Descansar en la casa de Betania junto a Jesús, es saborear ese momento Único y privilegiado que te inunda de paz el corazón. Cuántas veces nos hemos planteado lo que nosotros hubiéramos hecho si nos hubiera tocado vivir en tiempo de Jesús; tenemos la seguridad que hubiésemos acudido a todos los lugares donde El descansaba. Pero no hemos caído en la cuenta que esto no es cosa del pasado sino del presente. Esto se repite hoy. Por eso quiero invitarte con esta página a que me acompañes para marchar hacia Betania. Jesús descansa allí, en Betania, con sus amigos se trata de irnos a encontrar con Él; todos estamos invitados.

XXIX Domingo del Tiempo Ordinario
20 de octubre de 2019

GRUPOS BETANIA DE ORACIÓN Y ACCIÓN
**Textos para los trabajos de liturgia


Hay una frase de Jesús, al final del evangelio de hoy, que nos conviene meditar profundamente. Dice: “Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará esta fe en la tierra?” Vivimos unos tiempos de lejanía de la fe y de descreimiento. Cada vez urge más trabajar, en la medida de nuestras fuerzas, a la evangelización de nuestro entorno... Hoy, por tanto, el evangelio es especialmente rico en ideas para meditar. No perdamos la ocasión para contemplar estas palabras de Jesús, la Palabra de Dios.


LA REUNIÓN LITURGICA

ORACIÓN DE ENTRADA.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Señor Dios Padre nuestro, te pedimos gracia para comprender mejor la Palabra que se transmite en la Eucaristía Dominical. Concédenos la presencia cercana y gratificante del Espíritu Santo. Te lo pedimos por tu Hijo --y Maestro Nuestro--el Señor Jesús.


1.- En el fragmento del capitulo 17 del Libro del Éxodo –que es nuestra primera lectura de hoy— se nos muestra que Moisés no rezaba solo. Le acompañaban Aarón y Jur, quienes sujetaban los brazos del profeta para que pudiera continuar con su plegaria. No estamos solos en la oración. Nos acompañan siempre los hermanos. Y hemos de tener en cuenta que hemos de rezar siempre. Dios espera nuestra oración, aunque no la necesite.

S.- El Salmo 120 está incluido entre los que se llamaban de las “subidas”. Es decir de la llegada de los peregrinos a Jerusalén que, como se sabe, está en lo alto. Levantar los ojos a los montes es mirar al Templo. Para nosotros, hoy, es un canto de alabanza al Señor que siempre guarda nuestros caminos y nuestros trabajos, dada su continua generosidad para con sus criaturas.

2.- Nuestra segunda lectura se sigue construyendo con fragmentos de la Segunda Carta del Apóstol Pablo a Timoteo, que hemos venido leyendo a lo largo de los últimos domingos. Y hoy Pablo aconseja a Timoteo que insista siempre en la oración y en la enseñanza de la Palabra. Todos tenemos que estar bien preparados ante la venida de Jesús de Nazaret, el cual, ciertamente, llega aquí todos los días gracias al portentoso milagro que se produce en la Eucaristía. Es bueno pensar siempre en esa presencia de Jesús siempre que celebramos la Eucaristía. No debemos olvidarlo.

3.- La narración de la parábola del juez inicuo –presentada en el evangelio de San Lucas-- tiene, incluso, su buena dosis de sentido del humor. En palabras de Jesús, el malvado juez satisface las demandas de una pobre viuda para que no siga molestando”. Está claro que Jesús de Nazaret utilizaba esta parábola para enseñar a rezar en toda hora y en toda ocasión, insistiendo sin tregua ante el Padre Dios. Es lo que hacía el mismo Jesús. Y es el consejo importante, muy importante, que hoy Nuestro Señor nos da. Tengámoslo en cuenta.


LECTURAS

PRIMERA LECTURA

LECTURA DEL LIBRO DEL ÉXODO 17, 8-13

En aquellos días, Amalec vino y atacó a los israelitas en Rafidín.

Moisés dijo a Josué:

«Escoge unos cuantos hombres, haz una salida y ataca a Amalec. Mañana yo estaré en pie en la cima del monte, con el bastón de Dios en la mano».

Hizo Josué lo que le decía Moisés, y atacó a Amalec; entretanto, Moisés, Aarón y Jur subían a la cima del monte.

Mientras Moisés tenía en alto la mano, vencía Israel; mientras las tenía bajadas, vencía Amalec. Y, como le pesaban los brazos, sus compañeros tomaron una piedra y se la pusieron debajo, para que se sentase; mientras Aarón y Jur le sostenían los brazos, uno a cada lado.

Así resistieron en alto sus brazos hasta la puesta del sol. Josué derrotó a Amalec y a su pueblo, a filo de espada.

Palabra de Dios


SALMO RESPONSORIAL

Salmo 120, 1-2. 3-4. 5-6. 7-8

 

R. NUESTRO AUXILIO ES EL NOMBRE DEL SEÑOR, QUE HIZO EL CIELO Y LA

TIERRA.

 

Levanto mis ojos a los montes:

¿de dónde me vendrá el auxilio?

El auxilio me viene del Señor,

que hizo el cielo y la tierra. R.

 

No permitirá que resbale tu pie,

tu guardián no duerme;

no duerme ni reposa

el guardián de Israel. R.

 

El Señor te guarda a su sombra,

está a tu derecha;

de día el sol no te hará daño,

ni la luna de noche. R.

 

El Señor te guarda de todo mal,

él guarda tu alma;

el Señor guarda tus entradas y salidas,

ahora y por siempre. R.


SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA SEGUNDA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A TIMOTEO 3, 14-4,2

Querido hermano:

Permanece en lo que aprendiste y creíste, consciente de quiénes lo aprendiste y que desde niño conoces las Sagradas Escrituras: ellas pueden darte la sabiduría que conduce a la salvación por medio de la fe en Cristo Jesús.

Toda Escritura es inspirada por Dios y además útil para enseñar, para argüir, para corregir, para educar en la justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto y esté equipado para toda obra buena.

Te conjuro delante de Dios y de Cristo Jesús, que ha de juzgar a vivos y a muertos, por su manifestación y por su reino: proclama la palabra, insiste a tiempo y a destiempo, arguye, reprocha, exhorta, con toda magnanimidad y doctrina.

Palabra de Dios


ALELUYA Heb 4, 12ad

La palabra de Dios es viva y eficaz; juzga los deseos e intenciones del corazón.


EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 18, 1-8

En aquel tiempo, Jesús, para explicar a sus discípulos cómo tenían que orar siempre sin desanimarse, les propuso esta parábola:

«Había un juez en una ciudad que ni temía a Dios ni le importaban los hombres.

En la misma ciudad había una viuda que solía ir a decirle:

“Hazme justicia frente a mi adversario”.

Por algún tiempo se negó, pero después se dijo:

“Aunque ni temo a Dios ni me importan los hombres, como esta viuda me está molestando, le voy hacer justicia, no sea que siga viniendo a cada momento a importunarme”».

Y el Señor añadió:

«Fijaos en lo que dice el juez injusto; pues Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos que claman ante el día y noche?; ¿o les dará largas? Os digo que les hará justicia sin tardar. Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará esta fe en la tierra?».

Palabra del Señor


COMENTARIO LITÚRGICO

“PERMANECE EN LO QUE APRENDISTE”

Por David Llena

Perseverancia en el camino, esa es la enseñanza de las lecturas de Hoy. Ya lo marca San Pablo en la segunda lectura: “Permanece en lo que aprendiste”. Y gráficamente lo vemos en la primera lectura, como la constancia de la oración llevó a la victoria a Israel. Perseveremos en nuestra lucha que durará toda la vida, a veces con la necesaria ayuda de otros, pero no nos demos por vencidos, es la única forma de lograr vencer al final. Cristo es quien sostiene nuestras manos.


LA ORACIÓN DE LOS FIELES

PADRE, ATIENDE LA SÚPLICA DE TU PUEBLO

Con perseverancia, como nos invita Cristo elevamos cada semana nuestra oración al Padre con la confianza de que Él nos escucha y nos atiende. Hoy repetimos:

R.- PADRE, ATIENDE LA SÚPLICA DE TU PUEBLO.

1. – Por la Iglesia y sus necesidades para que, a pesar de los contratiempos nunca cese de anunciar el amor del Padre.

OREMOS

2. – Por el Papa, los obispos, sacerdotes y el pueblo fiel, para que, perseverando en la oración obtengan las gracias necesarias para extender el Reino de Dios en este mundo.

OREMOS

3. – Por los enfermos, los moribundos, los exiliados, los que viven en la necesidad para que encuentren en su entorno manos generosas que atiendan sus necesidades.

OREMOS

4. – Por los misioneros, para que en este mes especial reciban la gracia de Dios para perseverar en su tarea y el apoyo de todos nosotros.

OREMOS

5. –Por los matrimonios cristianos, para que dejando actuar al amor hacia el otro superen los contratiempos y vicisitudes de la vida en común.

OREMOS

6 – Por todos los que nos acercamos al banquete del Señor, para que no nos cansemos de acudir a Él y podamos sostener nuestras manos siempre elevadas a Dios.

OREMOS

Padre, atiende nuestra plegaria y en este mes misionero, ayuda a mantener perseverantes la labor de todos aquellos que llevan la Palabra de Dios por todo el mundo.

Te lo pedimos por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.

Amen.


LAS PREGUNTAS DEL EDITOR, ÁNGEL GÓMEZ ESCORIAL

A continuación, y en ambiente de gran recogimiento, un buen lector leerá lenta y con buena entonación las siguientes ideas fuerza que servirán para la meditación. Ante cada pregunta se hará un largo silencio para meditar el contenido de la propuesta. Esta semana el Evangelio y las otras lecturas nos ha sugerido lo siguiente:

1.- San Pablo en la segunda carta a Timoteo dice: “proclama la Palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, reprocha, exhorta, con toda comprensión y pedagogía” ¿A que no nos gusta que nos reprendan y menos que nos agobien? Y, sin embargo, necesitamos insistir e insistir. Nuestra misión es que la Palabra de Dios no se pierda, ni lejos y ni cerca.

2.- Tambien es un buen escenario de reflexión el episodio de Moisés en la batalla contra Amelec. Si bajaba los brazos, sus hombres perdían el combate, si los mantenía alzados en dirección al cielo las cosas iban bien. ¿Abrimos nuestras manos, en actitud de súplica, a Dios? ¿O necesitamos que nos vean en este gesto? ¿Somos capaces de arrodillarnos ante la Majestad de Dios, cuando estamos solos, en el interior de nuestra habitación? Dios no necesita de eso, pero nosotros sí.

3.- Son muchos los pasajes donde Jesús de Nazaret nos dice que oremos y oremos. Él mismo pasaba muchas horas en oración, ante el Padre, en un descampado, en soledad y quietud. ¿Hacemos nosotros eso? ¿O solo rezamos cuando nos ven? ¿Somos como el fariseo del Templo? ¿Y no nos convendría más ser como el publicano? Pensemos en eso.

4.- Hemos de revisar constantemente nuestras pautas de oración. Hay una tendencia a la rutina que las destruye. Las debilita. Hoy, ahora, es el momento ideal para pedirle a Jesús, nuestro Maestro, que nos ayude a orar. ¿Lo vas a hacer?


LA MISIÓN

Supongo que no se nos olvida. Pero hemos de seguir atendiendo a los más débiles, a los más pobres. La crisis no termina y las necesidades son cada día mayores. Ayudemos lo más posible a quienes más nos necesitan. En todos los lugares, aquí y en tierra de misión como nos pide el Domund.