II Domingo del Tiempo Ordinario
20 de enero de 2019

Misa Familiar

(Misa con niños, catequistas y padres)

Prepara: Javier Leoz

 

Idea: los signos de Jesús nos hacen comprender la personalidad que se esconde detrás de Él y, por supuesto, la mano de Dios.

*Objetivo: que sigamos creciendo en el conocimiento de Jesús y en el crecimiento de nuestra fe


1. MONICIÓN DE ENTRADA

Muy buenos días a todos, y después de estos días de Navidad en los que hemos vivido intensamente el Nacimiento de Jesús, vamos a acompañarle y a seguir sus pasos. Sus palabras nos deben de animar; sus obras, además de impresionar, nos han de llevar al encuentro con Dios.

Que el Señor nos ayude a cambiar lo negativo que existe en nosotros y, de esa manera, hagamos de nuestra vida una auténtica fiesta y, en este Año de la Fe, pongamos como buen vino allá donde vayamos, el testimonio de nuestra fe cristiana.

Canto: (La misa es una fiesta muy alegre; Alegre estoy; Alegre la mañana…)

2. PENITENCIAL

a) Por las veces en que dejamos apagar la estrella de la fe o el mensaje que nos trae la Navidad. Señor ten piedad (Al mismo tiempo se eleva una bombilla apagada o incluso una estrella con semblante triste)

b) Pidamos al Señor perdón porque, en muchas ocasiones, nuestro vivir está lleno de amargura y de bebidas amargas. Cristo ten piedad (Se puede presentar una papelera llena de basura)

c) Igualmente pedimos perdón a Dios por no ponerle como centro y fuerza de nuestro vivir y de nuestro actuar. Señor ten piedad (Se ofrece un pequeño saco donde ponga “vitaminas de fe”)

3. CELEBRACIÓN DE LA PALABRA

Las lecturas que vamos a escuchar tienen un objetivo: que descubramos el amor tan grande que Dios nos tiene. Nosotros somos su pueblo (su esposa) y Él es nuestro esposo. Además, San Pablo, nos hablará ya de las primeras dificultades y cualidades de los primeros cristianos. Escuchemos con atención.

4. ORACIÓN DE LOS FIELES

a) Por la Iglesia. Para que siga insistiendo en la necesidad de cambiar el mundo con la fuerza del amor y de la garantía de que Dios es el motor de la historia. Roguemos al Señor.

b) Por los que se ahogan en las dificultades. Por los que sólo beben el vino amargo del egoísmo, de la envidia o de la ausencia de Dios. Roguemos al Señor.

c) Para que en este Año de la Misericordia descubramos que, como María, estamos llamados a indicar las carencias que existen en tanta fiesta vacía, peligrosa, tan lejos de la Misericordia. Roguemos al Señor.

d) Para que llenemos las tinajas de nuestros corazones de un agua limpia y cristalina. Para que Dios pueda convertirla en algo que merezca la pena. Roguemos al Señor.

5. OFRENDAS

a) En el presbiterio, si puede ser posible, se pueden instalar 6 pequeños cántaros. Salen 6 niños con 6 jarras de agua de cristal.

b) Señor; queremos llenar estos cántaros (tinajas) con esta agua limpia y pura. Transfórmanos. Llénanos de Ti. Ayúdanos también a nosotros a cambiar lo que nos rodea con la fuerza de tu amor y de tu presencia.

c) Los niños (en silencio) echan el agua en el interior de los cántaros. (El milagro vendrá en el día a día; en nuestro constante acercamiento y conocimiento de la persona de Jesús)

d) En este domingo, Señor, traemos este pan y este vino. El mundo no es una fiesta. Hay hambre, miseria y falta de felicidad. Hazte presente en el altar para que sigamos trabajando por el desarrollo de todos los pueblos de la tierra.

6. ORACIÓN FINAL

Antes de finalizar esta Eucaristía, Señor,

queremos darte gracias por tu presencia en medio de nuestra fiesta.

Sin Ti, no sería lo mismo.

Sin Ti, nos faltaría algo.

Sin Ti, no tendríamos fuerzas para seguir adelante.

Ayúdanos Señor a descubrir en tu persona

la huella de Dios y a dejarnos transformar

por tu mano que siempre es poderosa

por tu Palabra que siempre es sabia

por tus caminos, que siempre son seguros

por tu mirada, que siempre es profunda

por María,

que desea siempre el bien de todos nosotros.

Amén.