Vigilia Pascual
22-23 de marzo de 2007

NOTA PREVIA

Hemos incluido todas las lecturas –y sus salmos correspondientes—que indica la Liturgia de la Palabra en la Noche Gloriosa de la Resurrección. A juicio del oficiante pueden utilizarse las que se estimen de manera más oportuna. Todas esas lecturas están en la correspondiente página de la Vigilia Pascual. Hay que leer lectura y salmo de cada grupo. Lo ideal sería que subieran al ambón la mayor cantidad de lectores posibles y que cada uno leyese una de las lecturas y un salmo. Esta gran cantidad de lecturas y la posibilidad de que no existan en muchos templos leccionarios para todos, pues aconseja la utilización de fotocopias. Y por ello nos parece que consignar dichas lecturas, para que luego cada equipo de liturgia las utilice convenientemente, le da especial importancia a este esfuerzo de Betania. Asimismo, no incluimos las moniciones de lecturas. Hay una monición previa de entrada que puede utilizarse o no, ya que el rito de las luces y de prender el cirio pascual dan una característica especial a esta celebración. De todas formas, téngase en cuenta que las moniciones y oración de los fieles, de la Misa de Pascua –Misa del Día— pueden ser utilizables, en todo y en parte, en la Vigilia Pascual, aunque dada la cantidad de lecturas no son aconsejables. Se han incluido este año nuevas moniciones, previas el encendido del cirio, sobre las lecturas, la de antes del aleluya y las relativas a la bendición del agua y ante la procesión de las ofrendas. La Vigilia Pascual se inicia con la iglesia totalmente a oscuras. Se bendecirá el Cirio Pascual fuera del templo. Y los fieles entran en procesión con las velas encendidas con fuego santo procedente del Cirio.


MONICIÓN SOBRE LAS LECTURAS

El rito de la luz ha servido de comienzo a nuestra Vigilia Pascual. La luz del Cirio –ya lo hemos repetido—es Luz de Cristo. Ahora haremos un recorrido por toda la historia de toda la humanidad. Y es una crónica, maravillosa sin duda, nos llega a través de la Palabra de Dios. Primero serán lecturas del Antiguo Testamento donde se mostrará la misericordia de Dios a través de los siglos. Y terminaremos con la Epístola de Pablo y el Evangelio de Mateo. Los salmos marcarán los tiempos… y el espacio. Vamos a asistir a la historia del mundo contada por la Palabra de Dios, por el mismo Dios.

 

MONICIÓN ANTES DEL ALELUYA

Esta asamblea –todos en unión fraterna—va a proclamar lo que hemos esperado durante estos días pasados llenos de tristeza y desamparo: la Resurrección del Señor. Es el anuncio de que la Vida, con mayúsculas, está con nosotros. De la Vida que no terminará jamás. Y ante ello entonamos con fuerza el canto de alabanza por excelencia: nuestro vibrante Aleluya

 

MONICIÓN: LA BENDICIÓN DEL AGUA Y DEL BAUTISMO

El Bautismo nos libró del pecado y nos hizo hijos de Dios. El Bautismo instituido por el Señor Jesús nos mantiene, de por vida, cerca de Él y con vocación de servicio total a los hermanos. La fuerza del Espíritu va a santificar esta agua que nos da vida y para siempre.

 

MONICIÓN ANTES DE LA PROCESIÓN DE LAS OFRENDAS

El milagro del Espíritu Santo nos va a traer, aquí y ahora, la presencia real del Resucitado. El Pan y el Vino serán su Cuerpo y su Sangre. Él, en medio de nosotros, nos hará más felices. Él, con su presencia junto a sus hermanos, iluminará las tinieblas interiores que nos esclavizaban.

 


No se recomienda la lectura de post comunión. Han sido muchos los textos leídos. Pero sí la exhortación de despedida, posterior a los tres aleluyas que pronuncia el sacerdote. Y esta exhortación, en todo caso, sólo debe ser pronunciada por éste.

Exhortación de Despedida

Id y proclamad al mundo que el Señor Jesús ha resucitado y que también nosotros, un día, lo haremos con Él y junto a Él. Que todos noten nuestra alegría y felicidad, que sepan que hoy todos hemos vencido a la muerte. ¡Feliz Pascua!