Son tres Cartas las que el Editor ofrece esta semana. La primera está dirigida a la Virgen María, dentro de este pórtico devocional mariano del 1 de Mayo. La segunda --publicada la semana pasada-- es otra escrita para el Señor Jesús y rogando por el nuevo Papa, Benito XVI. Y la tercera se envía al nuevo Pontifice y es una bienvenida que glosa sus primeros gestos.


1.- CARTA ABIERTA A MARIA EN ESTE PRIMERO DE MAYO

Por Ángel Gómez Escorial

Señora:

• ¿Sabes? Este domingo, es, precisamente, el 1 de Mayo, inicio del mes que siempre te hemos dedicado Y por eso quiero escribirte y honrarte. Más de una vez me han dicho que no hay muchos textos dedicados a ti en Betania. Pues, tal vez, sea así. Y no quisiera yo, Señora, cometer ese “pecado” de omisión. Tú eres la Reina de Betania, la Reina de esta página, como lo eres de todos los cristianos y, además, refugio de pecadores y causa de nuestra alegría

• ¿Sabes? Hay emoción al evocar las devociones de mayo, las flores de María. Es emoción de hijos, convertidos –un poco—al principio de mayo en más niños, en criaturas que buscan honrar a su Madre y regalarla flores. Eso es lo que todos queremos hacer contigo. Y para Ti.

• ¿Sabes? Tenemos, Señora, muchas necesidades: personales y colectivas. En lo personal: el desánimo, la tibieza, el dar más valor al trabajo --convirtiéndolo en obsesivo-- que a la oración, la tendencia a perder la calma y muchas más cosas nos tienen mal, incómodos, inquietos. En lo colectivo: ya ves. No hay paz. No hay amor. La violencia parece el peso y la medida de nuestro tiempo. Y eso, Señora, nos tienes que ayudar a resolverlo, al interceder con amor de Madre, ante Tu Hijo, quien te da todo lo que le pides.

• ¿Sabes? Queremos hacer el mejor Mes de Mayo de todos. Qué este sea el mejor y que nuestro corazón crezca para mejor honrarte y tenerte, permanentemente, en nuestros pensamientos. Me he adelantado un poco en escribirte esta carta, pero es que quería llegar el primero, como los niños que corren rápido hacia la puerta del hogar, pues pretenden ser los primeros que puedan besar a su Madre.

• Señora, Madre Nuestra, intercede por nosotros, por todos, para que tengamos paz permanente y desaparezcan las guerras. Hay un recuerdo nuestro muy especial para Iraq, Colombia y Palestina.

• Señora, Madre de todos los cristianos, ayuda al nuevo Papa, a Benedicto XVI a que continúe con la enorme labor de su antecesor, Juan Pablo II, en la defensa de los derechos humanos. Y que aplique su gran inteligencia, perseverancia y amor afirmando el rumbo de la Barca de Pedro. No olvides, Santa María, a nuestros obispos, a nuestros párrocos, a los sacerdotes, a los diáconos, a las religiosas y religiosos consagrados y a todo el pueblo santo de Dios. Y que todos bajo tu inspiración encontremos el mejor medio para el seguimiento radical de tu Hijo.

• Señora, Madre de los pecadores, haz ver a muchos sus caminos equivocados y que puedan descubrir el pertinaz engaño del maligno.

• Señora, Madre de los enfermos, intercede por la curación de todos los enfermos. Y si la cura no llega consuela a los que sufren y que sepan ver en su dolor el camino previo que Jesús tomó en la Cruz para la remisión de los pecados.

• Señora, Madre de los afligidos, envíales tu alegría, concédeles la visión de tu belleza y que ellos sean capaces de contemplar todo lo que de bello y de alegre hay en la creación.

• Señora, Madre de los cristianos, intercede ante tu Hijo, el Señor Jesús, para que sea el Único Pastor del Único Rebaño y que terminen las desavenencias y separaciones entre los seguidores de Cristo.

• Señora, Madre de todos, ten presente a Betania, a sus lectores y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad que navegan por Internet.

 

2.- ORACIÓN A JESÚS POR BENEDICTO XVI

Por Ángel Gómez Escorial

Acepta, Señor Jesús, esta oración humilde y sincera que te hago por el nuevo Papa, Benedicto XVI

Creo firmemente que la institución del Papado está por encima de los hombres y que, a la postre, poco importa quien sea el personaje que asuma la dignidad de ser tu Vicario en la Tierra

Y cuando digo que poco importa quiero decir que tu elección le va a transformar en el siervo predilecto como ha ido pasando pontificado tras pontificado.

De Joseph Ratzinger tenemos unos conceptos adquiridos, nos hemos hecho una idea previa, que ya no importa tanto.

No es que yo quiera separarle de sus méritos personales y de su lucha para ser un buen cristiano a toda hora.

Lo que quiero decir a mis hermanos –y hacerlo en tu presencia, Señor y Dios Mío-- que respecto al nuevo Papa no tengan temores, y si mucha esperanza.

Tú vas a estar con él, como lo estás con tu Iglesia.

Y te ruego por el Papa Ratzinger para que no descanse en su lucha por los pobres, por los humildes, por los limpios de corazón.

Y te ruego por él, para que escuche a todos y sea verdaderamente el Siervo de los siervos de Dios. Lo va a ser. Gracias a tu Gracia.

Bendito seas Señor, que velas por la continuidad de tu Iglesia hasta el final de los tiempos.

Y que Dios te bendiga a ti, Benedicto XVI. De ti esperamos y confiamos.

 

3.- BREVE CARTA ABIERTA A BENITO XVI

Por Ángel Gómez Escorial

Santo Padre:

He visto un gesto tuyo de ilusión infantil cuando recibiste la primera aclamación de los fieles situados en la Plaza de San Pedro. El rostro que pudimos ver, dentro de esa escena emocionante que se produce desde la logia del Palacio Apostólico, era el de un niño sorprendido por algo muy grande que le acaba de ocurrir.

Luego hemos visto esa humildad y bondad también de niño grande en muchos gestos durante la misa de inauguración del Pontificado. Es posible que ya el Espíritu, Santo Padre, te haya dado los dones que recibe todo vicario de Jesús en la Tierra. Aunque, tal vez, anteriormente, no hemos podido contemplar tu verdadero talante porque la mesa de tu último cargo en el Dicasterio del mantenimiento de la Fe era tan alta y grande que te tapaba todo.

Has hecho muy bien diciendo que no sigan tu doctrina, sino la de Jesús. Y lo has dicho con esa humildad de niño contento, sorprendido y feliz que nos has mostrado.

Bienvenido Santo Padre y que el Espíritu guíe todos los instantes de tu vida de Pastor y de Pescador.