VI Domingo de Pascua
26 de mayo de 2019

Misa Familiar

(Misa con niños, catequistas y padres)

Prepara: Javier Leoz

 

Objetivo: seguir las huellas de Cristo Resucitado

Idea: la Palabra nos acompañará cuando el Señor se vaya


1. MONICION DE ENTRADA

Bienvenidos a esta eucaristía de este sexto Domingo de la Santa Pascua. Porque no lo queremos olvidar os lo recordamos: ¡FELIZ PASCUA! ¡EL SEÑOR RESUCITÓ, ALELUYA! Poco a poco, vamos viviendo con intensidad esta celebración pascual. Pero, también es verdad, que todo lo bueno…siempre se acaba.

Y, hoy, Jesús resucitado nos habla de su partida. Él ha cumplido y, el cielo, espera su regreso al Padre. Mientras tanto, ¿qué nos queda a nosotros? Nos quedará su Palabra, su presencia, la Eucaristía, el amor y nuestro deseo también de estar junto a los que sufren. No olvidemos que, hoy, celebramos el día del enfermo.

Iniciamos esta celebración. Además, seguimos el mes en el dedicado a la Virgen María. Ella, como nadie, nos ayuda a vivir con alegría estos días de la resurrección de Cristo.

2. PERDÓN

a) El mundo nos presenta la cara más bonita de muchas cosas. Pero, bien sabemos, que no todo es salud ni alegría. Que no olvidemos a los que sufren en los hospitales. Señor ten piedad (Se puede presentar diversos rostros de personas enfermas)

b) El mundo, con tantas prisas, hace que pasemos de largo de muchas situaciones en las que podríamos colaborar. Pidamos perdón por ser indiferentes a los que nos necesitan. Cristo ten piedad (Se puede presentar unas personas o religiosas atendiendo a enfermos)

c) Las calles de las ciudades están llenas de personas. Pero, cada día más –como dice el cartel del día del enfermo- hacen falta personas que acompañen, comprendan y acojan. Señor ten piedad (Se puede ofrecer el cartel del día del enfermo)

(Si se considera oportuno se puede proceder a la aspersión con el agua bendita. Dios nos limpia, nos sana, nos ilumina, nos cura de nuestras heridas)

3. MONICIÓN A LAS LECTURAS

No creamos que los primeros cristianos tenían todo claro. Pronto aparecieron las primeras discusiones. Entre nosotros tampoco todo es paz ni fraternidad. Escuchemos atentamente las lecturas de este día. En ellas encontraremos la Palabra que es capaz de transformar el corazón egoísta de las personas en una vida entregada para Dios y para los hermanos. Escuchemos atentamente.

4. ORACIÓN DE LOS FIELES

a) Por la Iglesia. Para que sea pionera, la primera, en servir a los más necesitados. Para que invierta tiempo, dinero y personal en atender a los más enfermos que fueron los preferidos del Señor. Roguemos al Señor.

b) Por los niños y niñas que en estos días reciben la comunión. Para que sigan creciendo en el conocimiento de Jesús. Por sus padres. Para que no se conformen con empujar a sus hijos hasta el altar y, luego, olvidarse de su educación cristiana. Roguemos al Señor.

c) Para que en este mes de mayo recemos más y mejor a la Virgen María. Para que no olvidemos a la que siendo Madre de Dios es también Madre nuestra. Roguemos al Señor.

d) Por los que creemos en Jesús. Para que busquemos siempre razones para estar unidos y no para dividirnos. Para que el Señor nos aliente con su Espíritu Santo. Roguemos al Señor.

e) Por todos los que nos ayudan a descubrir la persona de Cristo; por los tristes; por los que se encuentran en los hospitales; por los que tienen familiares enfermos. Para que el Señor nos dé un corazón solidario. Roguemos al Señor.

5. OFRENDAS

a) Presentación de un enfermo en silla de ruedas. Señor; queremos traer delante de tu altar a un hermano nuestro que sufre su enfermedad en silla de ruedas. Con él queremos representar la fortaleza, la vida sobre la muerte, el optimismo sobre la tristeza, la familia que vive y ayuda. Recíbelo Señor y haznos tener un corazón sensible.

b) Con esta bandeja de medicinas queremos, Señor, representar el avance de la ciencia. Queremos simbolizar nuestro deseo de vivir para proclamar tu alabanza y para disfrutar de las maravillas del mundo.

c) Finalmente, Señor, con el pan y el vino, traemos hasta tu altar los sufrimientos de todos los enfermos de nuestra parroquia, de nuestra familia, de nuestra diócesis, de nuestro colegio. Que la Eucaristía, Jesús, sea la fuente de nuestra fuerza y de nuestra salud.

6. ORACIÓN

¡SÁNAME, SEÑOR!

Si estoy enfermo y no miro con ojos de amor

¡SÁNAME, SEÑOR!

Si estoy débil y caigo en el orgullo

¡SÁNAME, SEÑOR!

Si estoy triste y caigo en la angustia

¡SÁNAME, SEÑOR!

Si estoy violento y me pierdo en la violencia

¡SÁNAME, SEÑOR!

Si mi corazón es egoísta y vanidoso

¡SÁNAME, SEÑOR!

Si mis oídos ya no escuchan tu Palabra

¡SÁNAME, SEÑOR!

Si busco caminos de enfrentamiento

¡SÁNAME, SEÑOR!

Si me olvido de los que sufren

¡SÁNAME, SEÑOR!

Si pienso que todo en el mundo está bien

¡SÁNAME, SEÑOR!

Si miro hacia otro lado cuando me necesitan

¡SÁNAME, SEÑOR!

Si no trabajo por la paz ni por la fraternidad

¡SÁNAME, SEÑOR!

Si no guardo tus Palabras

¡SÁNAME, SEÑOR!

Si no comulgo tu pan y te dejo de lado

¡SÁNAME, SEÑOR!