Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor
27 de marzo de 2005

MONICIÓN DE ENTRADA

No busquéis entre los muertos al que vive. ¡Dios lo ha resucitado! Ya llega nuestra alegría, es tiempo de resucitar, de salir de la noche, de liberarnos de tantas esclavitudes como nos oprimen. Todos tenemos que resucitar de muchas cosas pero siempre lo hacemos con cautela, con conformismo. La Resurrección de Cristo nos dice que ya todo es esperanza. Aceptemos de verdad el anuncio de la Pascua, que da paso a ese rayo de luz que trae la buena noticia, y sobre todo pidamos a Jesús Resucitado que nos ayude a remover la losa que paraliza tu alma y te libere del peso que aplasta tu corazón. ¡Cristo ha resucitado! ¡Aleluya!.


MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

1.- La primera lectura, del Libro de los Hechos de los Apóstoles, nos muestra –ya— a Pedro lleno del Espíritu Santo y narrando ante el pueblo la vida de Jesús. Es útil este texto para este día de la Resurrección del Señor, donde se hace mas presente, entre nosotros, la presencia del Espíritu, como le ocurrió a San Pedro.

S.- El Salmo 117 era utilizado por los judíos contemporáneos de Jesús como himno procesional y hacia referencia al triunfo de los Macabeos y la restauración del culto a Dios en el Templo. Para nosotros es un cántico solemne de acción de Gracias al Padre por la Resurrección de su Hijo.

2.- La resurrección de Jesús termina con la muerte y si creemos esto nosotros algún día resucitaremos. Y, sin embargo, va a ser así. Toda la doctrina de Pablo se basa en la resurrección y el cambio futuro de nuestra condición humana. Y así se explica en la segunda lectura procedente de la Carta de San Pablo a los Colosenses.

Secuencia.- Vamos a escucha la secuencia de la Misa de Pascua es un bellísimo himno muy antiguo en el que se narra con pocas palabras todo el misterio de la Resurrección y de la salvación del género humano.

3.- Después de la resurrección Jesús cambiará de aspecto y ni siquiera María Magdalena le reconoce, tal como narra el Evangelio de San Juan. Y se va a cumplir en él lo que el mismo Jesús, una vez, cuando ciertos saduceos quieren tenderle una trampa hablan de esa mujer cuyos maridos van muriendo sucesivamente. Él alude a la naturaleza de ese cuerpo glorificado al equiparar a los que viven en la gloria con la naturaleza de los ángeles. El fue en primer en recibir el cuerpo glorificado. Después le seguiremos todos nosotros.


Lectura de Postcomunión


Puede volverse a leer la secuencia de esta misa de Pascua. Es uno de los textos más hermosos de toda la liturgia. O prescindirse de leerla completa. Hemos seleccionado unos versículos referidos a María:

¿Qué has visto de camino, María, en la mañana?

A mi Señor glorioso, la tumba abandonada,

los ángeles testigos, sudarios y mortaja.

¡Resucitó de veras mi amor y mi esperanza!

Venid a Galilea, allí el Señor aguarda;

allí veréis los suyos la gloria de la Pascua.


EXHORTACIÓN DE DESPEDIDA

¡Que nuestra alegría llegue a todos! ¡Que el mundo entero sepa que el Señor Jesús ha resucitado! Que en las calles y las plazas se sepa que Dios ha resucitado a Jesús y que estamos felices. Y amémonos unos a otros como el Señor nos lo ha pedido. Que esto se sepa también en todos los lugares. Alegría hermanos, alegría. ¡Feliz Pascua!