Domingo XXVI del Tiempo Ordinario
26 de septiembre de 2004

Lectura de Postcomunión


ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

¡Oh Espíritu Santo!,
alma de mi alma, te adoro;
ilumíname, guíame,
fortifícame, consuélame,
dime que debo hacer,
ordéname.

Concédeme someterme a todo lo que quieras de mí,
y aceptar todo lo que permitas que me suceda.
Hazme solamente conocer
y cumplir tu voluntad.


EXHORTACIÓN DE DESPEDIDA

Los pobres son nuestro trabajo. No despreciemos al vagabundo que nos pide algo en cualquier esquina. Y menos a ese personaje que conocemos ya desde hace tiempo y que nos espera ahora a la salida del templo. No imitemos al rico de la parábola.