1.- EL PAPA FRANCISCO Y LA MISA DE SANTA MARTA

Francisco decidió, al ser elegido papa tras la renuncia de Benedicto XVI, no habitar los palacios pontificios y permanecer en la habitación que la Casa de Santa Marta que se le había asignado durante la celebración del Conclave. La Casa de Santa Marta ha sido –y es— la residencia de los cardenales, no romanos, que viajan el Vaticano con diferentes motivos y eventos.

Y cuando ya estaba instalado como papa en la Casa de Santa Marta comenzó a celebrar una eucaristía diaria y los servicios de comunicación del Vaticano comenzaron a trasmitir a todo el mundo –orbi et orbe— el contenido de las homilías pronunciadas. Se conseguía una comunicación directa y cotidiana del papa Francisco que, desde luego, ha modificado la forma pontificia de comunicarse. Además, a esta misa pueden asistir un cierto número de personas.

Los anteriores pontífices celebraban su misa diaria en los Apartamentos Pontificios, eran pocos los invitados a esta celebración, y, por supuesto, si había homilía –que la habría— no se difundía. Además era donde vivían. Francisco para la jornada en Santa Marta y, por ejemplo, solo visita los Apartamentos Pontificios para el Ángelus y en alguna ocasión más relacionadas con actos dentro de la Basílica o audiencias o recepciones. Existe, de todas formas, la gigantesca Aula Pablo donde se producen todos los actos multitudinarios.

La misa del papa Francisco en Santa Marta es a las siete de la mañana y asisten muchos de los empleados de la Casa que es conocida, por su nombre latino Domus Sanctae Marthae. O, simplemente por Santa Marta. En fin, desde aquí en Betania. Marta, hermana de María y Lázaro, es nombre muy querido y consideramos que es, junto con sus hermanos, patrona de Betania, de betania.es.

 

2.- REACCIONEMOS A LA MITAD DE LA CUARESMA

Este Tercer Domingo de Cuaresma supone, más o menos, situarnos a la mitad de este tiempo fuerte de amor y conversión. Y sería, entonces, el momento de examinar nuestra actitud hasta ahora respecto al camino transformador que toda Cuaresma debe contener. Es verdad que no debemos dejar pasar la Cuaresma –esta Cuaresma— sin resultado alguno o con unos frutos escasos. Los caminos que se nos enseñan son conocidos, pero no por eso respetados o cumplidos. Merece la pena repetirlos por si se nos hubieran olvidado…

ORACIÓN

Son la Oración, el Ayuno y la Limosna. Y puestos, un poco, en falso plan de modernidad pues diríamos que sí, que lo de la Oración está muy bien, pero que lo del Ayuno y la Limosna, no tanto. Ciertamente, nunca como ahora, la Oración ha estado tan de moda. Un porcentaje muy elevado de los libros de temática religiosa que se editan están dedicados a la oración en sus diferentes estilos y modalidades. Aunque ello no significa que se haga mucha oración. La prisa, las “obligaciones sociales”, el ocio y hasta –y ello es razonable— el exceso de trabajo, impiden que se dediquen unos minutos a la oración personal, a eso que nos dice el Señor Jesús: “entrar en nuestra habitación y rezar al Padre que se encuentra en ella…” Hay una cierta tendencia a no crear “estructuras rígidas” en la oración, lo que significa que no hay compromiso en cuanto a frecuencia o tiempo. No es muy válido plantearse orar sólo cuando se apetece, porque eso es seguridad de que se hará poco…

Hay que echarle ilusión en asegurarse que se está siempre en diálogo permanente con el Señor. Lo más probable es que si lo dejamos a la inspiración no lo haremos mucho. De ahí que, como decíamos, haya tantos métodos para orar. Y la Cuaresma nos puede ayudar a buscar esos caminos de método y de costumbre que nos llevarán a tener la oración como una realidad cotidiana, como una alegre cita con Dios cada día. Todo compromiso asuste porque, sin duda, se tiene miedo a fallar. Pero también es cierto que si no damos el primer paso de un camino jamás llegaremos a la meta. Y, como todo, en nuestra vida, será el Señor Jesús quien más nos ayude. Comencemos por pedirle apoyo para mejorar nuestra oración, su continuidad y hasta su contenido.

AYUNO

El ayuno, sin duda, es un tema controvertido. Pero lo es porque tampoco lo ponemos en manos de Dios. Millones de personas en los países desarrollados, incluso en estos tiempos de crisis, se lanzan al “ayuno estético”… Pasan auténtica penalidades por adelgazar, por mejorar su imagen. Son, asimismo, víctimas de muchos engaños con las llamadas “dietas milagro”. Por otro lado, la obesidad comienza a ser una patología muy repetida en dichos países. Y casi siempre se comienza esa enfermedad por unos severos desequilibrios alimentarios. La única realidad es que sólo se adelgaza cuando el consumo de calorías es superior a su ingesta. Todo lo demás es mentira.

El ayuno tiene su fuerza terapéutica y, también, su ventaja de índole espiritual. El exceso de comida y bebida embota el pensamiento. Ir ligeros de equipaje en esto del comer y beber añade lucidez. En la actualidad se da el tremendo problema que mientras en muchos lugares de la tierra se desperdicia mucha comida, en otros, el hambre o los problemas continuados de desnutrición, sobre todo en niños, forman parte de cuadros continuados que resultan verdaderamente inhumanos, por no decir criminales. Nadie que se considere seguidor de Cristo puede aceptar ese desequilibrio.

El ayuno debería formar parte de nuestras costumbres mientras que exista hambre en el mundo. Lo que nos pide la Iglesia católica: ayuno el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo es verdaderamente poco. Aun cumpliendo con aceptación y alegría lo que nos pide la Santa Iglesia al respecto, tendríamos que aceptar una mayor incidencia de nuestras momentos de privaciones alimentarias voluntarias, para solidarizarnos con los que pasan hambre y, por supuesto, que aquello que nosotros consumimos de menos debería llegar al estómago de los que nada tienen.

LA LIMOSNA

La palabra limosna no está de moda. Se prefieren términos como donaciones, ayudas, acciones solidarias, etc. Pero significa lo mismo. Limosna es una bellísima palabra castellana de contenido claro y preciso. Es aquello que, casi siempre en dinero, entregamos a aquel nos tiende su mano en petición de misericordia. Los judíos consideraban que la limosna era el mejor viático para obtener el perdón de los pecados, el mejor vehículo para que, ayudando a los más pobres, el Señor Dios perdonara nuestras faltas. Jesús de Nazaret creó, lo que hoy en lenguaje moderno, se llama opción preferencial por los pobres. Y la Iglesia desde los tiempos primeros se afanó en cumplir lo que el Señor Jesús mandaba. Recordemos la colecta por los pobres de Jerusalén en la que el Apóstol Pablo participo de manera tan activa. Y, asimismo, ya con la Iglesia “tranquila”, en tiempos del Emperador Constantino creo lugares de asistencia para los más desheredados tal como está acreditado en la historia y en arqueología.

CARIDAD Y DESIGUALDAD

En el trasfondo de que sobre la desigualdad debe haber una mejor distribución de la riqueza, es una gran verdad, que no debemos de ignorar, pero que mientras eso llega hemos de atender a los que tienen hambre, no tienen con que cubrirse y ni donde –como Jesús— recostar su cabeza. No siempre los esfuerzos humanos por implementar la igualdad han tenido éxito.

Uno de los hechos históricos más importante de nuestra El preámbulo de la caída del Muro de Berlín y la desaparición de la URSS no fue otra cosa que una gran hambruna que amenazaba con cebarse con la población rusa y de otros países de ese entorno. El último líder soviético Mijaíl Gorbachov, tras no ser atendido por los Estados Unidos, pidió al canciller alemán, Helmut Kohl, un crédito en divisas fuertes y de enorme cuantía para comprar alimentos para ese invierno de 1988-1989. Kohl lo aceptó y como contrapartida pidió que la URSS no se opusiera a la reunificación de Alemania. Y así fue. La caída del Muro de Berlín fue el inicio de la reunificación germana, pero también la desaparición de todo un bloque de países basados en lo que se llamó el socialismo real. …

CÁRITAS

En España la caridad organizada de la Iglesia nos ofrece su obra predilecta, Cáritas, en sus diferentes ámbitos, cuya labor está siendo muy importante en atajar muchas de las necesidades urgentes que los afectados por la crisis económica están sufriendo. Y sobre Cáritas llegan muchas limosnas de innumerables hermanos que creen que ese es un camino válido y eficaz para ayudar a los que, realmente, nada tienen. No neguemos nuestra limosna a nadie. Y no seamos jueces respecto a los necesitados que tienden su mano a la salida de una Iglesia o en la esquina de una calle. Seguro que todos ellos necesitan de nuestra ayuda y que Dios nos recompensará por ella.

Oración, Ayuno y Limosna… gravemos estas palabras en nuestra alma, en nuestro corazón. Crezcamos en el seguimiento a Jesús de Nazaret a través de ellas. Intentemos contemplarlas con ojos nuevos. No nos dejemos llevar por viejos tópicos. Seamos consecuentes con nuestra fe que nos pide, sobre todo, amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos.

 

3.- NECESITAMOS APOYO ECONÓMICO…Y MUCHAS ORACIONES

No hemos forzando demasiado la invocación a la generosidad de nuestros lectores, tras los problemas suscitados hace meses. Pero, realmente, la situación económica de Betania sigue siendo muy difícil y no se descarta su desaparición. Con las aportaciones de tiempo atrás –y estamos profundamente agradecidos— pudimos seguir adelante. Pero ahora nuevamente tenemos problemas. Hay que atender a nuevos gastos, algunos los mismos que se resolvieron en aquellos días. Hemos abierto ahora la posibilidad de ingresos con la publicidad, con los anuncios, pero no sabemos su rendimiento posible. Y, al parecer, no es muy alto.

Hasta ahora, no había nadie –salvo los lectores— que faciliten recursos económicos a nuestra web. La aportación económica del propio Editor es ya imposible y, probablemente, deje de trabajar en Betania pronto. No somos capaces de llevar a cabo un equipo técnico que sustituyera al trabajo del Editor. Y aunque hay planes para modificar este aspecto, también en la transición necesitamos ayuda. Y lo que pedimos con el corazón son oraciones por la continuidad de Betania. El Espíritu ha estado siempre de nuestra parte y creemos que así seguirá. Pero hay que pedírselo… Necesitamos también muchas oraciones.


Quienes somos

Betania fue fundada por el periodista laico, Ángel Gómez Escorial, el 1 de diciembre de 1996, como consecuencia de una transformación personal y religiosa. Ha estado siempre publicada a expensas de la empresa periodística Prensa Escorial –también fundada por Gómez Escorial-- sin ninguna otra pertenencia a movimiento alguno o jerarquía de la Iglesia católica. Pero como ha expresado muchas veces Gómez Escorial, su Editor, “Betania quiere ser siempre una hija fiel de la Iglesia Católica”. Entre sus colaboradores hay sacerdotes y laicos, pero son mayoría los sacerdotes, aunque pertenecen a diferentes carismas. Así hay dos agustinos, un miembro del Opus Dei y el resto diocesanos. Los colaboradores laicos son padres y madres de familia y de diferentes profesiones.

Prensa Escorial edita, entre otras cosas, una revista quincenal impresa, especializada en finanzas y banca, BANCA 15, que tiene también una web de periodicidad diaria, www.banca15.com. Nuestras coordenadas son

Betania, Prensa Escorial, SL.

Avenida del Cardenal Herrera Oria, 165, 6º-C, 28034 Madrid, España