Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María
8 de diciembre de 2004

Ofrecemos, tras estas moniciones, pertenecientes a la Misa del Día de la Solemnidad de la Inmaculada, un formulario litúrgico para la celebración de la Vigilia de la Inmaculada. Lo ha redactado nuestro colaborador; Javier Leoz.

MONICIÓN DE ENTRADA

Bienvenidos todos a esta singular celebración. Nos reunimos hoy para agasajar a la Virgen Maria en la fiesta de su Inmaculada Concepción. Hay que recordar hoy que estamos ante una fiesta eminentemente popular, pues fueron los fieles quienes clamaron durante años para que fuese reconocida por la Iglesia dicha concepción de María sin pecado. Su devoción ya era un hecho desde muchos siglos antes que el reconocimiento oficial. Y fue el Papa Pío IX, recientemente beatificado, quien proclamó, en 1854, el dogma de que Maria, por un singular privilegio, fue preservada de toda mancha de pecado original.


MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

1.- Oiremos en la primera lectura, el relato del Libro del Génesis en que Adán y Eva fueron tentados por la serpiente. Y tiene especial significado hoy pues si Eva sufrió un engaño que iba a afectar a toda la estirpe humana, Maria de Nazaret estuvo libre de la herencia de Eva –el Pecado original—siendo su ausencia de pecado, el primer paso para la Redención.

S.- El salmista que compuso el salmo 97 hacía una invitación a todas las criaturas –a todas las gentes, judíos y gentiles—para que alaben a Dios, Rey del Universo. La invitación del antiguo poeta también nos sirve a nosotros: que debemos ensalzar y glorificar constantemente al Señor Dios Nuestro Padre.

2.- El fragmento de la Carta de San Pablo a los habitantes de Éfeso narra como Jesús, por decisión del Padre, y por efecto de su amor y su gracia, es quien nos hace santos e irreprochables. Es un texto muy importante que nos debe enseñar. Ayer, hoy y siempre.

3.- No hay escena más bella y emocionante en los Evangelios. Es la que cuenta Lucas sobre la anunciación del Arcángel Gabriel a Maria y sobre el alto destino que Dios había elegido para ella. Gabriel se presenta para pedir permiso a Maria. No lo dudó y aceptó la altísima misión de ser Madre del Redentor. Dios no se impone. Dios cuenta, siempre, con nuestra libertad. Tengámoslo en cuenta.

CELEBRACIÓN DE LA VIGILIA

LOS 150 AÑOS DE LA PROCLAMACION DEL DOGMA DE LA INMACULADA

AMBIENTACIÓN

**Los responsables de la Vigilia deben haber preparado con esmero esta celebración, adaptando este material a las peculiaridades de su comunidad, grupo, características del templo o sala, número de participantes y su edad, etc.

**Esta vigilia requiere preparación previa y cierto esfuerzo. Entendemos que es el objetivo de este material... ¡Ánimo! ¡Merecerá la pena!...

**Hay que buscar una imagen de la Virgen que pueda destacarse en el lugar de celebración de la Vigilia: una talla, un cuadro, etc.

**La sala o templo donde se celebre la Vigilia debe estar presidida por 3 velones grandes y visibles desde todo el templo, ya encendidas cuando la asamblea empieza a entrar. Junto a las velas hay que tener preparado un lugar para dejar la Imagen de la Virgen.

**Harán falta 5 lectores (que deben haber preparado bien lo que van a leer).

MONICION DE ENTRADA Y SALUDO

Muy buenas noches a todos y sed bienvenidos a esta Vigilia de la Inmaculada. El 8 de diciembre de 1854, el Papa Pío IX, después de recibir peticiones de todos los obispos y universidades católicas del mundo para que proclamara el dogma de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, se reunió en la Basílica de San Pedro en Roma, con más de 200 prelados, cardenales, arzobispos, obispos, embajadores y miles y miles de fieles católicos, y en medio de la emoción general decretó solemnemente: “Declaramos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María, por singular gracia y privilegio de Dios Omnipotente, en atención a los méritos de Jesucristo, salvador del género humano, fue preservada de toda mancha de culpa original desde el primer instante de su concepción, ha sido revelada por Dios y debe ser por tanto firmemente y constantemente creída por los fieles”.Con este párrafo, el Papa, decidió afrontar la definitiva proclamación del dogma, vista la vivacidad del culto mariano.

Nosotros, en esta noche, nos unimos a esa gran cadena de hombres y mujeres creyentes que ven en María ese privilegio y esa caricia de su ser inmaculado como regalo de Dios.

Iniciemos esta celebración con alegría, agradecimiento, reconocimiento y esperanza ante la llegada de Jesús en Navidad.

PROCESIÓN DE ENTRADA

*Mientras se canta “Ven con nosotros a caminar” (u otro apropiado) van entrando a la sala (por este orden):

• Tres personas con flores y otros adornos para el lugar especial donde estará la Imagen de la Virgen

• Una persona con la Palabra de Dios,

• El presidente de la Asamblea con la Imagen de la Virgen (ayudado si es preciso por otras personas)

*Se deja la Imagen en el lugar preparado para ello, con las flores, y junto a las 3 velas encendidas.

1. PRIMERA PARTE: PROCLAMACIÓN de la PALABRA(leer muy despacio, de manera clara y expresiva):

LECTOR 1:

Aquella tarde no fue como las demás... Algo especial estaba sucediendo en el pueblo de Judea. El ángel apareció en la vida de María, y con él toda la alegría y fuerza del Señor...

Hoy tampoco es una tarde como las demás aquí en (lugar o comunidad donde se celebra) Hoy también viene el ángel a decirnos que nos centremos en Dios para decir ¡SÍ!...para estar un momento con EL

LECTOR 2:

Con el HÁGASE generoso de María se abrió una nueva etapa en la historia de salvación: Dios se entregó a nosotros por medio de su Madre.

Con el “HÁGASE” generoso de los que estamos aquí ¡se puede cambiar este pueblo, esta parroquia, esta comunidad!... Con el “¡SÍ! “de los que estamos aquí (no otros mejores, ni otros más religiosos, ni otros más ricos, ni otros más poderosos) también empezará de nuevo la historia de la salvación... ¿Queremos cambiar el lugar donde vivimos? ¿Queremos cambiar lo malo hacia lo bueno?

CANTO: Quiero decir que sí (u otro apropiado)

LECTOR 1 (todos en pie):

LECTURA: Lc 1, 26-38 (Se dejan unos minutos en silencio)


Lectura de Postcomunión

EL MAGNIFICAT

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
Su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel. Su siervo,
acordándose de la misericordia
como lo había prometido a nuestros padres
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.

(Lc 1, 46-55)

Merece la pena leer el Mágnificat, el himno de la Virgen, es esta fiesta tan importante de su Inmaculada Concepción.


Exhortación de despedida

¡Os deseamos un feliz día de la Inmaculada! Y felicitamos a todas nuestras hermanas que llevan el nombre de Inmaculada o Concepción. Llevan el patrocinio de la Virgen. Y que ella, la Señora de la Paz, nos guíe a todos y nos abra el camino del Adviento en espera de su Hijo, nuestro Señor Jesús.