XVI Domingo del Tiempo Ordinario
21 de julio de 2019

Misa Familiar

(Misa con niños, catequistas y padres)

Prepara: Javier Leoz


1. MONICIÓN DE ENTRADA

Queridos amigos: ¡sed bienvenidos a esta fuente en la que, el Señor, nos alimenta con su fuerza para que nunca nos falten fuerzas para hacer el bien! La Eucaristía de los domingos, por si olvidamos, es una presencia real y misteriosa a la vez con la que, el Señor, hace que seamos sensibles a su llamada y, además, sensibles a los problemas de los demás. Hoy, en el evangelio, se nos interpelará a no “pasar” de los problemas de los demás. En definitiva a cuidar el lado más agradable de nuestra fe y de nuestro corazón: el amor a los semejantes. Nos ponemos de pie.

2. PERDÓN

2.1. “Ojos que no ven, corazón que no siente”; dice el viejo refrán. Perdón, Señor, por las veces en que miramos hacia otro lado cuando vemos situaciones de pobreza, angustia o desesperación. Señor te piedad.

2.2. “Piensa en ti y olvídate de los demás”; nos suele decir el mundo. Perdón, Señor, cuando buscamos excusas para trabajar sólo por nosotros mismos y no por los demás. Cristo ten piedad

2.3. “Hacer el bien es de tontos”; solemos escuchar. Perdón, Señor, por las veces en que nos quedamos a un lado pensando que, tienen que ser los demás, los que se comprometan. Señor, ten piedad

3. MONICIÓN A LAS LECTURAS

Las lecturas que vamos a escuchar, nos dicen en este domingo, que amar a Dios y a los prójimos debe ser lo novedoso de nuestra vida cristiana. ¿De qué sirve cumplir los mandamientos, si luego, olvidamos el amor que Dios nos tiene y el amor que hemos de ofrecer a los demás? Escuchamos atentamente.

4. PETICIONES

4.1. Por la Iglesia. Para que sea siempre una escuela del amor de Dios. Para que nos enseñe el valor del amor que se da sin esperar nada a cambio. Roguemos al Señor.

4.2. Por los enfermos; por aquellos que necesitan atención de los demás. Por aquellos que son olvidados en las cunetas de las residencias de ancianos, de los hospitales. Roguemos al Señor.

4.3. Por los médicos y enfermeros. Por los que se dedican a curar y a cuidar a los demás. Para que vean en los enfermos el rostro dolorido de Cristo. Roguemos al Señor.

4.4. Para que, en los caminos de la vida, pensemos que Cristo sale a nuestro encuentro y nos lleva a la Iglesia para curar nuestras heridas y paga un alto precio por nosotros. Roguemos al Señor.

5. ACCIÓN DE GRACIAS

TU, SEÑOR, ERES LO MEJOR

Entre las prisas y los agobios de la vida

TU, SEÑOR, ERES LO MEJOR

Cuando nos afanamos por vivir superficialmente

TU, SEÑOR, ERES LO MEJOR

Cuando nos encontramos cansados

TU, SEÑOR, ERES LO MEJOR

Cuando todo parece fracasado

TU, SEÑOR, ERES LO MEJOR

Cuando quieren presentarnos otros modos de vivir

TU, SEÑOR, ERES LO MEJOR

Cuando olvidamos al prójimo como hermano

TU, SEÑOR, ERES LO MEJOR

Cuando nos encerramos en nosotros mismos

TU, SEÑOR, ERES LO MEJOR

Cuando pensamos que el trabajo es lo más importante

TU, SEÑOR, ERES LO MEJOR