1.- ¿POR QUÉ LOS CATÓLICOS SOMOS DIFERENTES?

El desarrollo de la vida en comunidad, en la sociedad, va arrojando, en los últimos tiempos, un mayor grado de diferencias entre lo que es habitual en “planteamientos corrientes” de muchas personas y lo que un cristiano debe pedir a su vida. Si quienes intentamos seguir a Cristo, en todos los momentos del día y en todas las variantes de la vida, echamos una mirada hacia fuera comprenderemos que, desde luego, somos diferentes. Pero, además, dichas diferencias no son solo una cuestión de matiz, si no que están en lo más profundo de nuestra forma de entender la vida.

Por otro lado, da la impresión de que los católicos somos, a su vez, vistos como personas extrañas, ancladas en otros tiempos. Ocurre, además, que como cada vez hay más seguidores de Cristo que lo son en profundidad, con bastante coherencia, la brecha, entonces, entre personas de fe y la gente “normal”, se va haciendo más profunda. Y eso, desgraciadamente, hace que algunas personas que tienen claro su seguimiento a Cristo lo disimulan. O lo que es peor, plantean una actitud doble. Su comportamiento es distinto en la iglesia que en la calle. La presión de la sociedad y su debilidad de carácter les lleva a la simulación. Y eso es malo o grave.

LOS SÍNTOMAS

Estos serían los síntomas. Pero la única solución posible en torno a todo ello es cumplir el mandato dado por Jesús: llevar el Evangelio hasta los confines del mundo. Es decir, tenemos que transformar el mundo en que vivimos, de la misma manera que los cristianos de primera hora querían transformar la rígida sociedad religiosa judía o la injusta --y permisiva hasta lo absurdo— forma de vida en el Imperio romano. Hay muchos lectores de San Agustín que cuando leen “Las Confesiones” encuentran comparaciones entre la vida de esa última etapa del Imperio Romano y la nuestra. No es mala receta. La sociedad actual está llena de contrasentidos, pero, no obstante, tiende a ser más justa que la de los romanos.

Muchos años de cristianismo han influido en la vida civil. Y así hoy muchas acciones caritativas, de solidaridad, vienen de organizaciones que nada tiene que ver con la religión, aunque estadísticamente, las acciones solidarias de las Iglesias –la católica y las reformadas— suelen ser mayoría. Pero, junto a esos pronunciamientos positivos, las sociedades occidentales –y en general todas— tiene comportamientos altamente negativos. Lo más graves son los derivados de la opresión económica y social y de la falta de atención a las minorías.

Y aunque existen diferencias en el apoyo a los social entre, por ejemplo, la Unión Europea y Estados Unidos en otras muchas convergen de manera total. En general, de todos modos, la sociedad americana es más religiosa y las sociedades europeas practican –muchas de ellas— un laicismo radical. En Iberoamérica, las enormes desigualdades sociales chocan con el sentido solidario de la Iglesia católica y ello ha sido factor de muchos problemas.

LA SOCIEDAD ESPAÑOLA

Una vez más se ha planteado la “necesidad” cambiar el estatus entre Iglesia y Estado en España y, por tanto, la variación o desaparición del Concordato, firmado en los años cincuenta del siglo pasado y que se ha ido manteniendo con pocas variaciones. Uno de los puntos más conflictivos es el deseo del Gobierno de terminar con la financiación del Estado a la Iglesia, que se considera un privilegio. Las espadas están en alto. Pero la posición renovadora del papa Francisco sirvió para zanjar ese asunto. Y se llegó a un acuerdo sobre la financiación, elevando el porcentaje que loe católicos podían destinar a la Iglesia desde los formularios de su Declaración de la Renta, pero terminando con lo que podría llamarse subvención directa.

ASIGNATURAS OBLIGATORIAS

Lo que ahora se está produciendo es otro enfrentamiento fuerte que hace referencia a la desaparición de la Religión como asignatura principal. Según algunos expertos católicos es que el intento de “sacralizar” lo civil o lo político es muy antiguo. El franquismo se inventó una asignatura que era llamada “Formación del Espíritu Nacional” y que era obligatoria. Y también eran obligatorias la Religión y la Gimnasia y se convirtieron en lo que despectivamente se llamaba las “Tres Marías”. Y, en fin, tampoco fueron muy apreciadas ni por muchos estudiantes, ni por la mayoría de los profesores, salvo, claro está, aquellos que las impartían.

Nuestra impresión es que, si se quisiera, la polémica podría desaparecer, pero subyace un fondo de enfrentamiento de alto grado, independientemente de las asignaturas en conflicto. Merecería la pena analizar en otro momento esa cuestión de las relaciones entre Iglesia y Gobierno. La cuestión es que muchas disposiciones o talantes gubernamentales se enfrentan con ciertas valoraciones de muchos cristianos españoles –sí, cristianos, no solamente católicos— y ello incrementa ese sentido diferencial y diferenciador que sienten las personas que profesan ideas, costumbres y devociones religiosas. Pero lo principal es la concordia. Y nadie, desde cualquier base de creencias, debería intentar convencer, por la fuerza, a sus “contrarios”. Es más importante y productivo convencer que vencer.

 

2.- FIESTA MARINERA

El martes 16 de julio se celebra con España con gran importancia la Festividad de la Virgen del Carmen. Es la patrona de los marineros y pescadores y en todos los puertos se organizan vistosísimas procesiones con los barcos que suelen tener como fin depositar flores en el mar en recuerdo de los fallecidos. Es, no obstante, una fiesta alegre y con muchas celebraciones profanas. Existen además entre las mujeres españolas muchas con el nombre de Carmen. Aunque las fiestas populares dedicadas a Nuestra Señora son muy abundantes en el verano español ésta de Nuestra Señora del Carmen tiene especial relieve, sobre todo por la devoción marinera.

 

3.- NECESITAMOS APOYO ECONÓMICO… Y MUCHAS ORACIONES

No hemos forzando demasiado la invocación a la generosidad de nuestros lectores, tras los problemas suscitados hace meses. Pero, realmente, la situación económica de Betania sigue siendo muy difícil y no se descarta su desaparición. Con las aportaciones de tiempo atrás –y estamos profundamente agradecidos— pudimos seguir adelante. Pero ahora nuevamente tenemos problemas. Hay que atender a nuevos gastos, algunos los mismos que se resolvieron en aquellos días. Hemos abierto ahora la posibilidad de ingresos con la publicidad, con los anuncios, pero no sabemos su rendimiento posible. Y, al parecer, no es muy alto.

Hasta ahora, no había nadie –salvo los lectores— que faciliten recursos económicos a nuestra web. La aportación económica del propio Editor es ya imposible y, probablemente, deje de trabajar en Betania pronto. No somos capaces de llevar a cabo un equipo técnico que sustituyera al trabajo del Editor. Y aunque hay planes para modificar este aspecto, también en la transición necesitamos ayuda. Y lo que pedimos con el corazón son oraciones por la continuidad de Betania. El Espíritu ha estado siempre de nuestra parte y creemos que así seguirá. Pero hay que pedírselo… Necesitamos también muchas oraciones.


Quienes somos

Betania fue fundada por el periodista laico, Ángel Gómez Escorial, el 1 de diciembre de 1996, como consecuencia de una transformación personal y religiosa. Ha estado siempre publicada a expensas de la empresa periodística Prensa Escorial –también fundada por Gómez Escorial-- sin ninguna otra pertenencia a movimiento alguno o jerarquía de la Iglesia católica. Pero como ha expresado muchas veces Gómez Escorial, su Editor, “Betania quiere ser siempre una hija fiel de la Iglesia Católica”. Entre sus colaboradores hay sacerdotes y laicos, pero son mayoría los sacerdotes, aunque pertenecen a diferentes carismas. Así hay dos agustinos, un miembro del Opus Dei y el resto diocesanos. Los colaboradores laicos son padres y madres de familia y de diferentes profesiones.

Prensa Escorial edita, entre otras cosas, una revista quincenal impresa, especializada en finanzas y banca, BANCA 15, que tiene también una web de periodicidad diaria, www.banca15.com. Nuestras coordenadas son

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