1.- SANTA TERESA, MAESTRA DE ORACIÓN

Por Jesús Martí Ballester

La iglesia Universal celebra el viernes, día 15, la festividad de Santa Teresa de Jesús, la gran santa española, Doctora de la Iglesia y una de las cumbres de la literatura en español. Escribe --como de costumbre en Betania-- este reportaje el Padre Jesús Martí Ballester, que es, a su vez, uno de los grandes expertos, a nivel universal, de la Santa de Ávila. Significamos a nuestros lectores la oportunidad que significa contar con magnifico texto de don Jesús. El segundo reportaje es la actual edición de las exposiciones de arte religioso, "Las Edades del Hombre", que se celebra en Ávila --se títula "Testigos"-- y permanecerá abierta hasta el mes de diciembre.

Mientras en el último medio siglo, la ciencia ha conseguido liberar al hombre de las limitaciones y carencias del cerebro; la medicina, la farmacopea y el psicoanálisis han logrado que muchos hombres superen sus enfermedades mentales, sus traumas afectivos, sus comportamientos excéntricos ante el estrés, o la angustia vital, el estilo de vida ha ido acrecentando los riesgos de desequilibrio humano. La crueldad de las guerras, el creciente terrorismo, las drogas, la delincuencia juvenil, los crímenes familiares, los abusos sexuales, las violaciones de menores, la inseguridad ciudadana, provocan que el hombre de nuestro tiempo esté sometido como nunca a enormes tensiones que ponen en peligro su armonía psicológica. La higiene acabó con las pestes; las vacunas con las enfermedades contagiosas; la técnica con la dureza del trabajo físico; pero el nuevo estilo de vida fruto de la revolución industrial, la tecnología, la instantaneidad, rapidez y la globalidad de las comunicaciones ha hecho del hombre moderno un juguete vulnerable y desmadejado, en manos de esos invisibles agresores e invasores que son el estrés, la ansiedad, la depresión, la esquizofrenia la neurosis.

Por eso, hoy que el mundo está al borde de la locura, hace falta, más que nunca la reflexión y el cultivo del espíritu. Tenemos necesidad de suplementos de espíritu. Necesitamos maestros de reflexión, especialistas en interioridad, zahoríes que enseñen a descubrir la riqueza del mundo que llevamos dentro y que es desconocido, y que sepan guiar al hombre a descubrir que lo importante no es el engaste de la joya, sino la joya misma. Ahí os presento a uno de esos personajes que pueden cumplir esa misión y llenar ese vacío, y ¡cómo descubren los que tienen un olfato cultivado y sensible ese perfume espiritual que es capaz de amortiguar el nauseabundo hedor que emana el mundo del tener e ignoran los que tienen atrofiado el suave olor del espíritu, el perfume del alma, que Freud descubrió con la raíz de la libido, que no es otra cosa que el "fomes peccati", la raíz dañada del pecado original, a la que cargó con toda la causa de las enfermedades somáticas y hasta como motor de todas las acciones y motivaciones humanas!

LA MAESTRA QUE SE HACE SOLA

Ese personaje es Santa Teresa de Jesús. De niña lee vidas de santos. Se le quedó grabada en el alma la frase: "Para siempre". Y emprendió con su hermanito Rodrigo un viaje a tierra de moros a que la descabezasen por Cristo. Alma de heroína, emprendedora y conquistadora. En la adolescencia se desvía. El excesivo trato con un primo, movió a su padre, austero y riguroso, a internarla en el colegio de Santa María de Gracia en Ávila. Al acostarse reza hasta que se duerme, y piensa en la Pasión de Cristo. Doña María de Briceño le cuenta cómo se hizo monja, por sólo leer "Muchos son los llamados... Y el premio que da el Señor a los que lo dejan todo por él". Esta fue la causa de su primera conversión. Deja las costumbres frívolas influidas por la pariente liviana y vuelve a pensar y desear las eternas. Va perdiendo la enemistad y el miedo de ser monja. Comienza a rezar muchas oraciones vocales y a pedir que la encomienden para acertar a cumplir la voluntad de Dios. Poco a poco le entran deseos de ser monja, pero no allí, sino donde está Juana Suárez.

Y viaja a Castellanos de la Cañada con su hermana, pasando por Hortigosa, donde vive su tío Pedro de Cepeda, con el que está varios días. El tío le leía libros y le hablaba de Dios y de la vanidad del mundo. Le regala las Cartas de san Jerónimo. Con la fuerza que le hacían las palabras leídas u oídas va entendiendo que todo era nada, cómo todo se acaba... y a temer el infierno... Lleva ya la saeta clavada. Queda ya amiga de buenos libros. Permanece quince días en casa de su hermana María. Allí comienza a leer las cartas de San Jerónimo. Esto la decide a decirle a su padre que quiere ser monja. Tres meses de lucha feroz. El enemigo no quiere perder aquella baza. Se defiende con la cabeza, más que con el sentimiento. Piensa y reflexiona que los trabajos de ser monja no serán mayores que los del purgatorio y del infierno que había merecido. Y sobre todo los trabajos de Cristo, de quien se está enamorando, se lo merecen. Conquista a su hermano: para que se haga dominico.

PROCESO DE SU APRENDIZAJE

Se va a la Encarnación. Con tanto empeño vivió la vida espiritual, que enfermó y tuvo que salir a casa de su padre. Para ir a Becedas a curarse, pasa por Hortigosa, donde su tío le regala el Tercer Abecedario que trata de oración de recogimiento. No sabía hacer oración y se decide a seguir aquel libro. Dios le regala el don de lágrimas, leía, buscaba soledad y se confesaba frecuentemente. Dios le regala oración de quietud y alguna vez de unión, que no duraba más tiempo que el de rezar el Avemaría.

Procuraba traer a Jesucristo dentro de mí. Pero lo más hacía era leer. La salva el recurso a la Humanidad de Cristo. Se entrena en la oración por el método de recogimiento aprendido en el franciscano Francisco de Osuna. Y mientras lee, se empeña en la empresa "Hasta entonces no sabía cómo proceder en oración" (Vida 4,6). "Me determiné a seguir aquel camino con todas mis fuerzas". (Ib.).

El ya recibido don de lágrimas, se hace habitual. Comenzó a tener ratos de soledad, porque no encontró maestro de oración, aunque lo buscó durante 20 años. El mal no viene sólo de hoy, ha sido general en todas las épocas. El Señor le hace muchas mercedes en estos principios. No comete pecados mortales, aunque hace poco caso de los veniales. La oración de quietud y de unión consigue que a los 24 años, tenga el mundo bajo los pies. Y sentía lástima de los que lo seguían. “Traer a Jesucristo presente dentro de mí. Esta era mi manera de oración”. Esto decía la santa. Representaba a Jesús en su interior. Pero lo que más gustaba era leer. Sufre grandes sequedades en estos 18 años y sigue perseverando.

No se atreve a hacer oración sin un libro, de no ser después de comulgar. Temía ir a la oración sin libro, como si con mucha gente fuese a pelear. Con este remedio -el libro- andaba consolada. Muchas veces, con sólo abrir el libro no necesitaba más. Unas veces leía poco, otras, mucho. Conforme la merced que el Señor me hacía. En realidad ella desde la niñez contemplaba a Cristo en el Huerto. "Cristo en la Columna. Pensar las penas que allí tuvo y por qué, y quién y el amor con que las pasó... y no se canse, esté allí con él, acallado el entendimiento. Si pudiere ocuparle en que mire que le mira, y le acompañe y hable y pida y se humille y regale con él... Trae muchos provechos esta oración" (Vida 13,22). Esta es la primera agua, de las cuatro que descubre.

LA ORACIÓN DE SENCILLEZ Y DE MIRADA

Mirar al buen Jesús. "No os pido más que le miréis... Él no os ha dejado de mirar aunque hayáis pecado. Mirad que no está aguardando otra cosa sino que le miremos; como le quisiereis le hallaréis. Tiene en tanto que le volvamos a mirar que no quedará por diligencia suya" (Camino 26,3). "Como la mujer ha de estar triste y alegre con el marido, así vosotros con el Esposo. (Ib). Si estáis alegre, miradle resucitado. Si estáis triste, miradle camino del huerto ¡qué aflicción tan grande llevaba en el alma, o miradle atado a la columna, perseguido de unos, escupido de otros, negado de sus amigos, sin nadie que vuelva por él, helado de frío, en tanta soledad, y el uno con el otro os podéis consolar... O miradle cargado con la cruz... Os mirará él con unos ojos tan hermosos y piadosos, llenos de lágrimas y olvidará sus dolores por consolar los vuestros, sólo porque os vayáis con él a consolar y volváis la cabeza a mirarle (Camino 26,5). Habladle como amigo, esposo, padre, hermano. Unas veces de una manera, otras de otra. Es muy buen amigo Cristo”.

HALLAZGO DE LA AMISTAD CON JESÚS.

Habla con Él de todo: lo divino y lo humano. Todo es materia de conversación, de oración. Es una amistad viva y comprometida. Contagia como por ósmosis, su trato. El trato con Jesús y el trato de ella con las personas. No es posible comprender todo el alcance y significado de la oración en Santa Teresa. Pero tenemos algunas pistas para comprobar que la oración explica toda la razón de ser de su existencia. Toda su vida espiritual, su nacimiento, su progreso sus retrocesos, su plenitud, van acordes con sus niveles de oración. Sus caídas, sus dudas, sus tiempos bajos coinciden con el abandono práctico de la oración. Cada cristiano experimenta que esto es así. En la oración Teresa se encuentra como el pez en el agua. Le sirve para todo: para tener paciencia en las enfermedades, y conformidad en las adversidades; en ella aprende el amor y el temor de Dios; encuentra fuerza para evitar los pecados y superarlos; la oración es la puerta de todas las mercedes; en sus fundaciones, es en la oración donde encuentra fuerza para superar resistencias y contratiempos, murmuraciones y críticas y malas interpretaciones y sabiduría para orientarse en las encrucijadas y carencias. Y de la oración cosecha los grandes frutos para la Iglesia.

Al tiempo de morir Teresa, en la huerta, al pie de la ventana de su celda, las ramas secas de un arbolito, que nunca llevó fruto, han reventado en una prodigiosa floración, cubriéndolo todo de armiño; ha repicado sencillamente a gloria con las campanillas blancas y sonrosadas de sus fragantes florecillas, que llenaron el aire de perfume ¡en octubre, y en la meseta castellana!Era un prodigio, realmente un prodigio, entre los muchos que acaecieron... Pero el arbolito cubierto de flores con sus corolas rientes y encendidas, tiene una connotación de doble signo: de la voz del Esposo de los Cantares: "Levántate, amada mía, ven a mí, porque ha pasado el invierno, y brotan flores en la vega y la viña en flor difunde perfume"; y de la primavera de gracia que, a su muerte, dejaba la madre en la Iglesia con sus hijas e hijos y sus libros: "Yo no conocí ni vi a la madre Teresa de Jesús mientras estuvo en la tierra; mas ahora que vive en el cielo, la conozco y la veo casi siempre en dos imágenes vivas que nos dejó de sí, que son sus hijas y sus libros" (Fray Luis de León).

 

2.- AVILA, TESTIGO DE LAS EDADES DEL HOMBRE

**Formidable exposición en la ciudad de Santa Teresa

Por Ángel Gómez Escorial

Desde hace unos cuantos años en la comunidad autónoma española de Castilla León se estan celebrando una serie de exposiciones que con el nombre genérico de Las Edades del Hombre muestran la mejor representación del arte religioso que, precisamente, en dicha comunidad es riquísimo. Este año de 2004 le corresponde a la ciudad de Ávila y a su magnífica catedral albergar dicha exposición que tiene como título genérico “Testigos”. Y parece más que adecuado que, en esta sección de reportajes de Betania, donde esta semana incluimos otro dedicado a Santa Teresa de Jesús –a Teresa de Ávila—, cuya celebración tiene lugar este viernes, día 15 de octubre, publiquemos impresiones y datos de una maravilla artística y de contenidos teológicos y cristológicos como lo es su exposición “Testigos”. Decir, igualmente, que estas exposiciones de Las Edades del Hombre están organizadas por la fundación que lleva ese nombre y en donde las diócesis de las diferentes provincias que componen la Comunidad de Castilla-León tienen especial importancia. Por otro lado, compañías como Telefónica de España y varios bancos y cajas de ahorros, así como las administraciones, autonómica, municipales y provinciales, patrocinan y sufragan los gastos de dichas exposiciones, en las que el acceso de los visitantes es gratuito.

AVILA: EL TESTIGO DE SANTA TERESA

Una de las consecuencias de la instalación de estas exposiciones es que las ciudades donde han tenido lugar se renuevan y se preparan para dicho acontecimiento. No solo se restauran y se mejoran accesos de las catedrales donde tienen lugar, sino que la misma ciudad se prepara y ajusta para estar mejor ante la enorme cantidad de visitantes que acuden. Y muy especialmente puede dedicarse a Ávila que ha mejorado su ámbito de manera total. Por ejemplo, en la parte de la ciudad que queda fuera de las murallas, por donde transcurren las avenidas de circunvalación –antiguas carreteras nacionales--, se ha acondicionado un centro de recepción de visitantes. Allí reciben a los visitantes expertas y expertos turísticos del municipio quienes les dan una primera impresión de la ciudad y les ofrecen un programa personalizado para la visita y no se olvide que, además, de la exposición “Testigos” están otros muchos puntos de interés y, entre ellos, los dos centros principales por lo que “transita” por la vida de Santa Teresa de Jesús: su casa natal, convertida en Museo, y el convento donde pasó muchos años de su vida, el Convento de la Encarnación, que también cuenta con un importante museo. Y otro museo el de las reliquias de la Santa.

Para los lectores de América que no sepan mucho de Ávila hay que decir que es una ciudad prodigiosa perfectamente conservada tal como era hace muchos siglos. Mantiene íntegra su muralla y en su interior está el centro de la ciudad vivo y pujante. No es una ciudad amurallada que funcione como un museo es una ciudad normal que conserva toda su muralla y, por tanto, todo su trazado medieval se mantiene, pero con su actividad normal de ciudad de nuestros días. El conjunto es impresionante. Asimismo, para nuestros amigos de Hispanoamérica, señalar que existe otro museo en la casa Natal de la Reina Isabel la Católica, importante protagonista en el descubrimiento de América.

Respecto a la exposición “Testigos” decir que es impresionante el gran número de esculturas, imágenes, cuadros, orfebrería, tapices y vestimentas litúrgicas que pueden admirarse. Proceden todas de templos, conventos y lugares diversos y nunca han estado reunidas. Ahora se pueden admirar en un recorrido que hecho minuciosamente no dura mucho más de hora y media. Al recorrido se le da contenido religioso, evangélico, sacramental que hace que dichas muestras singulares del devenir histórico de la Iglesia católica y del pueblo español se vean en un contexto muy especial. Ya su instalación en la bellísima catedral de Ávila –recién restaurada-- es todo un importante valor añadido. Decir que la descripción de la serie de Las Edades del Hombre y de “Testigos” procede de la página web de dicha fundación, así como algunas de las fotos que ofrecemos. Al final del presente reportaje damos su dirección web y también la relativa al Ayuntamiento de Ávila que, asimismo, contiene una muy buena información histórica y turística de Ávila.

“TODAS” LAS EDADES

Las Edades del Hombre" significó, desde su primera exposición, un buen número de novedades. En primer lugar, rompe con el esquema tradicional de presentar una exposición de acuerdo al desarrollo de los estilos artísticos, siguiendo los criterios museísticos, para dar pie a exposiciones-relato, en las que se cuenta una parábola y las obras de arte son instrumentos o las que sustituyen a las palabras.

En segundo lugar, "Las Edades" supusieron una novedad también metodológica, puesto que la ubicación de las piezas que se muestran sucede de una forma limpia, sin obstáculos que impidan el diálogo entre el espectador y la propia obra o haciendo posible, porque se les encara a los dos que el icono recupere su capacidad para hablar.

En tercer lugar, "Las Edades" toman a las Catedrales como los lugares expositivos. Es muy difícil encontrar mejores ámbitos que ellas. Es más, los propios iconos fueron creados para ellas y, en ese ámbito natural, ellos vuelven a hablar. Porque las imágenes había enmudecido, tanto por el fenómeno de la secularización y desacralización, cuanto por la propia reforma litúrgica acaecida en la Iglesia tras la celebración del Concilio Vaticano II.

Téngase en cuenta que antes de la reforma la liturgia se celebraba ante los retablos, tras la misma se celebra de espaldas a ellos, quedando relegados a un segundo plano, incluso con una deficiente iluminación.

“TESTIGOS EN AVILA”

"Testigos" es la continuación de la exposición de Segovia "El Árbol de la Vida". De hecho, es la misma vida de ese árbol, enviada por el Resucitado a través del Espíritu, con el fin de que sus seguidores salieran, y sigan saliendo hoy en día a la calle, y vayan al mundo y a los hombres para darles razón, mediante el testimonio y la predicación, de su esperanza. Por eso, se articula en los capítulos que citaremos a continuación.

EL FUEGO DEL ESPÍRITU

Este primer capítulo es bastante complejo, pues, por una parte, ha de realizar la conexión con la exposición de Segovia y, por otra, narrar los últimos acontecimientos históricos de Jesús, con Pentecostés, el nacimiento de la Iglesia y su primera evangelización. Su desarrollo completo sería el siguiente: El Resucitado, Ascensión del Señor, Pentecostés, Nacimiento y expansión misionera de la Iglesia, Apostolado y Apóstoles, La Evangelización de España: Santiago y San Pablo, Vestigios de la evangelización de Castilla y León y Primeros testigos.

LA INTREPIDEZ DE LA PALABRA

Este segundo capítulo, al que hay que añadir el tercero y el cuarto, desarrollan la reflexión sobre la Iglesia. En vez de hacer un planteamiento cronológico, se ha preferido, para esta ocasión, el acercarnos al conocimiento de las funciones eclesiales: la palabra, la celebración y la caridad, que se presentan cada una en un capítulo distinto. A la palabra la hemos calificado mediante la intrepidez. Justo esa es la traducción del vocablo griego "parresía", que es el fruto del Espíritu Santo. Intrépidos se vuelven los que han recibido el Espíritu del Señor. Intrépido es su testimonio y su predicación. El capítulo lo dividimos en dos grandes apartados: El Evangelio escrito y el Evangelio predicado.

Y de hecho, se estructura de la siguiente manera: El Evangelio escrito, Biblias, con los profetas, Nuevos Testamentos, con los Evangelistas, Sus Comentarios y primera teología, con los Padres y Doctores de la Iglesia, Evangelio predicado, Sus contenidos y Santos predicadores y misioneros.

EL GOZO DE LA CELEBRACIÓN

Este capítulo, como toda celebración en la Iglesia, sirve de cremallera entre las anteriores funciones de la Iglesia, pues acoge y actualiza la palabra, por una parte, y celebra la vida y envía a vivirla desde el encuentro con Jesucristo. El planteamiento que hace la exposición es el más fácil para su comprensión: Iconografía,Trinidad, Bautismo de Jesús, Última Cena, Misa de San Gregorio, Orfebrería sacramental, Ornamentos litúrgicos, Misales, Pontificales y Rituales.

LA OSADÍA DEL AMOR

Intrepidez y osadía son prácticamente sinónimos. Seguimos desarrollando los efectos de Pentecostés. La Palabra es la Buena Noticia o Evangelio, que ese es el significado de esa palabra griega, predicada a todos los hombres. Sin embargo, la palabra precisa del refrendo del amor, para que sea creíble y resulte contrastada. Las dos realidades se apoyan mutuamente. Porque, si el amor avala la palabra, ésta aclara la posible ambigüedad en la que puede incurrir el amor solamente, refiriéndole al auténtico modelo de amor que tiene los cristianos: el que nos tuvo Jesucristo a nosotros. El capítulo se articula en Milagros de Cristo y Santos relacionados con la caridad.

POR LOS CAMINOS DE AGUA: MADRE DE AMÉRICA

La Iglesia de esta tierra acepta el reto del descubrimiento de un Nuevo Mundo y, como no podía ser de otra manera, predica en él el Evangelio, la Buena Noticia. La Reina Isabel la Católica hace posible y encabeza tanto lo uno como lo otro. En este año en el que se conmemora el V Centenario de su muerte, Las Edades del Hombre y la Iglesia en Castilla y León quieren hacer este pequeño homenaje a esta gran Reina. El capítulo se desarrolla: La Reina Isabel: Su persona y tiempo, Cartografía anterior y posterior al descubrimiento, Iconografía americana, Filipinas.

EL CONTRAPUNTO DE LA ACCIÓN: SOLO DIOS BASTA

La acción no es la única actitud cristiana. Lo es de la misma o mayor importancia el retiro del mundo para la búsqueda y contemplación del rostro de Dios. Ávila, tierra de santos, sabe bien de ello a lo largo de su rica historia. Teresa de Ávila, Juan de la Cruz y Pedro de Alcántara, por poner unos cuantos ejemplos solamente, se asoman a este capítulo: Su iconografía, sus recuerdos y sus escritos.

SIEMPRE JESUCRISTO

No podía terminar de otra manera la exposición. La Iglesia es la iglesia de Jesucristo. Él es su único Señor. Y en Él los creyentes hemos depositado toda nuestra fe y esperanza. Por eso, siempre y solo Jesucristo: Iconografía y Pantocrátor.

LA CATEDRAL DE AVILA

La catedral abulense había nacido en la segunda mitad del siglo XII con vocación de templo fortaleza, entestando en la muralla su bella cabecera románica. Ésta fue reforzada en el siglo XIV con un enorme cubo envolvente rematado en triple línea de almenas descomunales y hoy, la contemplamos convertida en el célebre Cimorro. El maestro Fruchel parece ser el autor de la traza románica del edificio que, en su largo periodo de construcción, hubo de asumir las nuevas técnicas góticas hasta convertirse en el primer ejemplo hispano de este estilo. Entrando por la puerta del Peso de la Harina se pueden descubrir algunos de sus elementos más exteriores como la Portada de los Apóstoles (S. XIII), de un gótico rígido y severo; su recia y prismática torre vigía, decorada con las bolas abulenses; el retablo pétreo de la fachada oeste, amalgama de manos y tiempos diversos, y las elegantes cresterías platerescas de Vasco de la Zarza que coronan la calle de la Cruz Vieja. Su interior de planta de cruz latina de tres naves, integra sus magníficos tesoros artísticos en la exposición de "Las Edades del Hombre" como privilegiados "Testigos".

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