Domingo XXX del Tiempo Ordinario
24 de octubre de 2004

Lectura de Postcomunión


LA POBREZA

Cuanto menos poseemos,
más podemos dar.
Parece imposible, pero no lo es.
Esa es la lógica del amor.

Beata Teresa de Calcuta

(La semana pasada dábamos aquí otra oración de la Madre Teresa de Calcuta. Una lectora nos envía la presente con mucho gusto la publicamos)


EXHORTACIÓN DE DESPEDIDA

El publicano salió del templo feliz. Había confesado su pecado y la gracia de Dios liberó el peso de su conciencia. El fariseo solo hablaba consigo mismo. Su soberbia le impedía poder hablar con Dios. El Señor no se entiende bien con los soberbios. Ojalá hayamos aprendido hoy que nuestra mejor baza está en el camino de la humildad y del amor.