XXXII Domingo del Tiempo Ordinario
6 de noviembre de 2005

Plegarias


ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 87,3

Llegue hasta ti mi súplica; inclina tu oído a mi clamor, Señor

ACTO PENITENCIAL

Señor, esperamos tu venida. Perdona nuestros pecados de impaciencia.

Señor Ten Piedad

Señor, queremos estar preparados para tu venida. Disculpa nuestras faltas de amor.

Cristo Ten Piedad

Señor, te rogamos que nunca cierres tu puerta. Olvida nuestros pecados de soberbia.

Señor Ten Piedad.

ORACIÓN COLECTA

Dios omnipotente y misericordioso, aparta de nosotros todos los males, para que, bien dispuesto nuestro cuerpo y nuestro espíritu, podamos libremente cumplir tu voluntad.

Por Nuestro Señor Jesucristo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, estas ofrendas que situamos sobre el altar y te entregamos con amor. Qué tu generosidad y la fuerza del Espíritu las transformen en alimento de vida eterna, el Cuerpo y la Sangre de tu amado Hijo

Por el mismo Jesucristo.

PLEGARIA EUCARISTÍA:

El Señor esté con vosotros.

Levantemos el corazón.

Demos gracias al Señor, Nuestro Dios.

 

Nos has llamado Jesús, a continuar la obra de anuncio del Reino, que inauguraste en Galilea.

Tu bautismo es ejemplo de entrega por nosotros.

Quisiéramos tener la valentía de gritar que estamos aquí

Con nuestras lámparas para cumplir tu voluntad.

Anunciar a todos que Tú eres el Dios del amor.

Tú, amigo, conoces bien toda nuestra vida,

Nuestras dudas, fragilidades, nuestros pasos vacilantes.

Sólo queremos contar contigo, y con los demás, para así dar nuestra vida.

Señor, haz que siempre estemos dispuestos: para seguirte, para anunciar,

Que la Verdadera felicidad está en darse a los demás.

Danos fuerzas, Jesús, para caminar juntos,

La alegría de sabernos unidos,

El gozo del hermano al lado,

Danos Jesús, la paz de los que buscan en grupo,

Y quieren llevar una vida auténtica, una vida entregada.

Enséñanos a lanzarnos al agua, sin seguridades,

Que nos demos para vivir, y vivamos para darnos,

Para poder caminar alegres en la entrega. Danos luz para nuestras lámparas.

Y valentía para caminar.

Y a ejemplo de tantos santos anónimos, que tuvieron el corazón desinstalado,

Despojado y pobre, te aclamamos llenos de alegría:

 

SANTO, SANTO, SANTO...

ANTIFONA DE COMUNIÓN Lc 24,35

Los discípulos conocieron al Señor Jesús al partir el pan.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados con esta eucaristía, te hacemos presente, Señor, nuestra acción de gracias, implorando tu misericordia para que el Espíritu Santo mantenga siempre vivo el amor a la verdad en quienes han recibido la fuerza de lo alto.

Por Jesucristo Nuestro Señor.