II Domingo de Pascua
11 de abril de 2010


Misa Familiar

Prepara: Javier Leoz


**Objetivo: descubrir que la fe no es ningún privilegio: es un don.

**Idea: Tomás exigió pruebas pero acudió a ver a Jesús


1. MONICIÓN DE ENTRADA

Amigos, a los ocho días de la Pascua, Jesús de nuevo está con nosotros como lo estuvo con sus apóstoles. Pero, no siempre, tenemos claras las cosas. Hay personas que dicen no creer, no esperar e, incluso, dudar de la Resurrección del Señor.

Hoy, como Santo Tomás, pidamos al Señor que nos ayude a gritar la siguiente frase: “Señor mío y Dios mío”. Y, además, celebremos con alegría este gran regalo que Jesús, antes de su pasión y muerte, nos dejó: la Eucaristía.

Sed bienvenidos e iniciemos esta celebración.

2. PENITENCIAL

a) La fe es un regalo. Pero en muchas ocasiones exigimos a Dios que nos facilite el camino para encontrarle. Señor ten piedad (Se pueden ofrecer unas grandes gafas)

b) La fe es esperar y creer sin ver. Pero en otras ocasiones nos cuesta pensar que, detrás de lo invisible, Dios y Jesús, se encuentran animándonos. Cristo ten piedad (Se puede ofrecer un regalo con dos nombres: Dios y Jesús)

c) Como Santo Tomás, puede que no demos valor a las palabras de aquellos que nos han dicho que vivieron y vieron a Jesús. Señor ten piedad (Se puede presentar un póster con los apóstoles)

3. MONICIÓN A LAS LECTURAS

Hoy, las lecturas, tienen un sabor a comunidad. Los primeros cristianos quedaron tan impactados por la Resurrección de Cristo que deseaban vivir como Jesús les indicó: sirviendo los unos a los otros y siendo una gran familia.

En el evangelio escucharemos las dudas de Tomás cuando, sus amigos, le dicen que habían visto al Señor. El no lo creía. Atendamos y saquemos nuestras propias conclusiones: ¿Creemos de verdad en Jesús?

4. ORACIÓN DE LOS FIELES

- Para que la iglesia sea la gran amiga de Jesús que extienda su nombre y su existencia por todos los rincones del mundo. Roguemos al Señor.

- Por los que tienen dificultades para creer. Por las personas que sólo se fían si se les demuestra las cosas. Para que se dejen llevar por el espíritu y por la fe. Roguemos al Señor.

- Por nosotros. Muchas veces creemos que Dios nos tiene que resolver todo. Que nos fiemos de El. Que le demos un margen de confianza. Roguemos al Señor.

- Por los sacerdotes que, en su inmensa mayoría, viven entregados a la causa del evangelio. Para que sientan nuestra cercanía, apoyo y oración. Roguemos al Señor.

5. OFRENDAS.

a) Con estas llagas (se presentan dos manos y dos pies) queremos representar, Señor, los sufrimientos de la humanidad. Que Jesús nos ayude a meter nuestra mano en aquello que sea necesario intervenir para un mundo mejor.

b) Con esta cuerda repleta de nudos, queremos simbolizar la vida cristiana. La vida en común. Los deseos de permanecer unidos en el amor de Jesús por su Resurrección.

c) Finalmente, y para que no olvidemos la Eucaristía, traemos hasta el altar el pan y el vino. Que Jesús, que nos dejó todo como memoria suya, nos ayude a descubrir la riqueza de la Eucaristía.

ORACIÓN FINAL

Creemos Señor, pero aumenta nuestra fe.

AUMENTA NUESTRA FE

Creemos Señor, pero aumenta nuestra alegría.

AUMENTA NUESTRA ALEGRIA

Creemos Señor, pero aumenta nuestro amor:

AUMENTA NUESTRO AMOR

Creemos Señor, pero aumenta nuestra esperanza:

AUMENTA NUESTRA ESPERANZA

Creemos Señor, pero aumenta nuestra fortaleza:

AUMENTA NUESTRA FORTALEZA

Creemos Señor, pero aumenta nuestro entusiasmo:

AUMENTA NUESTRO ENTUSIASMO

Creemos Señor, pero aumenta nuestra ilusión:

AUMENTA NUESTRA ILUSION

Creemos Señor, pero aumenta nuestra paz

AUMENTA NUESTRA PAZ

Creemos Señor, pero aumenta nuestra generosidad

AUMENTA NUESTRA GENEROSIDAD

Creemos Señor, pero aumenta nuestro espíritu

AUMENTA NUESTRO ESPIRITU

Amén