EL PROCESO INTERIOR

(Viaje al interior de ti mismo)

Por J. L. Vázquez Borau

Ediciones San Pablo, Madrid

Las dos grandes características temáticas de los libros religiosos –o las más repetidas—son las relativas a la formación o a la oración. Es decir que las personas interesadas por la religión buscan formarse. Y también aprender –y aprehender—métodos de oración. Entre los primeros –los relativos a la formación—hay muchos de contenido más o menos psicológico, que desde luego, coinciden con el famoso mandato de la cultura griega: “conócete a ti mismo”, frase que, por otro lado, es el título de la introducción del libro que reseñamos hoy.

En tal sentido general, también he pensado que el camino religioso tiene mucho de interiorización y de evaluación permanente de conductas y por eso –en cualquier momento—puede aparecer ese deseo de entrar en nuestro interior y saber que ocurre ahí dentro. También –y ello es muy importante—sabemos –Cristo lo ha dicho—que Dios habita en nuestro interior. La maravillosa teoría de Santa Teresa de Jesús sobre las moradas, sobre el castillo interior es, asimismo, otro ingrediente maravilloso e inquietante de nuestro viaje hacia adentro de nosotros mismos.

Bueno, pues “El proceso interior”, de José Luis Vázquez Borau es un magnifico ejemplo de obra dirigida a dicho conocimiento interno. Se publica, como decimos en el encabezamiento, por San Pablo, y además dentro de una colección llamada “La persona, ¿qué es?” que dirige el propio Vázquez Borau, lo cual tambien es un ingrediente notable a la hora de presentar pues la obra en cuestión.

Y como todo lo bueno es muy sencillo. Vázquez Borau realiza unos breves capítulos, de gran hondura y categoría industrial, terminados con una serie de consideraciones, casi a modo de preguntas interioristas que dan pistas para la comprensión del texto anteriormente leído y para su aplicación a la vida ordinaria, mediante –claro— el análisis interno. Hay, de todos modos, que significar una cuestión importante, aunque pueda parecer obvia. El libro de Vázquez Borau está escrito en clave evangélica, no es un tratado de psicología. El deseo del autor es conseguir que el lector descubra esa presencia divina que, sin duda, le hará más feliz.

La auténtica realidad es que el libro nos ha gustado muchísimo y que, sin rodeos lo recomendamos vivamente a nuestros lectores.

Ángel Gómez Escorial