Vigilia Pascual
26 de marzo de 2005

PRIMERA NOTA PREVIA

Hemos incluido todas las lecturas –y sus salmos correspondientes—que indica la Liturgia de la Palabra en la Noche Gloriosa de la Resurrección. A juicio del oficiante pueden utilizarse las que se estimen de manera más oportuna. Todas esas lecturas están en la correspondiente página de la Vigilia Pascual. Hay que leer lectura y salmo de cada grupo. Lo ideal sería que subieran al ambón la mayor cantidad de lectores posibles y que cada uno leyese una de las lecturas y un salmo. Esta gran cantidad de lecturas y la posibilidad de que no existan en muchos templos leccionarios para todos, pues aconseja la utilización de fotocopias. Y por ello nos parece que consignar dichas lecturas, para que luego cada equipo de liturgia las utilice convenientemente, le da especial importancia a este esfuerzo de Betania. Asimismo, no incluimos las moniciones de lecturas. Hay una monición previa de entrada que puede utilizarse o no, ya que el rito de las luces y de prender el cirio pascual dan una característica especial a esta celebración. De todas formas, téngase en cuenta que las moniciones y oración de los fieles, de la Misa de Pascua –Misa del Día— pueden ser utilizables, en todo y en parte, en la Vigilia Pascual, aunque dada la cantidad de lecturas no son aconsejables. La Vigilia Pascual es una de las ceremonias más hermosas que celebra la Iglesia Católica. Es una fiesta nocturna de luces y de cantos. En la antigüedad era el momento en el que se recibía a los catecúmenos y se los bautizaba. Ahora también es el día indicado para bautizar a nuevos hermanos.

SEGUNDA NOTA PREVIA

La Vigilia Pascual se inicia con la iglesia totalmente a oscuras. Se ha bendecido y encendido el Cirio Pascual fuera del templo. Y los fieles entran en procesión con las velas encendidas con fuego santo procedente del Cirio. No hay pues monición de entrada. De todos modos antes de iniciarse la celebración litúrgica puede leerse a los fieles que esperan el comienzo de la celebración una monición previa para mejor comprender la ceremonia.


MONICIÓN PREVIA

La Vigilia Pascual es una de las ceremonias más hermosas que celebra la Iglesia Católica. Es una fiesta nocturna de luces y de cantos. En la antigüedad era el momento en el que se recibía a los catecúmenos y se los bautizaba. Ahora también es el día indicado para bautizar a nuevos hermanos. Vamos a salir fuera del templo para bendecir el fuego pascual y de ahí prender y bendecir el Cirio Pascual. Con el entraremos en la iglesia totalmente apagada. Cuando el sacerdote con el Cirio llegue al altar se encenderán todas las luces e iniciaremos el desarrollo de la Vigilia.

 


EXHORTACIÓN DE DESPEDIDA

No se recomienda la lectura de post comunión. Han sido muchos los textos leídos. Pero sí la exhortación de despedida, posterior a los tres aleluyas que pronuncia el sacerdote. Y esta exhortación, en todo caso, sólo debe ser pronunciada por éste.

Id y proclamad al mundo que el Señor Jesús ha resucitado y que también nosotros, un día, lo haremos con Él y junto a Él. Que todos noten nuestra alegría y felicidad, que sepan que hoy todos hemos vencido a la muerte. ¡Feliz Pascua!