XV Domingo del Tiempo Ordinario
14 de julio de 2019

Misa Familiar

(Misa con niños, catequistas y padres)

Prepara: Javier Leoz


1. MONICIÓN DE ENTRADA

Queridos amigos: ¡sed bienvenidos a esta fuente en la que, el Señor, nos alimenta con su fuerza para que nunca nos falten fuerzas para hacer el bien! La Eucaristía de los domingos, por si olvidamos, es una presencia real y misteriosa a la vez con la que, el Señor, hace que seamos sensibles a su llamada y, además, sensibles a los problemas de los demás. Hoy, en el evangelio, se nos interpelará a no “pasar” de los problemas de los demás. En definitiva a cuidar el lado más agradable de nuestra fe y de nuestro corazón: el amor a los semejantes. Nos ponemos de pie.

2. PERDÓN

2.1. “Ojos que no ven, corazón que no siente”; dice el viejo refrán. Perdón, Señor, por las veces en que miramos hacia otro lado cuando vemos situaciones de pobreza, angustia o desesperación. Señor te piedad.

2.2. “Piensa en ti y olvídate de los demás”; nos suele decir el mundo. Perdón, Señor, cuando buscamos excusas para trabajar sólo por nosotros mismos y no por los demás. Cristo ten piedad

2.3. “Hacer el bien es de tontos”; solemos escuchar. Perdón, Señor, por las veces en que nos quedamos a un lado pensando que, tienen que ser los demás, los que se comprometan. Señor, ten piedad

3. MONICIÓN A LAS LECTURAS

Las lecturas que vamos a escuchar, nos dicen en este domingo, que amar a Dios y a los prójimos debe ser lo novedoso de nuestra vida cristiana. ¿De qué sirve cumplir los mandamientos, si luego, olvidamos el amor que Dios nos tiene y el amor que hemos de ofrecer a los demás? Escuchamos atentamente.

4. PETICIONES

4.1. Por la Iglesia. Para que sea siempre una escuela del amor de Dios. Para que nos enseñe el valor del amor que se da sin esperar nada a cambio. Roguemos al Señor.

4.2. Por los enfermos; por aquellos que necesitan atención de los demás. Por aquellos que son olvidados en las cunetas de las residencias de ancianos, de los hospitales. Roguemos al Señor.

4.3. Por los médicos y enfermeros. Por los que se dedican a curar y a cuidar a los demás. Para que vean en los enfermos el rostro dolorido de Cristo. Roguemos al Señor.

4.4. Para que, en los caminos de la vida, pensemos que Cristo sale a nuestro encuentro y nos lleva a la Iglesia para curar nuestras heridas y paga un alto precio por nosotros. Roguemos al Señor.

4.5. Ante la fiesta de la Virgen del Carmen, rezamos por los hombres y mujeres del mar. Por los pescadores. Por todos los que disfrutan en estos días en la playa. Para que la Virgen del Carmen nos ayude a surcar los mares de la desesperanza, de la incredulidad, de la tristeza o del egoísmo. Roguemos al Señor.

5. ORACIÓN FINAL

Jesús es el Buen Samaritano

El hombre es el asaltado

al borde del camino de su felicidad

Los ladrones son la tentación de cada día,

el maligno y su afán destructor de

nuestra humanidad y bondad

La posada es la Iglesia donde

Dios (posadero) cura a todo el que se acerca

La cabalgadura es la cruz de Jesús

donde lleva, sobre sus hombros,

 a toda la humanidad herida

El precio es su propia sangre

Amén.