XXIX Domingo del Tiempo Ordinario
20 de octubre de 2019

 

 

Plegarias


ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 104, 3-4

Que se alegren los que buscan al Señor. Recurrid al Señor y a su poder, buscad continuamente su rostro.

ACTO PENITENCIAL

Señor Jesús, tú que nos pides que amemos al prójimo, perdona nuestros pecados de egoísmo.

Señor Ten Piedad

Señor Jesús, tú que nos enseñas que el amor a Dios y a los hermanos es lo principal de la Ley de Dios, olvida nuestra dureza de corazón

Cristo Ten Piedad

Señor Jesús, tú que te entregaste por la salvación del mundo, disculpa nuestra permanente cobardía a la hora de entregarnos por la salvación de los hermanos

Señor Ten Piedad

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, aumenta nuestra fe, esperanza y caridad; y para conseguir tus promesas, concédenos amar tus preceptos

Por Jesucristo Nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, estas ofrendas que tu antes nos has procurado en la maravilla de tu creación, las cuales ahora se transformen, por la fuerza del Espíritu, en viático de vida eterna.

Por Jesucristo Nuestro Señor

PLEGARIA EUCARÍSTICA

El Señor esté con vosotros

Levantemos el corazón

Demos gracias al Señor nuestro Dios

 

Jesús, enséñanos a no amarnos sólo a nosotros mismos.

A no contentarnos con amar a los nuestros,

Con amar a los que nos aman.

Jesús, enséñanos a pensar, también, en los demás,

A amar, primeramente a los que no son amados.

Jesús, que nos duela el dolor del amigo.

 

Jesús, abre los ojos de nuestro corazón,

Hay personas y familias,

Que lejos y cerca de nosotros,

Mueren de hambre, hambre de pan y de soledad,

Están tristes y no sonríen,

Nadie merece morir de hambre,

Nadie merece morir de frío,

Nadie merece sufrir por el egoísmo nuestro,

Que se haga realidad que el pan de la eucaristía se parte; Jesús,

Que se parte generosamente.

 

Jesús no permitas que seamos felices a solas.

Haznos cercanos a los que nos rodean

Y que en solidaridad aportemos nuestra vida,

A transformar nuestro mundo con amor y ternura.

Y con quienes en su vida vivieron en libertad y justicia, luchando por los más necesitados,

partiendo el pan con todos; cantamos sin cesar:

 

SANTO, SANTO, SANTO

ANTÍFONA DE COMUNIÓN Ef, 5, 2

Cristo nos amó y se entregó por nosotros como oblación y víctima de suave olor.

ORACIÓN DE DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios Padre Nuestro mantén tu mano tendida para con nosotros, tus hijos, de modos que estos sacramentos que celebramos y recibimos nos sirvan para la vida eterna.

Por Jesucristo Nuestro Señor