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Primera Confesión

JESÚS, LA FAMILIA Y LOS AMIGOS, TE PERDONAN.

Primera Confesión

 EL SACRAMENTO DE LA PAZ: ¡VEN, QUE EL PADRE Y LOS HERMANOS TE PERDONAN!

RITO DE ENTRADA

Presentación.-

Queridos niños, la Comunidad Cristiana os invita a celebrar la gran Fiesta del Perdón. Hoy vais a recibir por primera vez el Sacramento de la Penitencia, y esto es muy importante.

Aunque estáis un poco nerviosos, todos habéis respondido que sí, que tenéis ganas de hacer las paces con todos y, de este modo, prepararos mejor para el gran día de vuestra Primera Comunión.

En esta fiesta tan importante, queremos estar muy cerca de vosotros los padres, los sacerdotes, las catequistas, la familia y los amigos. Para que todo salga bien, hemos preparado una gran fiesta con cantos, luces y flores ...

Tenemos que estar muy contentos, pero también formales y atentos. Empezaremos la fiesta aquí, en el Templo, pidiendo el perdón de nuestras faltas y la terminaremos en el salón de al lado, con una merendola.

Juntos vamos a sentir la alegría de ver lo bueno que es Dios, nuestro Padre, y lo mucho que nos quiere. Empezamos la fiesta cantando la alegría que sentimos de estar reunidos todo los amigos de Jesús.

Canto:-

Saludo del Sacerdote:-

- En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo ...

Todos sabéis que cuando uno se equivoca de camino, tiene que volver atrás y cambiar de ruta.

Conocéis la historia del Hijo Pródigo: Se dio cuenta de que se había portado mal y volvió a pedir perdón a su padre.

Os acordáis de lo que le ocurrió a Pedrito: Para vengarse porque no le echaron los Reyes el balón, se escapó de casa. Pero cuando se encontró sólo y con hambre, volvió donde los suyos.

Todas estas historias tan tristes terminaron en fiesta, en alegría para los padres y para sus hijos.

También vuestra Primera Confesión va a terminar en un abrazo, en una gran fiesta. Por eso mi saludo, al empezar esta celebración, es que el cariño que Dios Padre nos tiene, el amor de Jesús, nuestro amigo, y la paz del Espíritu Santo, esté con todos vosotros ...

Monición de un niño/a:-

Como todo el mundo tenemos cosas buenas y cosas malas. Hacemos cosas que os gustan y os hacen felices, y otras que os disgustan y os hacen enfadar. Pero, como sabemos que todos tenéis buen corazón, queremos hacer las paces y, de nuevo, seremos amigos.

Se lo vamos a decir a Jesús con una oración que vamos a rezar todos juntos.

Sacerdote:-

Oremos con toda confianza al Señor:

Todos:-

Amigo Jesús,

sabemos que eres bueno y nos quieres mucho,

perdónanos, por favor,

las cosas malas que hemos hecho;

el mal humor y las palabras de rabia;

el egoísmo y el quererlo todo para nosotros.

Perdónanos, amigo Jesús,

y ayúdanos a ser mejores.

Amén.

 

ESCUCHAMOS LA PALABRA

Sacerdote:-

Ahora sentaos todos.

Mirad: todos sabemos que hemos de escuchar con atención lo que Jesús nos dice en el Evangelio. Así que vamos a procurar estar muy atentos para que no se nos escape ni una palabra de Jesús.

Monitor:-

Cuando nos portamos mal, dejamos tristes a la familia, a los amigos. También nos alejamos de Jesús.

Pero ellos no se olvidan de nosotros. Nos siguen queriendo, porque los padres jamás se olvidan de sus hijos, por muy malos que sean. Ni los amigos de verdad se enfadan para siempre.

Vamos a escuchar, con mucha atención, lo que Jesús contó una vez en la Parábola del Hijo Pródigo, para explicarnos lo mal que, a veces, nos portamos nosotros, y lo bueno que es nuestro Padre del cielo. Su amor es tan grande que nos espera día y noche, y se pone loco de contento cuando volvemos a pedirle perdón.

La Parábola del Hijo Pródigo.

Escenificación:-

(Mientras se va narrando la Parábola, un grupo de niños la escenifica por medio de gestos simbólicos. Los niños se dividen en tres grupos, de tres o cuatro niños cada grupo:

- Grupo "padre".

- Grupo "Hijo Pródigo"

- Grupo "hermano mayor").

 

Narrador:-

Una familia tenía dos hijos. Un día

el más joven, dijo a su padre:

 

Hijo P:-

"Padre, no aguanto más en esta casa;

dame la ropa y el dinero que me corresponde,

que me quiero ir lejos de aquí".

 

 Narrador:-

 El padre, muy triste, repartió su

 fortuna entre los dos hijos.

El hijo menor cogió su ropa

y el dinero y se marchó lejos de su casa.

 

Narrador:-

Allí se dio la gran vida, hacía

todo lo que le daba la gana, hasta que

derrochó todo el dinero.

 

 Narrador:-

Cuando gastó todo su dinero, vino un hambre enorme a aquel país. El chico

se quedó sin dinero, sin amigos y empezó

 a sentir hambre y miseria.

Para no morirse de hambre, se puso a trabajar en una granja, a cuidar cerdos.

 Y tenía tanta hambre que de buena gana se habría comido la comida de los cerdos,

 pero se lo prohibía el dueño.

Entonces se puso a pensar:

 

Hijo P:-

En casa de mi padre los criados

comen todo el pan que quieren, y yo

me estoy muriendo de hambre. Volveré

donde mi padre y le diré:

"Padre, he pecado contra el cielo

y contra ti. No merezco ser tu hijo.

Dame un trabajo de criado, que me estoy

muriendo de hambre".

 

 Narrador:-

 Se levantó, se puso en marcha y tomó

 el camino de la casa de su padre.

 

Narrador:-

El padre salía todos los días

al camino, para ver si regresaba el

hijo. Cuando el joven estaba todavía

lejos de casa, el padre lo divisó y,

loco de contento, salió corriendo a

su encuentro, se abrazó a su hijo y

lo llenó de besos.

El hijo, llorando, le dijo:

 

Hijo P:-

 "Padre, he pecado contra el cielo

y contra ti. No merezco que me trates como a un hijo".

Narrador:-

Pero el padre, le tapó la boca

y gritó a sus criados:

 

Padre:-

"Rápidos, id ahora mismo a buscar

el mejor traje y ponédselo a mi hijo,

ponedle en su dedo la mejor sortija,

matad el ternero más gordo y preparad

una gran fiesta ...

porque mi hijo estaba muerto y ha vuelto

a la vida. Se había perdido y he vuelto

a encontrarlo".

 

Narrador:-

 Y se pusieron todos a celebrar la

fiesta.

 

Narrador:-

Mientras sucedía todo esto,

el hijo mayor estaba trabajando

en el campo. Al volver, oyó la

música y el jolgorio. Entonces

le preguntó a un criado qué pasaba.

Y el criado le dijo:

 

Criado:-

"Es que ha regresado tu hermano

y tu padre ha mandado matar el ternero

más gordo por haberle recuperado sano

y salvo".

 

Narrador:-

El hijo mayor se enfadó muchísimo

y no quiso entrar a la fiesta.

Entonces salió el padre a pedirle que entrara.

Pero el hijo mayor le dijo:

 

Hijo M:-

"De manera que llevo años

trabajando para ti, jamás te he

robado nada y tú nunca me has

regalado un simple cordero para

comerlo con mis amigos ... y ahora

llega este derrochador y mandas

matar para él el ternero más gordo".

 

Narrador:-

El padre le contestó:

 

Padre:-

 "Hijo mío, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo ... Pero tenemos que alegrarnos, porque  tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida. Se había perdido y  he vuelto a encontrarlo".

 

RESPUESTA A LA PALABRA

Sacerdote:-

Todos estaréis pensando:

 * Que malo era aquel chico... No quería a sus padres ni a su hermano.

 * Se juntaba con malos amigos... Hacía lo que le daba la gana...

Pues algo parecido hacemos nosotros:

 * No hacemos caso a lo que nos mandan en casa... en el "cole"..

 * Todo el día lo pasamos peleando con los hermanos... los amigos...

 * Hacemos trampas y decimos mentiras...

 * Soltamos palabrotas... hacemos burla...

 * Nos enfadamos por cualquier bobada... reñimos con los amigos...

A que sí¿ a qué a veces no somos buenos?.

Vamos a recordar, en silencio, las cosas que hacemos mal, para, después, como aquel chico del Evangelio, pedir perdón a las personas que hemos dejado tristes.

(Breve silencio. Se pone la Iglesia a oscuras y una música de fondo. Puede ser la cinta "Parábolas", donde está la canción: "Se marchó... se marchó, un día se marchó").

 

RITO DE LA RECONCILIACIÓN

Monición:-

Como aquel chico, y como Pedrito, también vosotros tenéis ganas de pedir perdón a la familia, a los amigos y a Jesús.

No hace falta andar con muchos rodeos. Basta con hacer lo mismo que Pedrito: darle un beso muy fuerte a sus padres y hermanos. O lo que hizo el Hijo Pródigo: ponerse de rodillas y reconocer que se había portado mal.

Lo mismo vais a hacer vosotros dentro de unos segundos.

Niño/a:-

Tenemos que reconocer que hay días en los que no queremos responder a la llamada del Señor. Esos días no somos la alegría de Jesús, ni de la familia y los amigos.

Por nuestra culpa hay menos amor en el mundo. Pero hoy estamos arrepentidos y con ganas de pediros perdón...

Canto de perdón:-

Niño/a:-

Otros días no queremos esforzarnos en nuestros trabajos del "cole", somos contestones en casa y nos peleamos con todo el mundo.

Por nuestra culpa hay menos amor en el mundo. Pero hoy estamos arrepentidos y con ganas de pediros perdón a todos...

Canto de perdón:-

Niño/a:-

Tenemos días en los que no hay quien nos aguante. Todo lo queremos para nosotros, sólo pensamos en hacer nuestros caprichos y nos vamos a la cama enfadados con todo el mundo.

Por nuestra culpa hay menos amor en el mundo. Pero hoy estamos arrepentidos y con ganas de pediros perdón a todos...

Canto de perdón:-

Sacerdote:-

Me parece muy bien. Ya veo que tenéis ganas de pedir perdón y hacer las paces con todos. Pero vamos a ir por partes. Primero les voy a preguntar a vuestros padres si están dispuestos a perdonaros hoy todos los malos ratos que les habéis hecho pasar.

En diálogo con los padres:-

* ¡Hola!. ¿Qué tal se portan vuestros hijos?.

* ¿Os hacen enfadar alguna vez?

* ¿Sacan malas notas...? ¿ Son muy contestones...?

* ¿Se pelean con los hermanos... Arman broncas...?

* ¿Les vais a perdonar hoy...? ¿Sí?

Ya habéis oído. Vuestros padres os quieren perdonar de todo corazón. Así que vais donde ellos les dais un abrazo y hacéis las paces.

( Los niños salen de sus asientos y van donde sus padres para darles un beso. Si no están los padres, se lo dan a la catequista. Se espera a que todos vuelvan a su sitio y se haga silencio).

Monición:-

Cuando nos sentimos felices solemos reír, cantar, saltar de alegría. Vamos a celebrar con una oración muy alegre el perdón de vuestros padres.

Canto de alegría:-

Sacerdote:-

Después del perdón de vuestros padres, lo que vamos a hacer ahora es pedirnos perdón unos a otros por las veces que no hemos sido buenos con los demás. Así que os ponéis de pie, dais la mano a los que están a vuestro lado y juntos rezamos esta oración a Jesús:

Oración:-

Amigo Jesús, queremos ser buenos con todos,

ayúdanos a querernos y a perdonarnos;

a ser buenos amigos y a vivir como hermanos.

Ayúdanos, amigo Jesús. Amén.

Canto de paz:-

Monición:-

( Se les invita a que se sienten ).

Ahora nos toca pedir perdón a Jesús. Va a ser parecido al perdón de vuestros padres y amigos. A Jesús no le vemos, pero Él ha enviado a los sacerdotes para darnos la señal de su perdón. Cada vez que nos perdona el sacerdote, es como si nos perdonara el mismo Jesús.

Así que ya podéis hacer lo mismo que el chico de la Parábola: "Volveré junto a mi padre y le pediré perdón...". Vais a venir donde uno de los sacerdotes y le contáis vuestras cosas. Él os perdonará de todo corazón, en nombre de Jesús.

Después encendéis en la luz de Jesús vuestra pequeña vela y colocáis vuestra silueta para formar una cadena de amistad alrededor de Jesús.

( Salen los sacerdotes que van a impartir el perdón a los niños ).

Sacerdote:-

Los sacerdotes que os vamos a perdonar, en nombre de Jesús, antes vamos a Hacer juntos una oración:

Oración de los Sacerdotes:-

Dios y Padre nuestro,

somos pecadores como todo el mundo,

pero Tú nos has elegido para ser

portadores de tu perdón y de tu amistad.

Envía sobre nosotros tu Espíritu de Amor,

para que cumplamos esta misión con alegría y bondad.

Que los niños que van a recibir tu perdón

aprendan a amar y perdonar

como Tú nos perdonas y nos amas.

Amén.

(Los niños hacen su confesión privada, encienden su velita en el cirio, colocan su silueta alrededor del poster y se van a su sitio. Se pone música de fondo, hasta que hayan pasado todos ).

 

RITO DE ACCIÓN DE GRACIAS

Monición:-

Vuestras faltas ya están perdonadas. Todos tan felices y contentos. El que más feliz se siente es Jesús, que desde el cielo nos mira con alegría y amor. Pero también debemos ser agradecidos con las personas que nos han perdonado. Así que vamos a despedir esta fiesta dando las gracias a Jesús, la familia y los amigos que nos acompañan.

Niño/a:-

En nombre de los niños que hoy hemos recibido el perdón del Señor, os queremos dar las gracias a todos.

Gracias a vosotros, catequistas y sacerdotes, que nos habéis preparado este día tan feliz.

Gracias a vosotros, nuestros padres, que nos habéis perdonado todas las cosas que hecho mal.

Gracias, amigo Jesús, por el gran amor que nos tienes.

Gracias a todos.

( Los niños salen de sus bancos, se colocan en círculo alrededor del altar y cantan un canto de acción de gracias ).

Canto de acción de gracias:-

Oración:-

Gracias, amigo Jesús, por perdonarnos siempre.

Haz que cada vez que hemos hecho algo mal

en seguida vayamos a Ti para ser perdonados rápidamente.

Entonces podremos ser felices todos.

Ayúdanos con tu bendición

 

RITO DE DESPEDIDA

Monición:-

Cuando el Hijo Pródigo volvió a su casa, el padre le compró un traje nuevo y celebraron un gran banquete. También los padres de Pedrito cuando le encontraron sano y salvo, invitaron a sus amigos a una merendola. Pues algo parecido han preparado vuestras catequistas para celebrar vuestra Primera Confesión. Vamos a daros una sorpresa.

¡Que lo paséis muy bien!

Canto final:-