Descansar en la casa de Betania junto a Jesús, es saborear ese momento Único y privilegiado que te inunda de paz el corazón. Cuántas veces nos hemos planteado lo que nosotros hubiéramos hecho si nos hubiera tocado vivir en tiempo de Jesús; tenemos la seguridad que hubiésemos acudido a todos los lugares donde El descansaba. Pero no hemos caído en la cuenta que esto no es cosa del pasado sino del presente. Esto se repite hoy. Por eso quiero invitarte con esta página a que me acompañes para marchar hacia Betania. Jesús descansa allí, en Betania, con sus amigos se trata de irnos a encontrar con Él; todos estamos invitados.

III Domingo de Adviento
15 de diciembre de 2019

GRUPOS BETANIA DE ORACIÓN Y ACCIÓN
**Textos para los trabajos de liturgia


Este tercer domingo de Adviento nos sitúa a la mitad de este tiempo de espera y conversión. Y en la antífona de entrada San Pablo nos pide que estemos alegres, porque el nacimiento del Niño está cercano. En el Evangelio, Jesús nos va a decir a Juan el Bautista una frase “fuerte”, pero amable y amorosa: “¡Dichoso el que no se sienta defraudado por mí!” Y es, sin duda, un mensaje para todos. Hemos de acercarnos al Señor con toda la esperanza porque, sin duda, Él nos dará lo que más nos conviene. Sigamos pues con nuestro Adviento e intentemos mejorar…


LA REUNIÓN LITURGICA

ORACIÓN DE ENTRADA.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Señor Dios Padre nuestro, te pedimos gracia para comprender mejor la Palabra que se transmite en la Eucaristía Dominical. Concédenos la presencia cercana y gratificante del Espíritu Santo. Te lo pedimos por tu Hijo --y Maestro Nuestro--el Señor Jesús.


MONICIÓN SOBRE LAS LECTURAS

1.- El fragmento de Isaías que vamos a escuchar hoy termina con siguiente frase: “Pena y aflicción se alejarán”. Y eso es la alegría. El profeta Isaías sigue presentándonos en estos domingos de Adviento su profecía sobre un mundo de paz en el que nadie luchará contra nadie, ni siquiera en la naturaleza. Y nos pide además que fortalezcamos a los débiles. Es un buen encargo para estos próximos y cercanos momentos de Navidad.

S.- Con este salmo 145 se inicia la doxología –que significa alabanza— final del Salterio. Del 145 al 150 era el tercer “hallel”, oración diaria de los judíos. Utilizamos los últimos versículos de dicho salmo que contiene un buen ejemplo de la ternura y de amor de Dios a sus criaturas.

2.- El apóstol Santiago en su Carta nos dice que nos mantengamos firmes, porque el Señor está cerca. Firmes en nuestra fe y en nuestros propósitos de ser mejores que, sin duda, son los frutos del Adviento. El tiempo se acaba para olvidar nuestros malos momentos y disponernos a vivir los buenos.

3.- Es un evangelio difícil el de hoy, pero lleno de esperanza. Juan Bautista, preso por la maldad de Herodes, recibe noticias contradictorias sobre la actitud del Mesías. Tal vez, Juan esperaba –como otros muchos judíos— ese Mesías capaz de articular un triunfo político. Pero Jesús le responde que se contemple lo que hace como Mesías: los más despreciados de la sociedad, los enfermos, los inválidos recuperan la salud y, sobre todo, a los pobres se les predica la Buena Noticia.


LECTURAS

PRIMERA LECTURA

LECTURA DEL LIBRO DE ISAÍAS 35, 1-6a. 10

El desierto y el yermo se regocijarán, se alegrará la estepa y florecerá como flor de narciso, festejará con gozo y cantos de júbilo.

Le ha sido dada la gloria del Líbano, el esplendor del Carmelo y del Sarón.

Contemplarán la gloria del Señor, la majestad de nuestro Dios.

Fortaleced las manos débiles, afianzad las rodillas vacilantes; decid a los inquietos: «Sed fuertes, no temáis.

¡He aquí vuestro Dios! Llega el desquite, la retribución de Dios. Viene en persona y os salvará».

Entonces se despegarán los ojos de los ciegos, los oídos de los sordos se abrirán; entonces saltará el cojo como un ciervo.

Retornan los rescatados del Señor. Llegarán a Sión con cantos de júbilo: alegría sin límite en sus rostros.

Los dominan el gozo y la alegría.

Quedan atrás la pena y la aflicción.

Palabra de Dios


SALMO RESPONSORIAL

Salmo 145, 7. 8-9a. 9bc-10

 

R. VEN, SEÑOR, A SALVARNOS.

 

El Señor mantiene su fidelidad perpetuamente,

hace justicia a los oprimidos,

da pan a los hambrientos.

El Señor liberta a los cautivos. R.

 

El Señor abre los ojos al ciego,

el Señor endereza a los que ya se doblan,

el Señor ama a los justos,

el Señor guarda a los peregrinos. R.

 

Sustenta al huérfano y a la viuda

y trastorna el camino de los malvados.

El Señor reina eternamente,

tu Dios, Sión, de edad en edad. R.


SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SANTIAGO 5, 7-10

Hermanos, esperad con paciencia hasta la venida del Señor.

Mirad: el labrador aguarda el fruto precioso de la tierra, esperando con paciencia hasta que recibe la lluvia temprana y la tardía.

Esperad con paciencia también vosotros, y fortaleced vuestros corazones, porque la venida del Señor está cerca.

Hermanos, no os quejéis los unos de los otros, para que no seáis condenados; mirad: el juez está ya a la puerta.

Hermanos, tomad como modelo de resistencia y de paciencia a los profetas, que hablaron en nombre del Señor.

Palabra de Dios


ALELUYA Lc 4, 18ac

El Espíritu del Señor está sobre mí: me ha enviado a evangelizar a los pobres.


EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO 11, 2-11

En aquel tiempo, Juan, que había oído en la cárcel las obras del Mesías, mandó a sus discípulos a preguntarle.

«¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?».

Jesús les respondió:

«Id a anunciar a Juan lo que estáis viendo y oyendo: los ciegos ven, y los cojos andan; los leprosos quedan limpios, y los sordos oyen; los muertos resucitan, y los pobres son evangelizados. ¡Y bienaventurado el que no se escandalice de mí! ».

Al irse ellos, Jesús se puso a hablar a la gente sobre Juan:

«¿Qué salisteis a contemplar en el desierto, una caña sacudida por el viento? ¿O qué fuisteis a ver, un hombre vestido con lujo? Mirad, los que visten con lujo habitan en los palacios. Entonces, ¿a qué salisteis?, ¿a ver a un profeta?

Sí, os digo, y más que profeta. Este es de quien está escrito:

"Yo envío mi mensajero delante de ti, el cual preparará tu camino ante ti".

En verdad os digo que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan el Bautista; aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él».

Palabra del Señor


COMENTARIO LITÚRGICO

DOS PROFETAS

Por Pedrojosé Ynaraja

Como dos profetas que anuncian la llegada del Salvador, son la primera y segunda lecturas de este domingo. En la primera se nos anima con alegría ante la llegada de la liberación: los cojos, los lisiados serán restablecidos. En la segunda se nos insiste en la paciencia mientras se espera, como el labrador aguarda con paciencia el fruto de la tierra. En el Evangelio, se muestra a Cristo como el hacedor de estas señales y a Juan el Bautista como el último y más grande de los profetas.


LA ORACIÓN DE LOS FIELES

VEN, SEÑOR, A SALVARNOS

Hoy pedimos, al Dios que viene, por las necesidades de la Iglesia y del mundo tomando las palabras de la antífona del Salmo diciendo:

R.- VEN, SEÑOR, A SALVARNOS.

1.- Te pedimos, Señor, por el Papa, los obispos y sacerdotes, para que a imagen de Juan el Bautista, sepan guiar a los hombres al encuentro personal con Dios.

OREMOS

2.- Te pedimos, Señor, por todos los pueblos del mundo, para que, recibiendo la Buena Nueva de la Salvación, respondan a Dios con la conversión.

OREMOS

3.- Te pedimos, Señor, por las rodillas vacilantes, las manos débiles y todas las dolencias de aquellos que esperan tu venida, fortalécelos en sus debilidades y guíalos por las sendas de la Salvación.

OREMOS

4.- Te pedimos, Señor, por aquellos que han perdido la alegría, viven sin esperanza, o se muestran abatidos por los avatares de la vida, para que el encuentro con el Salvador restaure la naturaleza caída y se conviertan en verdaderos hijos de Dios.

OREMOS

5.- Por las familias cristianas que preparan estos días la llegada de Dios, para que la alegría y la paciencia les ayude a vivir con intensidad esta espera, buscando restañar las heridas y practicando el perdón entre ellos y con los demás.

6.- Por todos nosotros para que, a imagen de Juan el Bautista, sepamos mostrar el camino hacia Cristo, sabiendo menguar para que Cristo crezca en ellos.

OREMOS

 Padre, ayúdanos a preparar el camino, concediendo a tu pueblo la ayuda necesaria para atender sus necesidades en este tiempo de espera.

Te lo pedimos por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.

Amén.


LAS PREGUNTAS DEL EDITOR, ÁNGEL GÓMEZ ESCORIAL

A continuación, y en ambiente de gran recogimiento, un buen lector leerá lenta y con buena entonación las siguientes ideas fuerza que servirán para la meditación. Ante cada pregunta se hará un largo silencio para meditar el contenido de la propuesta. Esta semana el Evangelio y las otras lecturas nos han sugerido lo siguiente:

1.- Hemos leído en estos domingos –y en los días laborables— al Profeta Isaías. Él nos promete un mundo de paz y de concordia. Ha pasado el tiempo y la vida del ser humano en la tierra sigue siendo muy dura y en muchos casos verdaderamente terrible. Pero, ¿confiamos en los profetas? ¿Creemos que un día llegará lo que anuncian? ¿Oramos para conseguirlo?

2.- Santiago, en su Carta, nos pide que nos mantengamos firmes porque la venida del Señor está cerca, ¿no os emocionan todos estos anuncios sobre su Venida? ¿No sentís una mezcla de ternura, esperanza e inquietud, como los niños que esperan sus regalos…?

3.- Y hablando de nuestras obligaciones ¿estamos preparados para liturgia intensa de estos días? Sinceramente, creo que debemos acometer el trabajo con lo mejor de nosotros, pensando en los hermanos que van a recibir, aquí dentro del templo, al Señor. Merece la pena el esfuerzo.

4.- Sin duda, inquieta la pregunta de Juan que se hace en el Evangelio de Mateo. Tal vez, no entendió bien la labor de Jesús, como Mesías. Es probable que esperara el Mesías triunfante del que se hablaba en su época, aunque, Juan, en su austeridad, no buscaba, ni siquiera con la vista, las magnificencias de los triunfos políticos. Merece que reflexionemos un poco más en este Evangelio y en el sufrimiento de Juan.

5.- ¿Qué pensáis de las preguntas de Juan? A veces nosotros también esperamos otras cosas de Dios, cosas que se acercan más a nuestros intereses o ideas preconcebidas. La cárcel no ayuda a mantener el juicio claro. Y Juan estaba cerca de la muerte. Pero Jesús hace de él un elogio enorme, el más grande que Jesús hizo de “alguien nacido de mujer”


LA MISIÓN

Sentir en nosotros la alegría que nos recordaba la antífona de entrada. A pesar de todo, aunque las dificultades nos rodeen hemos de estar alegres. La cercanía del Nacimiento de Jesús nos produce esa inmensa alegría que nada, ni nadie, nos puede quitar