Descansar en la casa de Betania junto a Jesús, es saborear ese momento Único y privilegiado que te inunda de paz el corazón. Cuántas veces nos hemos planteado lo que nosotros hubiéramos hecho si nos hubiera tocado vivir en tiempo de Jesús; tenemos la seguridad que hubiésemos acudido a todos los lugares donde El descansaba. Pero no hemos caído en la cuenta que esto no es cosa del pasado sino del presente. Esto se repite hoy. Por eso quiero invitarte con esta página a que me acompañes para marchar hacia Betania. Jesús descansa allí, en Betania, con sus amigos se trata de irnos a encontrar con Él; todos estamos invitados.

VII Domingo del Tiempo Ordinario
24 de febrero de 2019

GRUPOS BETANIA DE ORACIÓN Y ACCIÓN
**Textos para los trabajos de liturgia


EXHORTACIÓN PARA ESTA SEMANA

Jesús nos dice en este Domingo VII del Tiempo Ordinario que amemos a nuestros enemigos Jesús murió amando a sus enemigos, perdonó a los que lo mataban. Escuchad bien lo que dice: “amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os injurian”. Dios sólo quiere una cosa: que nos coloquemos al lado del amor, de la mansedumbre, del respeto.


LA REUNIÓN LITURGICA

ORACIÓN DE ENTRADA.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Señor Dios Padre nuestro, te pedimos gracia para comprender mejor la Palabra que se transmite en la Eucaristía Dominical. Concédenos la presencia cercana y gratificante del Espíritu Santo. Te lo pedimos por tu Hijo --y Maestro Nuestro--el Señor Jesús.


1.- La primera lectura --del Libro de Samuel-- nos dice con claridad que las armas usadas por el enemigo son inservibles para un cristiano. Un cristiano tan sólo tiene para luchar la debilidad de quien ama mucho y esa debilidad que se transforma en una demostración de fuerza cuando surge de la misericordia y el perdón.

S.- El Salmo 102 es uno de los más bellos del Salterio. Los judíos contemporáneos lo utilizaban como himno litúrgico para dar gracias a Dios por todos los bienes recibidos del Altísimo. Para nosotros es una prueba de que el principio evangélico de que Dios es amor ya aparecía en el Antiguo Testamento, aunque tuvo que ser Cristo Jesús quien lo pusiera de manifiesto.

2.- En la segunda lectura, sacada de la Primera Carta de San Pablo a los Corintios, San Pablo nos habla del nuevo Adán –Jesús-- que se distingue del primero por su opción a la no-violencia, al perdón, a la creación de la nueva humanidad salvada y redimida.

3.- En el evangelio de Lucas Jesús de Nazaret nos da un mensaje de casi imposible seguimiento. Nos pide que amemos a nuestros enemigos. A quienes nos hacen daño y que el ha dejado sellado el evangelio de su vida con el triunfo del amor sobre el odio, de la paz frente a la violencia, de la compasión y el perdón frente al egoísmo y la incomprensión.


LECTURAS

PRIMERA LECTURA

LECTURA DEL PRIMER LIBRO DE SAMUEL 26, 2 7-9. 12-13. 22-23

En aquellos días, Saúl emprendió la bajada al desierto de Zif, llevando tres mil hombres escogidos de Israel, para buscar a David allí.

David y Abisay llegaron de noche junto a la tropa. Saúl dormía acostado en el cercado, con la lanza hincada en tierra a la cabecera. Abner y la tropa dormían en torno a él.

Abisay dijo a David:

«Dios pone hoy al enemigo en tu mano. Déjame que lo clave de un golpe con la lanza en la tierra. No tendré que repetir».

David respondió:

«No acabes con él, pues ¿quién ha extendido su mano contra el ungido del Señor y ha quedado impune?».

David cogió la lanza y el jarro de agua de la cabecera de Saúl, y se marcharon. Nadie los vio, ni se dio cuenta, ni se despertó. Todos dormían, porque el Señor había hecho caer sobre ellos un sueño profundo.

David cruzó al otro lado y se puso en pie sobre la cima de la montaña, lejos, manteniendo una gran distancia entre ellos, y gritó: «Aquí está la lanza del rey. Venga por ella uno de sus servidores. Y que el Señor pague a cada uno según su justicia y su fidelidad. Él te ha entregado hoy en mi poder, pero yo no he querido extender mi mano contra el ungido del Señor».

Palabra de Dios


SALMO RESPONSORIAL

Salmo 102, 1bc-2. 3-4. 8 y 10. 12-13

 

R. EL SEÑOR ES COMPASIVO Y MISERICORDIOSO.

 

Bendice, alma mía, al Señor,

y todo mi ser a su santo nombre.

Bendice, alma mía, al Señor,

y no olvides sus beneficios. R.

 

Él perdona todas tus culpas

y cura todas tus enfermedades;

él rescata tu vida de la fosa

y te colma de gracia y de ternura. R.

 

El Señor es compasivo y misericordioso,

lento a la ira y rico en clemencia.

No nos trata como merecen nuestros pecados

ni nos paga según nuestras culpas. R.

 

Como dista el oriente del ocaso,

así aleja de nosotros nuestros delitos.

Como un padre siente ternura por sus hijos,

siente el Señor ternura por los que lo temen. R.


SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA PRIMERA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS CORINTIOS 15, 45-49

Hermanos:

El primer hombre, Adán, se convirtió en ser viviente. El último Adán, en espíritu vivificante.

Pero no fue primero lo espiritual, sino primero lo material y después lo espiritual.

El primer hombre, que proviene de la tierra, es terrenal; el segundo hombre es del cielo.

Como el hombre terrenal, así son los de la tierra; como el celestial, así son los del cielo. Y lo mismo que hemos llevado la imagen del hombre terrenal, llevaremos también la imagen del celestial.

Palabra de Dios


ALELUYA Jn 13, 34

Os doy un mandamiento nuevo - dice el Señor que os améis unos a otros, como yo os he amado


EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 6, 27-38

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«A vosotros los que me escucháis os digo: amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os calumnian.

Al que te pegue en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite la capa, no le impidas que tome también la túnica. A quien te pide, dale; al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames.

Tratad a los demás como queréis que ellos os traten. Pues, si amáis sólo a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien sólo a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores hacen lo mismo.

Y si prestáis a aquellos de los que esperáis cobrar, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a otros pecadores, con intención de cobrárselo.

Por el contrario, amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada; será grande vuestra recompensa y seréis hijos del Altísimo, porque él es bueno con los malvados y desagradecidos.

Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante, pues con la medida que midiereis se os medirá a vosotros».

 Palabra del Señor


COMENTARIO LITÚRGICO

MISERICORDIA Y PERDÓN

Por David Llena

Tras haber escuchado las Bienaventuranzas el domingo pasado, hoy vuelve Jesucristo a insistir en la misericordia y el perdón. Perdonad siempre, pero perdonar no significa no corregir la injusticia, señalar las acciones que se alejan de Dios. Y lo vemos en la primera lectura David, perdona la vida a Saúl, pero implora la justicia de Dios sobre él. Y es que, sólo la misericordia puede restaurar al pecador y debemos recordar que también fuimos y somos rescatados por la Misericordia.


LA ORACIÓN DE LOS FIELES

AYÚDANOS A SER COMPASIVOS, SEÑOR

Hoy nos indica el Señor que el acto más lleno de misericordia es el perdón. Y muchas veces el no perdonar a los demás nos va levantando muros que luego serán infranqueables, hoy le pedimos al Padre que nos ayude a saber perdonar diciendo:

R.- AYÚDANOS A SER COMPASIVOS, SEÑOR.

1. – Te pedimos, Padre, por la Iglesia pecadora, para que con tu ayuda y entre todos, seamos capaces de combatir el pecado y restaurar al pecador.

OREMOS

2. – Te pedimos, Padre, por el mundo para que haya más hombres y mujeres dispuestos a perdonar, para construir entre todos el Reino de Dios.

OREMOS

3. – Te pedimos, Padre, por todos los que sufren injusticias, para que luchando desde la Verdad y el perdón consigan restablecer la justicia en su ambiente.

OREMOS

4. – Te pedimos, Padre, por los enfermos, los marginados, los pobres, para que avives corazones generosos que sepan dar sin recibir nada a cambio.

OREMOS

5. – Te pedimos, Padre, por las familias cristianas, especialmente las que están pasando momentos de disputa, para que tu Amor lleve el perdón y la reconciliación a esos hogares.

OREMOS

6. – Te pedimos, Padre, por nosotros que hemos recibido tu misericordia, para que sepamos llevarla al mundo que vive en la continua confrontación.

OREMOS

Padre, haz que seamos cada vez más aquellos que sembremos tu misericordia por el mundo, sabiendo que el perdón es la máxima expresión de la misma.

Te lo pedimos por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.

Amén


LAS PREGUNTAS DEL EDITOR, ÁNGEL GÓMEZ ESCORIAL

A continuación, y en ambiente de gran recogimiento, un buen lector leerá lenta y con buena entonación las siguientes ideas fuerza que servirán para la meditación. Ante cada pregunta se hará un largo silencio para meditar el contenido de la propuesta. Esta semana el Evangelio y las otras lecturas nos han sugerido lo siguiente:

1.- ¿Amar a los enemigos? ¿A los terroristas? ¿A los explotadores de gente inocente? ¿A los violadores? ¿A los maltratadotes de mujeres y niños? ¿Es posible? Lo es. Y el evangelio de Lucas lo dice claramente. ¿Si amamos a quien nos quiere que mérito tiene? Ese es el gran misterio de Cristo, que el amor está por encima de todo. Pero no ocurre así con los cristianos, ni con el cristianismo. Guardamos nuestro rencor en el corazón. Y ni siquiera contra los “malos muy malos”, sino contra aquellos que, hasta con razón, se han opuesto a nosotros y a nuestros criterios.

2.- Y mientras que no seamos capaces de rezar por nuestros enemigos estaremos muy lejos del Reino de Cristo. Hay que llenarnos de humildad, dejar nuestra soberbia e iniciar esa oración a favor de quien no nos quiere y nos critica. ¿Cuesta? Claro, ¿no va costar? Pero ahí debe estar nuestro esfuerzo, más que en añadir más maldad y rencor al que existe en demasía en el mundo.

3.- La primera lectura de esta semana –del Libro de Samuel— da una enseñanza llamativa. David no mata a Saúl, pero exhibe su debilidad, la lanza arrebatada. Y la idea clara para todos que Saúl pudo morir, pero siguió con vida. Meditemos sobre esa habilidad de David.

4.- Las lecturas, pues, de esta semana nos conducen a un lugar donde no hay diferencias, ni capillitas, ni rencores de sacristía. Solo amor. Y eso es lo que, sobre todo, necesita nuestro trabajo en el Grupo, en la parroquia, en los equipos de liturgia.


LA MISIÓN

Amar a todos, y sobre todo, más aún a los que no nos gustan, a esos que criticamos porque son diferentes, o sucios, o escandalosos. A esos, también, que nos atacan, a nuestros enemigos en definitiva…