Madrid, España

Cualquier libro sobre el Apocalipsis tiene un gran atractivo. Para algunos es el misterio o la profusión de signos que contiene el libro profético de San Juan. Para otros es una formidable reflexión teologal y oracional que, desde luego, cautiva y emociona. También como dice Klemens Stock en la introducción produce miedo, pues anuncia terribles catástrofes. Da un detalle fundamental: el Apocalipsis es revelación de Jesucristo y por ello jamás puede tomarse fuera de la realidad, humana y divina, que fue Jesús de Nazaret. No tiene sentido, pues, encontrarle –o buscarle—más incógnitas o significados que aquellos que están dentro de la doctrina de Cristo.

Ciertamente, que es un libro que se refiere a unos hechos concretos: las persecuciones de los cristianos por el imperio romano y que los protagonistas están dentro de ese tiempo y momento. El lenguaje de difícil interpretación era una salvaguarda para no convertir el libro en un delito contra el Emperador y el Estado romanos. Pero tampoco es eso lo importante. Lo notable es que se está haciendo teología y, también, cristología a partir de la presencia de Cristo en esa secuencia finalista, en ese camino de final de los finales. Y esas enseñanzas válidas para cualquier cristiano de cualquier tiempo y condición es lo que hace magistralmente, Klemens Stock. No desvela los misterios –tal vez inexistentes—que algunos buscan en el Apocalipsis. Lo que hace es ayudar a aproximarnos a Cristo a través de la lectura del último libro de la Biblia. Y eso es un gran mérito.

Como en otras ocasiones prometemos volver sobre este libro, porque merece la pena, una lectura más sosegada y por supuesto una reseña mas cuidadosa. Y ahora damos una breve noticia biográfica de su autor. Klemens Stockes sacerdote jesuita y profesor de Exégesis del Nuevo Testamento en el Pontificio Instituto Bíblico de Roma. Tiene varios libros escritos sobre temas de Escritura y sobre los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola.