III Domingo de Cuaresma
24 de marzo de 2019

Plegarias


 

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 24,15-16

Tengo los ojos puestos en el Señor, porque Él saca mis pies de la red. Mírame, oh Dios, y ten piedad de mí, que estoy solo y afligido.

ACTO PENITENCIAL

El Señor Jesús, nos invita a la paz y a la reconciliación en este tiempo de Cuaresma. Usando su misma generosidad, nosotros nos reconocemos pecadores.

Señor, Tú que vienes a salvarnos, Señor ten piedad

R.- Señor ten piedad

Señor, Tú que nos envías a tu Espíritu para que actuemos en paz y con amor, Cristo ten piedad.

R.- Cristo ten piedad.

Señor, Tú que vienes al mundo a hacerlo más justo y solidario, Señor ten piedad.

R.- Señor ten piedad.

ORACIÓN COLECTA

Señor, Padre de misericordia y origen de todo bien, que aceptas el ayuno, la oración y la limosna como remedio de nuestros pecados, mira con amor a tu pueblo penitente y restaura con tu misericordia a los que estamos hundidos bajo el peso de las culpas

Por Nuestro Señor Jesucristo.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te pedimos, Señor, que la celebración de esta eucaristía perdone nuestras ofensas y nos ayude a perdonar a los que nos ofenden.

Por Jesucristo Nuestro Señor

PLEGARIA EUCARÍSTICA

El Señor esté con vosotros

Levantemos el corazón

Demos gracias al Señor nuestro Dios

 

Apoyados en nuestra vida, poniendo más énfasis

en las obras que en las palabras,

te dedicamos esta alabanza.

 

Bendito seas Padre, porque nos has dado la vida

y no nos has pedido otra cosa que el esfuerzo de vivirla.

Por medio de Jesucristo,

has borrado, en nosotros, la semilla del odio y del desamor

y con la esperanza de la paz permanente y justa

nos presentamos ante Ti.

Ese es el espíitu de la Cuaresma

que con amor celebramos.

 

Siguiendo el espíritu de Jesús, te bendecimos diciendo

que renunciamos a todo poder y fuerza que no sea la de tu amor

que renunciamos a toda riqueza que no sea la de tu generosidad infinita

Porque tú nos quieres y nos sentimos hermanos

en el camino hacia la Pascua.

 

Celebramos hoy con gozo el amor compartido

al cantar todos juntos en esta mesa del Pan y de la Palabra

Y así desde lo más profundo de nuestro corazón

pronunciamos en tu honor este himno de alabanza.

SANTO, SANTO, SANTO

 

ANTÍFONA DE COMUNIÓN Sal 83, 4-5

Hasta el gorrión ha encontrado casa, y la golondrina un nido, donde colocar sus polluelos; tus altares, Señor, de los Ejércitos, Rey y Dios mío. Dichosos los que viven en tu casa alabándote siempre.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que tu presencia indeleble en este sacramento nos haga mejorar en el cuerpo y en el espíritu, sepamos ser ofrenda permanente para la salvación de nuestros hermanos que también son testigos de tu generosidad sin límites.

Por Jesucristo Nuestro Señor