1.- RELIGIÓN Y POLÍTICA; PAZ Y GUERRA

El debate sobre los límites entre la religión y la política es muy antiguo. La cuestión reside, asimismo, en saber si existen esos límites. Vivimos tiempos difíciles en que el terrorismo islámico, el mantenimiento de la sangrienta situación en Iraq y el larguísimo –y muy enconado—conflicto entre israelíes y palestinos podrían hacer pensar que existe esa guerra religiosa.El Papa, Juan Pablo II, repite constantemente ya desde hace años que no estamos ante una guerra de religión. El planteamiento del Pontífice, parecerá más lógico en el mundo cristiano, el cual mantiene, en general, un acusado laicismo que separa muy claramente los límites de la política y la religión. Pero no así en el mundo musulmán.

EL MUNDO MUSULMAN

Aunque los regímenes políticos nacidos de los movimientos independentistas de la mitad del pasado siglo XX tuvieron un fuerte componente laico hoy esos planteamientos están en total discusión y afloran posiciones, donde la religión se convierte en medida y ley para todas las actividades de la sociedad. Son los movimientos –o países—llamados fundamentalistas. Y así tenemos la sacralización de toda la actividad política en Irán. La larga y sangrienta crisis de Argelia es un encontronazo terrible entre laicos y fundamentalistas, donde la disputa ha pasado ya a una pura actividad salvaje y criminal. El fundamentalismo religioso musulmán --cada vez más extendido-- culpa a Occidente y al cristianismo de todos los problemas --sociales, económicos, ecológicos, morales-- que sufre hoy el universo del Islam. Por contra, en Marruecos, la confluencia entre el poder político y el religioso da un equilibrio que, hasta ahora,podríamos llamar perfecto. El Rey es también Imán y líder religioso por ser descendiente directo de la familia del Profeta.Es cierto que la excepcional sabiduría de Hassan II supo imponer dicho equilibrio. Y creemos que su hijo y heredero, Mohamed VI sigue con esa política, aun con un fuerte crecimiento de las posiciones islamistas. Para entender al mundo islámico hay que entender asimismo a su religiosidad, la casi totalidad de la población –y muy especialmente los hombres—rezan cinco veces al día estén donde estén. Y no es posible, por tanto, entender el desarrollo de la vida cotidiana sin esa presencia religiosa total.

RELIGIÓN Y ESTADO

No es posible limitar la cuestión al mundo islámico pues es este un artículo dedicado a todas las fronteras que existen entre política y religión. Y así podemos poner otro ejemplo que es la Rusia actual, donde una influencia creciente de la Iglesia Ortodoxa que boicotea las relaciones entre Moscú y El Vaticano. La Iglesia anglicana --nacida del cisma de Enrique VIII-- hace que la Reina de Inglaterra sea el jefe espiritual de dicha iglesia y la influencia secular de esta institución en Gran Bretaña ha sido enorme. El mismo Lutero prefirió entregar el control de las Iglesias reformadas a los Príncipes locales para evitar que, algún día, el Papa volviese a tener dominio sobre esos rebaños Y, en fin, muchos consideran que esa "unidad de acción" entre lo patriótico y lo religioso en Inglaterra fue la causa de un gran éxito político y fermento --y sostén-- de su Imperio.

La historia del catolicismo tiene grandes dosis de presencia del poder temporal que va desde la conversión del Emperador Constantino hasta el mantenimiento durante siglos del Vaticano como centro del poder político y administrativo en amplios territorios de la actual República italiana. La teoría de que el poder procedía del Cielo trajo un hermanamiento entre la Iglesia y las monarquías, aunque el papado siempre quiso mantener --con desigual fortuna-- una independencia espiritual y material. A veces, el catolicismo oficial sirvió de instrumento para algunas políticas y así durante las luchas del siglo XIX quienes estaban a favor de la democracia y la justicia social se sentían radicalmente enfrentados a la Iglesia por su presunto o real conservadurismo político y por, sobre todo, su proximidad a las tesis de las clases dominantes. El triunfo de la Revolución francesa trajo la separación de la Iglesia y del Estado, dando lugar al llamado Estado laico.

LOS DERECHOS HUMANOS

Sería, precisamente, esa lucha ajena –y lejana a ella-por los derechos humanos la que inicio el cambio interno en la Iglesia. Los cambios sociales de principios del siglo XX y la creación de la doctrina social de la Iglesia iban a modificar muchas posturas y no pocas conciencias. La Segunda Guerra Mundial, con la confluencia terrible de las barbaries autoritarias de, por un lado de derechas --nazismo en Alemania—y, por otro, de izquierdas –comunismo estanilista en Rusia-- impregnaría a los movimientos cristianos de fuerte contenido democrático. Y así surgieron partidos políticos de clara confesión cristiana que tuvieron una enorme importancia en, sobre todo, Alemania e Italia. La proximidad en la doctrina supuso un sabio alejamiento en lo jurídico, consumándose la independencia de ambos poderes: el político y el religioso.

La feliz convocatoria del Concilio Vaticano II por el Papa Juan XXIII y su consecución durante el reinado de Pablo VI dio una dimensión más evangélica a la Iglesia católica y un alejamiento definitivo del juego político. En España, la posición de nuestra Iglesia fue ejemplar y aportó su ayuda al nacimiento de un pluralismo notable durante la transición a la democracia, aunque iba a sufrir, sin duda, una pérdida de influencia social. En otro hemisferio, una interpretación muy politizada de la nueva y radical posición de la Iglesia respecto a los pobres, trajo el nacimiento de la Teología de la Liberación, la cual --en algunos casos-- abogó por el uso de la violencia --actitud totalmente contraria al Evangelio-- y por la aceptación de teorías marxistas-leninistas que por su materialismo histórico, nada tienen que ver con la doctrina de Jesús de Nazaret, la cual por supuesto es radical en la defensa de los pobres y en la libertad humana. Pero no toda la Teología de la Liberación fue eso. Y a veces la dedicación prioritaria por los más pobres y débiles se interpreta como acción política.

LA IGLESIA ES MÁS QUE UNA ONG

La Iglesia es muchísimo más que una organización privada o filantrópica. Es el Cuerpo de Cristo y --sinceramente-- aún en términos políticos, o sociológicos, no hay otra forma de expresarlo. La Iglesia transciende del tiempo y lleva en su origen el influjo de la divinidad de Cristo. Luego --como obra de hombre-- ha cometido muchos errores. Pero la tutela del Espíritu de Dios hace que siempre salga adelante y esté en su sitio. Lo peor es cuando los mismos católicos le restan a la Iglesia su contenido trascendente y coadyuvan en convertirla en una ONG --silenciosa o ruidosa-- o, por el contrario, en una especie de partido triunfante que busca dar contenido a la vieja frase joseantoniana del "Imperio hacia Dios". Y es igualmente mala la actitud de otros católicos que impregnados de un mal digerido liberalismo o izquierdismo niegan cualquier posibilidad de opinión a la Iglesia bajo la falsaria precisión de un supuesto conservadurismo. Hemos dicho muchas veces que se llama pecado estructural a ese intento de amoldar a nuestras ideas el pensamiento de la Iglesia, mientras que, en cualquiera de los casos, tendría que ser al revés: impregnar nuestras ideas de la doctrina de Cristo.

Hans Küng, el teólogo disidente, mantiene la idea de que en un futuro inmediato serán las religiones las que tiendan a resolver los problemas generales del mundo, que hasta entonces han sido patrimonio de la gestión política. Esto es un peligro porque asume a las religiones como dispensadoras de concreciones ideológicas y no de carismas. Además, ningún miembro cabal de cada una de las grandes religiones va a aceptar esa "iguala" que plantea Küng.

Pero, a la postre, tanto da. Lo importante es que busquemos la paz y que las relaciones entre todas las gentes que tienen sentido de lo religioso este basado en el respeto y en la libertad mutua. Lo malo es que se utilicen los argumentos religiosos para conseguir poder y, sobre todo, para condenar a los que no se alinean con nuestra religión y no concederles su derecho a elegir.

LOS CRISTIANOS HEMOS DE BUSCAR LA PAZ

Pero impera entre los cristianos un sentimiento de búsqueda de la paz que ha de ser efectivo y eficaz. Mientras que los fundamentalistas musulmanes se sacan de la manga una versión despiadada de la guerra santa –no compartida por una gran mayoría de los fieles del Islam—hemos de insistir nosotros en el camino de la paz y del entendimiento por muy difícil que sea, porque si no la espiral de la violencia no va a terminar jamás.

2.- El sÁbado 18, 1318 visitas

Desde el cambio de diseño, Betania ha incrementado considerablemente sus visitas. El record estuvo bastante tiempo en unas 900 visitas. Pero a partir del 28 de agosto se pasó a 1203. El sábado 18, se alcanzó un nuevo record con 1318 visitas reales. Otros días de fuerte incidencia fueron el viernes 10 de septiembre con 915 visitas. Y el domingo 19 septiembre con 941. Se trata de visitas reales. El contador de Nedstat solo cuenta la primera entrada en un cierto tiempo, con lo cual el paso de un mismo usuario a otras partes de Betania no son registradas como entradas. El citado sábado en el ranking de Nedstat Betania se colocó en tercer lugar de todas las publicaciones religiosas en español y en todo el mundo. Lo cual es muy importante. Gracias a nuestros lectores que sigue teniendo confianza en nosotros.