El Diurnal y la liturgia de las Horas
Hemos incluido una muy interesante información sobre la autría de los Himnos que aparecen en los tomos del Breviario y del Diurnal. Es obra de Rosa Mac Mahon, Escritora del Año de Betania. Y aparece al final de está página, tras el "calendario del mes"
Es una de las más antiguas oraciones comunitarias de la Iglesia que, obviamente, ha sufrido cambios a lo largo de la historia. Se trata de rezar, honrar y agasajar a Dios varias veces al día. Nosotros hemos basado la publicación de los presentes formularios en el Diurnal. ¿Qué es el Diurnal? Pues se trata de un libro para orar basado en la Liturgia de las Horas. Es, podríamos decirlo así, una edición más resumida del “breviario” con el que los sacerdotes rezan el Oficio Divino. Se trata, en ambos casos, de hacer varias plegarias al día coincidiendo con las horas o momentos más importantes de la jornada. Así; “laudes” se reza por la mañana, nada más levantarse; “vísperas”, por la tarde, en el momento que comienza a declinar el día; y “completas”, antes de dormirse. Hay una llamada hora intermedia que reúne en una las otras tres oraciones del día: “tercia”, “sexta” y “nona”. Esa nomenclatura viene de la forma utilizado por los romanos para referirse a las horas y que no es otra que empezar a contar el día a partir de las seis de la mañana. Y, por tanto, tercia son las nueve de la mañana; sexta, las doce y. nona (novena) las tres de la tarde. Es un camino para hacer cuatro momentos de oración a lo largo del día, que están basados en el recitado de himnos y salmos y otros textos sagrados. Es obvio que religiosos y monjas, y otras clases de personas consagradas a la Iglesia tienen el compromiso de rezar con el Diurnal. Pero cada vez hay más laicos que lo utilizan.
En prólogo que en la primera edición del Nuevo Diurnal hizo el hoy emérito Arzobispo de Toledo, el Cardenal Marcelo González Martín ya habla de esa presencia creciente de laicos en los momentos de la Liturgia de las Horas. Y hace votos, junto al resto de los obispos españoles, para que su uso se amplíe y crezca y no quede limitado a las personas consagradas. La liturgia de las Horas fue creada para rezarla en comunidad. Y así puede hacerse. Pero también es camino individual para rezarlo en nuestra habitación, donde según nos ha dicho Jesús de Nazaret está el Padre de todos.
La forma de obtener los formularios es sencilla: no hay más que clicar en el día que aparece en el calendario de más abajo. Aparece un texto en lenguaje PDF. Si no se dispusiera de ese programa, al pulsar sobre el icono de Adobe Acrobat Reader se va al sitio de donde puede uno bajarse gratuitamente el programa en cuestión. Esperamos sus comentarios.
Breve Catequesis sobre la Liturgia de las Horas
Todo lo anterior nos vale. Esta catequesis surge a petición de algunos lectores. Por eso es muy recomendable que se formulen cuantas dudas y preguntas sean de menester. En principio, esas preguntas y respuestas las publicaremos en la sección de Testimonios que es la general de las consultas de los lectores Y ya, entrando en materia, hay que repetir que el rezo de la Liturgia de las Horas, mediante el uso del Diurnal, puede hacerse comunitariamente y de manera individual.
REZO COMUNITARIO
En lo comunitario, y si se forma parte de una comunidad religiosa que viven en común, pues no hay problema. Es cuestión de elegir un momento de reunión para hacer Laudes, Vísperas y Completas. Lo idea es hacer las Laudes antes de cualquier trabajo e, incluso, antes de la eucaristía, si la hubiere. Las Vísperas, a partir de las seis de la tarde y antes de la cena. Y las completas como último acto en común.
También respecto a lo comunitario, puede constituirse un grupo de amigos y amigas, o de compañeros de trabajo y estudios, o, incluso, dentro de los grupos de liturgia y elegir una hora de las dos primeras. Parece que el momento más fácil es rezo de las vísperas al final del trabajo.
Una forma de rezar es la siguiente:
1.- Los Himnos, Salmos y Cánticos se entonan por todos juntos. Las antífonas de los mismos los proclama una sola persona y la contestan todos los demás. 2.- Los responsorios breves de la misma manera.
3.- Las preces se rezan “divididas”. Es decir la mitad de los presentes –por ejemplo los que quedan a la derecha—rezan la primera parte y los otros, la parte segunda, la que le antecede un guión o raya.
4.- Como se observa hay alguien que dirige el rezo y en cuya labor se pueden turnar todos los asistentes por cada día.
REZO INDIVIDUAL
1.- Se trata de leer todas las partes con detenimiento y sin demasiada prisa. No se trata de cumplir, sino de buscar una fórmula de oración dirigida a Dios.
2.- Las laudes pueden hacerse en cualquier momento, desde el despertar hasta cualquier momento antes de salir de casa. Una recomendación personal del Editor de Betania es rezarlas después de vestirse, tal vez el espíritu se ha serenado algo tras el despertar, casi siempre forzado por un despertador.
2.- Para las vísperas se puede aplicar algo parecido. Y el momento mejor es cuando se regresa a casa, si es que trabaja o se sale por la tarde. No importa hacerlo algo más tarde. El Editor incluye las Vísperas como inicio del rato de oración que asume por las noches, a veces, incluso, después de cenar. Es decir se unen al resto de las prácticas oracionales individuales.
3.- Obviamente, las completas pueden hacerse un poco antes de apagar la luz para dormirse. Mucha gente lee en la cama, pues ese puede ser el fin al.
DECISIÓN PERSONAL
Cada uno tendrá que, a partir de lo dicho anteriormente, que buscar el momento mejor. Es cierto que la significación más importante de la Liturgia de las Horas es rezar varias veces al día, así que no tendría sentido “leerlas” todas juntas. Pero tampoco buscar unos horarios rígidos que puedan incomodar. En lo comunitario, sin embargo, y fuera de las comunidades constituidas, si podría hacerse una o dos veces a la semana, aunque con “vocación diaria”.
Por otro lado, individualmente, lo ideal es asumirlo como reto diario y no hacerlo sólo de vez en cuando. Tal vez, cueste trabajo acostumbrarse y, entonces, se podría comenzar a rezar las horas los sábados y los domingos, pero como se dice más arriba, también con vocación diaria.
La recomendación general es ir leyendo el texto despacio, enterándose, sin prisas, ni agobios. No se olvide que el tiempo medio de rezo de una de las horas, hecho con normal sosiego no supera los diez minutos.
DOMINGOS Y FESTIVIDADES
Tanto los domingos, de los diferentes tiempos, como las festividades, la Liturgia de las horas está relacionada con la celebración de la Eucaristía. Muchas veces la oración final de las laudes es la misma que se lee como Oración Colecta en la Misa. Asimismo en las Solemnidades del Señor y la Virgen, y en las fiestas de Nuestra Señora y de los Santos. Por eso, es indicado su rezo antes de la Eucaristía, aunque siempre a voluntad.
SEPTIEMBRE
Sección realizada por David Llena
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AUTORES DE HIMNOS QUE FIGURAN EN “MAGNIFICAT”
Los himnos escritos en cursiva, se encuentran en los tomos de la LITURGIA DE LAS HORAS
Nuestra colaboradora, Rosa Mac Mahon, que es, además, Escritora del Año de Betania, ha realidado esta interentísima investigación sobre la autoría de los distintos himnos que se entonan en la Liturgia de las Horas, tanto en el Diurnal como en el Breviario. Es frecuente para quienes rezan con la Liturgia de las Horas que se pregunten precisamente por esos autores cuyas composiciones nos acompañan todos los días. Creemos que doña Rosa Mac Mahon ha realizado un gran trabajo que presentamos con gran emoción a nuestros lectores
A cambio de la pena de no verte…José María Fernández Nieto
Acuérdate, Señor…Palazón
Adán en paraíso, Vos en huerto…Francisco de Quevedo
Ahora que estamos solos, Cristo…José Luis Martín Descalzo
Alaben al Señor mío…
Al acercarme al agua de tu río… |
Lope de Vega
José Luis Martín Descalzo |
A la gloria de Dios se alzan las torres…
Al cielo, Señora…
Al contemplar tu virginal semblante…
Alegrémonos, hermanos…
Alegría de nieve…
Al levantarse la aurora…
Alma, región luciente…
Al ver que muere la penumbra de oro…
Allá en la madrugada de los mundos…
Allanad los caminos…
Allí, junto a la cruz, allí está Ella…
Amárgame, Señor, toda alegría…
A mi corazón llamaron…
Amo las flores porque dicen…
Amor de ti nos quema, blanco cuerpo…
Ando por mi camino, pasajero…
Anoche cuando dormía…
Antes de cerrar los ojos…
Aparta de tus oíos la nube perfumada…
Aquesta divina unión…
“¿A quién buscáis” La voz tan a floresta…
Aquí estoy, Señor…
Aquí, Señor, yo sé que estás aquí…
Aquí tienes la vida que me diste…
Aquí vengo, Jesús hasta tu puerta
Árboles, plantas y flores…
Arde Lorenzo y goza en las parrillas,..
Atabales tocan…
Atardece, anochece, el alma cesa…
A ti me vuelvo, gran Señor…
A ti, uno y trino, Dios de la alianza…
Aunque es de noche, Amado y noche oscura..
Aunque en morada de tristeza…
¡Ay, tu olor me recrea…
¡Ay, quién me diera una palabra nueva…
Ayuda con tus obras al intento divino…
Barro, Señor, quiero ser barro blando…
Belén, portal dichoso…
Bello es el rostro de la luz abierto…
Bendito sea aquel día…
Benditos son los pies de los que llegan…
Blanca como un cirio…
Buenos días, Señor, a ti el primero…
Buenos días, Señor, porque te quiero…
Buenos días, Señor, te noto dentro…
Busca los bienes de arriba…
Cada día tu voz es más temprana…
Cada mañana sales al balcón…
Cada rosa gentil ayer nacida…
Caído se le ha un clavel…
Camino de Compostela…
Camino del desierto, paso a paso…
Cansado estoy de haber sin ti vivido…
Canta con júbilo…
Cantemos al Señor con alegría…
Cantemos nuestra fe y, al confesarla…
Cara a cara, Señor, y de hombre a hombre…
Cese el terror, la pena y el espanto…
Como el grano de trigo…
Como el niño que no sabe dormirse…
¿Cómo has logrado, Señor…
Como quieras, Señor, con voz de brisa…
Como se abre la flor en la cadencia…
Compartir es muy bello y muy humano
Con la humildad que al cielo enriquecisteis..
Con presunción de bélico soldado…
Contigo se ha cruzado mi mirada…
Corazón, sé una puerta cerrada para el odio
Corazón, corazón, la travesía…
Costumbre es del amante si se parte…
Crece la luz bajo tu hermosa mano…
¡Creo! Salto de júbilo…
Cristo, cabeza rey de los pastores…
Cristo ha vencido a la muerte…
Cristo resucitó…
Cuando al fin de la jornada…
Cuando a ti me presente en oblación…
Cuando contemplo el cielo…
Cuando de ti yo me aleje…
Cuando la luz del día está en su cumbre…
Cuando me acose el hastío…
Cuando me vino a despertar la aurora…
Cuando los ojos de Dios se abren…
Cuando, Señor, el día ya declina…
Cuando siento el silencio de mi vida…
Cuando te imaginaba más cerca…
Cuando venga mi Hijo…
Cumbre de gozo, María…
Dame amor, vida mía, diré a voces…
Dame, Dios mío, la palabra justa…
Dame, Señor, el agua y la apacible… |
Miguel de Unamuno
Fray Luis de León
José María Zandueta
J. A. Olivar
Jorge Guillén
Bernardo Velado Graña
Fray Luis de León
Josefa Rosalía Luque
Juan Bautista Bertrán
E. Cerro Cháves
Vicente Huidobro
Santo Tomás de Aquino
Jacinto Verdaguer
Samuel Bernardo Lemus
Miguel de Unamuno
José María Souvirón
Antonio Machado
Bernardo Velado Graña
José Zorrilla
Santa Teresa de Jesús
Gerardo Diego
Grupo oración Santo Cura de Ars
Rafael Alfaro
Juan José Domenchina
Carmelo de San José de Toro
Pedro Espinosa
Francisco de Quevedo
José de Valdivielso
Antonio Castro Castro
Miguel de Cervantes Saavedra
María Teresa Inmaculada Reyero
Montserrat Maristany
Félix María Martínez
Pedro Espinosa
José María Pemán
Amado Nervo
Gonzalo Mazarrasa
José Luis de Tejada y Guzmán
Antonio Gamoneda
José María Zanduetas
Francisco Malgosa
Jacinto Verdaguer
Bernardo Velado Graña
Jesús Delgado Valhondo
Rafael Matesanz
G. Mazarrasa
Julia Estevan Echevarría
Patxi Loidi
Amado Nervo
Luis de Góngora
Bernardo Velado Graña
María José Rojo, Jerónimas
Baltasar de Alcázar
C. Erdozain
Francisco Malgosa
Francisco Malgosa
Luis López Anglada
F. Juncá
J. A. Oliver
José Luis Martín Descalzo
Bernardo Velado Graña
Juan Bautista Bertrán
Oblatas de Cristo Sacerdote
María Teresa de la Inmaculada
Fray Luis de León
Lope de Vega
María José Rojas, Jerónimas
Amado Nervo
Juan Alberto de los Cármenes
Fray Diego Murillo
José Luis Blanco Vega
Victor Manuel Arbeloa
José Luis Blanco Vega
E. Vicente Mateu
A. Martorell
Oblatas de Cristo Sacerdote
Rafael Ángel Marañón Barrio
Fray Luis de León
L. Bedmar
Francesc Malgosa
José Luis Carreño
Carlos Suárez Ventimilla
José Luis Hidalgo
Francisco Malgosa
G. Mazarrasa
Vicente Gaos
José Luis Martín Descalzo
Jesús Bermejo Jiménez
Atribuido a San Agustín
Jesús Delgado Valhondo
Miguel Domínguez Merino |
Dame, Señor, la firme voluntad…
Dame, Señor, la transparencia…
Dame, Señor, un corazón nuevo…
Dame tu mano, María…
Déjame estar contigo…
Déjame, Niño alumbrarte…
Déjame, Señor, así…
De la vida en la arena…
De la más fragante rosa…
De lo profundo de mi pecho clamo…
De luz nueva se viste la tierra…
Dentro del alma en íntimo sosiego…
Desde el fondo de los siglos…
Desde que mi voluntad…
Dichosa tú, que, entre todas…
Dichosas sois vosotras, que guardasteis…
Dichosos los que oísteis la llamada…
Dios de amor llagado…
Dios de los mundos ¿cómo no cantarte…
Dios es fiel, guarda siempre su alianza…
Dios es inaccesible al instrumento…
Dios nos habla a todas horas...
Dios te salve, paloma estremecida…
El agua se ríe…
El aire de esta mañana…
El Ángel de la espera…
El blando barro toma el alfarero…
El fin de este día ¿es triste para ti… |
Abelardo López de Ayala
María José Rojo
M. P. de la Figuera
Gerardo Diego
Gonzalo Mazarrasa
María Angelina Contreras
Leopoldo Panero
Bernardo Velado Graña
Sor Juana Inés de la Cruz
Ricardo León
Francisco Melgosa
Aurelio Espinosa Polit
C. Gabarain
José Luis Blanco Vega
José Luis Blanco Vega
Francisco Malgosa
Francisco Malgosa
Juan López de Úbeda
Pedro Antonio de Alarcón
A. Taulé
Amado Nervo
Ricardo León
Juan Polo Laso
Manuel Machado
José María Pemán
Pedro María Casaldáliga
Antonio Márquez Fernández
Patrice de laTour |
El fruto de la vid sin el pesado…
El género humano tiene…
El gozo del mundo se entra…
El justo Simeón al Verbo humano…
El pan de tres harinas que aquí vemos…
El pan que veis, soberano…
El pueblo que fue cautivo
El Señor ha resucitado…
El Señor resucitó ¡Aleluya!...
El Señor nos ha redimido…
El soplo de Dios fundido…
El sueño, hermano de la muerte…
El trabajo nos urge…
El verso que nace quisiera callarse…
En el nombre del Padre, del Hijo y del
Espíritu…
En alguna parte hay una cruz…
En conocer a Jesús…
En esta tarde…-
En este trueque de amor…
En la vida no tuerzas el camino…
En mis noches de angustia y de tristeza
En el templo entra María…
En el nombre de Dios de los amores
En este nuevo día…
En la mañana de Resurrección
En la riqueza y entre pajas nace…
Entrar en el silencio, oscurecerse…
En su trono sublime, Dios me avala…
En tu gloria quisiera poder verte…
En tus manos la paz hace su nido…
Era una tarde gris, y tú pasaste…
Eres la luz y siembras claridades…
Esa columna sobre la que posa…
Es de noche, Señor y un nicodemo…
Es domingo, una luz nueva…
Espérame, Señor, que vas huyendo…
Espíritu que no hallas tu camino…
Espíritus sublimes, oh mártires gloriosos…
Esta mujer no quiso…
Estaba la Virgen Matría…
Es tan dulce saberte tan cerca…
Esta noche, Señor, no traigo nada…
Esta es la noche en que la luz naciente…
Esta quietud tan dulce del alba y de la tarde..
Este es el día del Señor…
Este es el tiempo en que llegas…
Estoy, Señor, en la ribera sola…
Experiencia de Dios fue vuestra ciencia…
Fijos los ojos en Jesús se siente…
Finísimo fue el lino con que ella…
Fundamento de todo lo que existe…
Gracias, Dios mío por tu invitación…
¡Gracias, gracias, Señor, que el amor quiere...
Gracias, Señor, por la aurora…
Gracias, porque al fin del día… |
Luis María Martínez
Pedro Calderón de la Barca
José María Pemán
Juan de Jauregui
Miguel Cid
Luis de Góngora
José Luis Blanco Vega
J. Molejón
R. Palacios
B. Echarri
Antonio Murciano
Bernardo Velado Graña
Antonio Castro Castro
Emilio Alegre del Rey
José Luis Blanco Vega
Gonzalo Mazarrasa
Bernardo Velado Graña
Gabriela Mistral
José María Pemán
José María Zandueta
Rafael Ángel Marañón Barrio
Gerardo Diego
José María Pemán
Gabriela Mistral
C. Erdozain
Alejandro Nieto
Bartolomé Mostaza
Rafael Ángel Marañón Barrio
Rafael Ángel Marañón Barrio
J. Bermejo Jiménez
Concha Zardova
José Luis Blanco Vega
Bernardo Velado Graña
Ignacio Segovia
Bernardo Velado Graña
Jaime Ferrán
Amado Nervo
Francisco Malgosa
José Luis Blanco Vega
G. Mazarrasa
José María Fernández Nieto
Rafael Alfaro
Crescencia Olivares Soler
Crescencia Olivares
José Luis Blanco Vega
José Luis Blanco Vega
Leopoldo Panero
Francisco Malgosa
José María Zandueta
Francisco Malgosa
Francisco Malgosa
Rafael Alfaro
Manuel Machado
Bernardo Velado Graña
José Luis Blanco Vega |
Gracias rendidas demos al Dios omnipotente
Gracias, Señor, por esta agua que llega…
Gracias, Señor, por esta maravilla…
¡Guárdanos en la fe y en la unidad…
¿Habrá semejante amor…
Ha pasado el tiempo y tú no vuelves…
Han renacido. oh Dios!, han renacido… |
Popular mexicano
Bernardo Velado Graña
Rafael Trujillo Herrera
José Luis Blanco Vega
José María Gabriel y Galán
Gonzalo Mazarrasa
Félix García |
¿Hasta cuando me dejas…
Hasta cuándo, Señor, en este olvido
Hay un ser infinito…
Hazme, Señor, atento y silencioso…
Haz que tenga piedad de ti, Dios mío…
Heme hoy aquí…
Hemos de ser justos, hemos de ser buenos
He soñado con árboles mojados…
Hijo soy de ti, María…
Hombre, a beber te doy la sangre mía…
Hombre y Dios, manjares dos…
Hora de la tarde…
Hostia de pan candeal, blanca clausura…
Hoy que sé que mi vida es un desierto…
Hoy tengo ya mi lámpara encendida
Humano es todo…
Inmaculada cual la luz del día…
Inmaculadamente concebido…
¡Jerusalén, ciudad dichosa…
Jesucristo, Palabra del Padre…
Jesús angelical honra y consuelo…
Jesús, bendigo tu santo nombre
Jesús, nuestra Pascua, por todos murió…
La bella flor que en suelo
La estrella es tan clara que…
La fe, celeste promesa…
La mañana de mi infancia…
La mujer fuerte…
La noche, el caos, el terror…
La noche no es una sombra…
La noche no interrumpe tu historia…
La pureza es en ti, Virgen del Gave…
Las sendas del error están plagadas…
La Virgen sueña caminos…
Libra mis ojos de la muerte…
Limpia, porque Dios lo quiso…
Lirio de gozo, cruzado…
Lo mejor que hay en mí ya te lo he dado…
Lo que vos queráis, Señor…
Los hombros traigo cargados
Lucas, tan justamente peregrino…
Lumbre de viva fe que el alma anegas…
Luz que te entregas…
Llorando los pecados
Mantener siempre abiertos los oídos…
María cuya frente…
Me alejé de ti creyendo encontrar…
Mesa donde en manjar dulce y sabroso…
Me sedujiste, me sedujiste…
Metido andaba en vanas alegrías…
Mi alma, buen Jesús, enamorada…
Mi alma está sedienta…
Mi alma tiene sed de ti…
Mi amado Jesús…
Mientras la gracia me excita…
Mira los aires, alma solitaria…
Mirad qué aposentadores…
Mi soledad sonora de canciones…
Mi vida, mi verdad y mi camino…
¡Morena por el sol de la alegría…
Mujer en flor, pensada y concebida…
Mujer de inteligencia peregrina…
Nace tan niño tu Misterio brota…
Nada te turbe…
Niña del mundo y de la Iglesia estrella…
Ni Salomón se ha vestido con tanta galanura
Ninguna soledad como la mía…
No busquéis entre muertos a la vida…
No es lo que está roto, no…
No es tu rigor, tu bondad…
No gastemos tiempo ya…
No me digas hermano, no me digas…
No me ilumina nada…
No me mueve mi Dios para quererte…
No quiero amar mas que a mi madre María…
Norabuena vengáis al mundo…
No se acercan a ti porque hueles a flores…
No sé cómo me llamo…
No sé de dónde brota la tristeza que tengo…
No te encontraba, Dios, desde hace tanto…
Nos cubren las tinieblas
Nos dijeron de noche…
Nueva aurora es nuestra noche…
Nunca, podrás, dolor, acorralarme…
¡Oh cruz, te adoramos..
¡Oh Dios, cuán infinita es tu piedad…
¡Oh enigma adonde amor cifra la historia…
¡Oh hermosura que excedéis…
Oh Padre mío del azul…
Oh querida verdad,sencilla luna…
¡Oh reyes Magos benditos…
Oh rostro ensangrentado
Oh sabroso maná, muy diferente…
¡Oh Santo Sacramento…
Oh vivir junto a ti, siempre a tu lado…
Oíd allá en el bosque…
Omnipotente, altísimo, bondadoso Señor…
Os doy un nuevo mandato…
Otra vez –te conozco- me has llamado…
Oveja perdida, ven…
Oye mi invocación, Virgen María…
Palabra del Señor ya rubricada….
Palabra que fue luz…
Pastor que con tus silbos amorosos…
Pastor que por verdes prados…
Pastor, te bendigo por lo que me das…
Patriarcas que fuisteis semilla…
Perdónanos nuestras culpas…
Peregrinos del reino celeste…
Permíteme, Señor, que aquí postrado…
Pídele muchas cosas…
Piedra angular y fundamento es Cristo…
“Piedra de mis cimientos eres…
Pléyade santa y noble de mártires insignes…
Por el viento en la noche…
Por los tejados del alma…
Por nuestro amor murió el Señor…
¿Por qué empeñarse en saber…
Porque anochece ya…
Porque es tarde, Dios mío…
Porque fue varón justo…
Porque, Señor, yo te he visto…
Porque siento la necesidad…
Por ti he preguntado a las estrellas…
Pregona el firmamento…
Preparad los caminos del Señor…
Presto te conocí, Verdad divina…
Pueblo mío, ¿Qué te hecho…
Puerta de Dios en el redil humano…
Pues que siempre tan amado…
Pues hoy pretendo ser tu monumento…
Quédate con nosotros…
¡Qué descansada vida…
Qué escasa es la visión del pensamiento…
¡Qué misterio habitaré…
¿Qué podré hacer sin ti, Virgen María…
¿Qué quiero, Jesús? Quiero amarte…
Qué quieto está ahora el mundo…
¿Qué tengo yo, que mi amistad procuras…
¿Qué ves en la noche…
“Quien entrega su vida por amor
¿Quién me dará, Señor, llegar a hablarte…
Quién tuviera por señora…
Quiero buscarte siempre sin descanso… |
Félix María Martínez
Ricardo León
Manuel García Rojas
Francisco Aparicio, S.J.
Carlos Pellicer
Miguel de Santiago
Rubén Darío
Jesús Cotta Lobato
Francisco Contreras Molina
Alonso de Bonilla
Luis Barahona de Soto
José Luis Blanco Vega
Felix Antonio García Díaz
José Luis Martín Descalzo
Rafael Alfaro
Juan Andrés Solano
José María Zandueta Munárriz
Jesús Cotta Lobato
Bernardo Velado Graña
Francisco Malgosa
J. B. Sorozábal
Licenciado Dueñas
J. A. Olivar
Juan de Salinas
Luis Rosales
José María Zandueta Munárriz
Jacinto Verdaguer
José Luis Blanco Vega
José Luis Blanco Vega
Matías Rafide
José Luis Blanco Vega
Juan Bautista Bertrán
Emilio Alegre del Rey
C. Erdozaín
José Luis Blanco Vega
Antonio Álamo Salazar
Elena Duncan
Juan Alberto de los Cármenes
Juan Ramón Jiménez
A. de Ledesma
Lope de Vega
Leopoldo Panero
José Luis Blanco Vega
Bernardo Velado Graña
Leónidas Proaño
Antonio Arnao
Erdozain
Antonio de Maluenda
Gonzalo Mazarrasa
FrayDiego Murillo
Rafael Ángel Marañón Barrio
Miguel Combarros
María Visitación Vasallo de Dios
Jacinto Verdaguer
Sor Juana Inés de la Cruz
Carlos Bousoño
Rafael Laffon
José María Pemán
Manuel Machado
Luis rosales
Jesús Bermejo Jiménez
José María Gabriel y Galán
José María fernández Nieto
Santa Teresa de Jesús
José Román Flecha
Samuel Bernardo Lemus
Carlos Pellicer
E. Vicente Maeu
Emilio Prados
José María Pemán
Jorge Manrique
José María Zundueta Munárriz
Eugenio D Órs
Antonio de Rojas
Paul Verlaine
Lope de Vega
José María Pemán
Ernestina de Champourcin
Leopoldo Panero
David escobar Galindo
Antonio Castro Castro
José Luis Blanco Vega
J. López
José Luis Martín Descalzo
J. Madurga
Antonio Oliver Belmás
Bartolomé Leonardo de Argensola
Santa Teresa de Jesús
Carlos Bousoño
Carlos Betocchi
Juan de la Enzina
A. Taulé
Juan López de Úbeda
José María Zandueta Munárriz
Hernando Holguín
Josefa Rosalía Luque Álvarez
San Francisco de Asís
A. Martorell
José García Nieto
Luis de Góngora
Osé María Zandueta
Francisco Malgosa
A. Taulé
Lope de Vega
Pedro Benítez
Amado Nervo
Gustavo Adolfo Bécquer
J. Madurga
Bernardo Velado Graña
José Ramón de Pablo
Francisco Alday
Francisco Malgosa
Juana de Ibarbourou
Francisco Malgosa
José María Pemán
José María Pemán
Carmelo Erdozain
Amado Nervo
Antonio Gamoneda
Ernestina Champourcin
José Luis Blanco Vega
Gerardo Diego
Gonzalo Mazarrasa
Luis López Anglada
Pedro Espinosa
F. Palazón
María Amelia Fe
R. Cantalapiedra
Francisco Malgosa
Bernardo Velado Graña
Francisco de Quevedo
José Luis Blanco Vega
Fray Luis de León
Emilio Alegre del Rey
Patrice de la Tour
Sor María de Nazaret, O.P.
Marcelino Menéndez Pelayo
José García Nieto
Lope de Vega
José Luis Blanco Vega
José Luis Blanco Vega
Marqués de Lozoya
Juan de Encina
Elvira Sánchez del Valle |
Quiero luchar, y voy por el camino…
Quiero que mi oración florida crezca… |
Jesús Romero Flores
José María Pemán |
Recibe el don del cielo y nunca pidas…
Recuerde el alma dormida
Reina y Madre, Virgen pura…
Resucitó ¡Aleluya!
Resucitó al Señor y vive en la Palabra…
Reyes que venís por ellas…
Rosa entre rosas…
Sacó la red el pescador henchida…
Saldremos en la noche…
Salva al hombre, Señor, en esta hora…
Se acaba el tiempo, llega la Pasión…
Se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador
Se cubrieron de luto los montes…
Se llamaba María…
Se me aclaró el sentido…
Señora, estrella luciente…
Señor, como una lámpara votiva…
Señor, cuánto agradezco que me digas… |
Amado Nervo
Jorge Manrique
Príncipe de Esquilache
K. Argüello
J. A. Olivar
Lope de Vega
Alfonso X,el Sabio
María Enriqueta Camarillo
José Umaña Bernal
Blas de Otero
Emma Margarita R. A. Valdés
L. Elizalde
José Luis Blanco Vega
Gonzalo Mazarrasa
José María Pemán
Pedro López de Ayala
Félix García
José María Fernández Nieto |
Señor, Señor, tú antes, tú después…
Señor, te bendigo por lo que me das…
Señor, tú regaste los campos de flores…
Señor, yo sé de la belleza…
Señor, yo sé que en la mañana pura…
Señor, yo te bendigo porque tengo esperanza
Serena la sonrisa y la mirada…
Ser nada, Señor, ansío…
¡Ser un instante luz, sólo un instante…
Sé tú mi pureza…
Sé tú mi valedor, Señor, Dios mío…
Si cada vez que un hombre murmurase…
Si del mundo recibo y busco honores…
Si Dios omnipotente me mandara…
Siempre es hora de la gracia…
Si en pan tan soberano…
Si fuera yo, si fuera yo, si fuera …
Si hablando lenguas de hombres y de ángeles…
Si, me levantaré…
Si, mi Señor, abierta está la herida…
Si, mi Vida, yo supiera…
Sin arrimo y con arrimo…
Sin saber quién recoge, sembrad…
Si pan es lo que vemos…
Si para que yo te alcance…
Soledad de perfecta compañía…
Sólo hay una cosa importante
Soy yo en el alto monte que es su pecho…
Subiste hasta el Calvario
Tanto amor del alma os ha obligado…
Tanto me tengo en ti que no quisiera
Tarda el alma en comprender…
Te amo, buen Jesús, porque amo a Dios…
Te buscamos, Señor, en el camino…
Te busco…
Te damos gracias, Señor…
Te devuelvo mi voz, tú me la diste…
Te esperaré, Señor, tenso el oído…
Te estoy esperando, Amor…
Te pedimos perdón, Señor…
Ten piedad, Dios mío…
Testigos de amor…
Tiembla el frío de los astros…
Tiempo de espera…
Tiempo soy entre dos eternidades
¿Tienes alegre el corazón, hermano…
Tienes que estar ahí, Dios mío…
Toda el alma en comprender…
Toda la tierra estremecida y grave…
Todo el cielo con gozo se engalana…
Todo fue así: tu dulce voz, tu dulce aliento…
Todo lo vence amor, todo lo espera…
Todos los ángeles se alegran
Todos te deben servir…
Tomemos hoy nuevo estado…
Tras las cimas más altas
Transfigúrame, Señor, transfigúrame…
Tras los honores no voy…
Tu barca de pescador
Tu Cuerpo, Señor…
Tú, desde el árbol de la cruz…
Tú llamas a mi puerta…
Tú orabas en una montaña, solo…
Tu poder multiplica…
Tú que eras ya subida soberana…
Tú vienes, Señor, tan blanco…
Tus ángeles me han visto por la arena…
Una espera de siglos impaciente…
Una llamada oscura estoy oyendo… |
Amado Nervo
Amado Nervo
Amado Nervo
José María Pemán
José María Pemán
Amado Nervo
Ana Fernández
P. Fermín Mª García
Carlos Bousoño
G. Mazarrasa
José María Zandueta
Lope de Vega
Ángel Jiménez Pintado
Tomás de Iriarte
BernardoVelado Graña
Miguel de Cervantes
José Luis Martín Descalzo
Carmen Stella
M.P. de la Figuera
José María Zandueta
Emilio Alegre del Rey
San Juan de la Cruz
Cristina Arteaga
Fray Luis de León
Mercedes Fernández del Pino
Alfonso Junco
Gonzalo Mazarrasa
Jesús Cotta Lobato
Gonzalo Mazarrasa
José de Valdivielso
José Gerardo Manrique de Lara
Fr. Nelson Medina, O.P
Rafael Ángel Marañón Barrio
Miguel de Santiago
Gonzalo Mazarrasa
José Luis Blanco Vega
Juan José Domenchina
Emeteria García Setién
Mercedes Fernández del Pino
M. Verde
C. Gabarain
Francisco Malgosa
Leopoldo Panero
E. Vicente Mateu
Carlos Pellicer
José María Zandueta
Emma Margarita R. A. Valdés
Fr. Nelson Medina, O.P.
Dionisio Ridruejo
Carmelo de la Encarnación
Antonio y Carlos Murciano
Luis de Ribera
R. Llubrí
Juan del Enzina
Juan del Enxina
Leopoldo Panero
Gerardo Diego
José María Pemán
Bernardo Velado Graña
Francisco Aparicio
Gonzalo Mazarrasa
Manuel Pérez Gil
Guido Gezelle
José Luis Blanco Vega
Miguel Hernández
Montserrat Maristany
Jesús Cotta Lobato
María Amelia Fe
Elvira Sánchez del Valle |
Una robusta mano creadora…
¡Un cántico nuevo cantad al Señor…
Un grito hirió el azul “Dichoso el seno…
Un mundo de armonías me rodea
Va cayendo la tarde mansamente…
Vamos a preparar el camino del Señor…
Véante mis ojos…
Ven a estrenar la luz esta mañana…
Venid, alba, venid; ved el lucero…
Venid a mí, todos los que estáis cansados
Ven a estrenar la luz esta mañana…
Ven Redentor del mundo…
Ven, Salvador, ven sin tardar…
Ven, Señor…
Ven, Señor, no tardes en llegar
Ven, Vara santa de Jesé…
Ven, ven Señor, no tardes…
Ven ya, Cristo Señor…
Ver a Dios en la criatura…
Ver la cruz es ver mar que me entristece…
Verbo de Dios, eterna luz divina…
¡Victoria!, tú reinarás…
Virgen del cielo, divinal Señora…
Virgen que el sol más bella…
Virgen pura, hoy quiere Dios…
Voceros de Dios…
Vos, gloriosa Madre…
Vosotros sois luz del mundo…
Vuelve a poner en mí, Señor, tus ojos…
Vuelve hacia nosotros tu mirada, Señor…
Vuestra soy, para vos nací…
Ya era llegado el tiempo…
Ya me tiene mi Dios. Me ha señalado…
Ya nacen las flores…
Ya no hay sol, la luz se fue
Ya no hay un dolor humano…
Ya no quiero tener fe…
Ya no verán más mis ojos…
Y dijo el Señor Dios en el principio…
Y entonces vio la luz La luz que entraba…
Y es rezar”¡qué rezar!” decir: “te quiero”…
Y tú otra vez, Señor…
Yo conozco un camino solitario…
Yo me maté a mí mismo, pues no quiero
Yo no soy flor nacida para todos los vientos..
Yo sé, Señor, que no soy digno |
Esteban Calle Iturrino
Juan Alfonso
Jesús Bermejo Jiménez
Vicente Gaos
Ana María Primo Yufera
C. Erdozain
Sor Isabel de Jesús
Miguel Combarros
Luis Rosales
Gonzalo Mazarrasa
Miguel Combarros
San Ambrosio
Popular
G. Fernández
G. Fernández
Hildebrando M. Miret
C. Gabarain
R. Llubrí
Joaquín Romero de Cepeda
Eulogio Díaz García
Francisco Malgosa
E. Malvado
Vicente Huidobro
Miguel de Cervantes Saavedra
Juan López de Úbeda
Francisco Malgosa
Bartolomé Leonardo de Argensola
Francisco Malgosa
Pedro Soto de Rojas
Palazón
Santa Teresa de Jesús
San Juan de la Cruz
P.P. Pasamar
Gonzalo Mazarrasa
Guido Gezelle
Amado Nervo
Juan del Enzina
José de Valdivieso
José Luis Blanco Vega
José Luis Martín Descalzo
José Luis Carreño
Gonzalo Mazarrasa
José María Zandueta
Manuel Machado
José María Pemán
Luis López Anglada |
Yo sé, Señor, que siempre estás conmigo…
Yo soy la Raiz y el Hijo de David…
Yo tengo la promesa de una celeste alquimia
Yo toda me entregué y dí…
Y vió Dios que era hermosa la ternura
Zagala divina…
Zagalejo de perlas |
Francisco Alday
M.P. de la Figuera
Francisco Alday
Santa Teresa de Jesús
Miguel Combarros
Lope de Vega
Lope de Vega |
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