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Misa Memorial: Difuntos

ACOGIDOS EN EL HOGAR DEL PADRE

 Misa Memorial: Difuntos

RITO DE ACOGIDA

* Presentación :-

Jesús nos dijo que el grano del trigo tiene que morir bajo tierra para poder convertirse en espiga; también nos dijo que todo árbol que dé buena cosecha hay que podarlo para que mejore sus frutos.

Lo puso como ejemplo de cómo iba a ser su vida y cómo debe ser la nuestra: renunciar a nosotros mismos para que florezca una nueva vida.

En esta Eucaristía vamos a recordar a nuestro hermano .......... teniendo presente la Muerte y la Resurrección de Jesús

Vamos a entender lo que esto significa para nosotros y comprender que todos tenemos que superar esta prueba: la más difícil pero también la más segura, la que nos trae la esperanza en una vida futura.

Para los que creemos en Jesús, la muerte sólo tiene sentido si la miramos a la luz de la mañana de Resurrección, cuando empiecen a florecer las semillas que hemos depositado en la tierra y a retoñar las ramas del árbol caído.

* Saludo del Sacerdote :-

El Señor que nos ha dado la tierra, la semilla y el pan de cada día, esté con todos nosotros ....

PEDIMOS PERDÓN

* Sacerdote

Jesús nos dice en su Evangelio que de las semillas que plantemos en la primavera de nuestra vida, brotarán los frutos para el día de mañana. Si sembramos el bien Dios estará de nuestra parte a la hora de juzgarnos. Y aunque las cosas no hayan ido tan bien, nos perdonará ...

* Monitor

* Perdónanos, Señor, porque disfrutamos de todo lo que has creado y nos olvidamos de Ti, su Creador ... Perdón, Señor.

* Te pedimos perdón, Señor-Jesús, porque te echamos en cara el mal que existe en el mundo y olvidamos que Tú sufriste la Cruz para salvarnos a nosotros ... Cristo, perdónanos.

* Perdónanos, Señor, porque no sabemos reconocer que cada minuto de nuestra vida es un regalo que Tú nos haces y a veces lo maltratamos ... Perdón, Señor.

 ABSOLUCIÓN

* Sacerdote

La mayor alegría de Dios es perdonar de todo corazón y hacer que reine la paz entre sus hijos. Yo os doy la señal de perdón .... En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo... Amén.

ORACIÓN

Señor, Tú nos diste la vida como un don maravilloso,

la dejaste en nuestras manos,

como un cántaro lleno de agua fresca para el viaje.

 

Ahora el cántaro se ha roto,

el agua de la vida se derrama

y nuestra sed va dejando reseco el corazón.

 

Pero al menos nos anima la esperanza

de que lo mismo que acogiste la Vida

y la Causa de tu Hijo,

has de aceptar la vida y la muerte de N ...........

que ha partido hacia tu casa.

 

Gracias, Padre, por sentarlo a tu lado

mientras vamos caminando nosotros a su encuentro.

Amén.

PRIMERA LECTURA

Monición :

Confiados en el Señor caminamos por la vida como de pasó. Al final nos espera un hogar caliente y acogedor junto a Dios nuestro Padre.

Lectura de la segunda carta del Apóstol San Pablo a los Corintios ( 5, 1. 6-10 )

Hermanos:

Es cosa que ya sabemos: Si se destruye este nuestro tabernáculo terreno, tenemos un sólido edificio construido por Dios, una casa que no ha sido levantada por mano del hombre y que tiene duración eterna en los cielos.

Siempre tenemos confianza, aunque sabemos que, mientras vivamos, estamos desterrados lejos del Señor. Caminamos sin verlo, guiados por la fe.

Y es tal nuestra confianza que preferimos desterrarnos del cuerpo y vivir junto al Señor.

Por lo cual, en destierro o en patria, nos esforzamos en agradarle.

Porque todos tendremos que comparecer ante el tribunal de Cristo para recibir premio o castigo por lo que hayamos hecho en esta vida.

 Palabra de Dios.

ACLAMACIÓN.

Señor, escucha mi oración ".

Señor, escucha mi oración,

Tú que eres fiel, atiende a mi súplica;

Tú que eres justo, escúchame.

No llames a juicio a tu siervo,

pues ningún hombre vivo es inocente frente a Ti.

Todos:- Señor, escucha mi oración.

Recuerdo los tiempos antiguos,

medito todas tus acciones,

considero las obras de tus manos

y extiendo mis brazos hacia Ti:

tengo sed de Ti como tierra reseca.

Todos :- Señor, escucha mi oración.

Escúchame en seguida, Señor,

que me falta el aliento.

En la mañana hazme escuchar tu gracia,

ya que confió en Ti.

Señor, escucha mi oración.

Todos :- Señor, escucha mi oración.

Enséñame a cumplir tu voluntad,

ya que Tú eres mi Dios.

Tu espíritu que es bueno

me guíe por tierra llana.

Todos :- Señor, escucha mi oración.

EVANGELIO

Monición.-

Jesús nos promete la Resurrección y la vida junto a Dios, si participamos en el Banquete de su Cuerpo y Sangre y cumplimos su Mandamiento del Amor y del servicio a los demás.

 Lectura del Santo Evangelio según San Juan

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos:

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo: el que coma de este pan, vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne, para la vida del mundo.

Discutían entonces los judíos entre sí: -

¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?.

Entonces Jesús les dijo: -

Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del Hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el ultimo día.

Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, habita en mí y yo en é1. El Padre que vive me ha enviado y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come, vivirá por mí.

Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron: el que come este pan vivirá para siempre.

Palabra del Señor.

HOMILÍA:

1- En recuerdo de nuestros difuntos.

Nos hemos reunido, hoy, en esta Iglesia de .............. porque queremos tener un recuerdo cariñoso para nuestros familiares y amigos que nos fueron tan queridos.

El vacío que dejaron en nuestras vidas se mantiene, pero queremos llenar ese hueco con estas oraciones y estos recuerdos junto a Dios.

 Nos consuela que están en las manos de Dios. Sabemos también que contamos ahora con su intercesión y su ayuda desde el cielo: su nueva patria.

Señor, Tú has dicho: "el que cree en Mi no morirá para siempre; y todo el que vive y cree en Mí, aunque haya muerto, vivirá".

Confiamos, Señor, en tu Palabra. Sabemos que resucitaste y vives ya para siempre. Tu amor era más fuerte que la misma muerte y venciste al poder de la muerte en su mismo terreno.

Nuestros seres queridos están ya gozando de la felicidad junto a Dios. Su vida en la tierra ha dado ya el fruto y gozan del cariño y la amistad de Dios.

Nuestra fe de cristianos, seguidores de Jesús, nos dice que la vida de los que creemos en Dios no termina, se transforma.

Jesús, con su Muerte y Resurrección nos abrió las puertas del Cielo, de la vida para siempre. Lo mismo que has creado este mundo y esta vida humana, has creado también un Paraíso, un Nuevo Mundo y una Nueva Vida para tus hijos.

Eres así de Bueno con nosotros. No quieres que nada ni nadie se pierda. En esta Celebración vamos seguir unidos, orando juntos por nuestros familiares y amigos

2.- Homilía día de Difuntos:- Resurrección.

Para nosotros los creyentes, ante el dolor y la muerte, siempre hay una luz de esperanza y de consuelo. Y es porque nosotros creemos en un Dios que ha sufrido y ha muerto, pero sobre todo creemos en un Dios que ha Resucitado, y que ahora vive junto a nosotros.

Nuestro Dios en el que creemos, no es un Dios ajeno a los problemas humanos. Ha experimentado en su misma carne, las dificultades y dolores de la vida humana.

Ha querido compartir con nosotros, ha querido saber lo que cuesta ser persona y ha querido comprobar la dura tensión que se da entre nosotros.

ÉL SUFRIÓ, PADECIÓ Y MURIÓ AJUSTICIADO EN UNA CRUZ. Pero amó a todos, incluso a sus verdugos. Su amor ha sido más fuerte que la muerte y por eso ha Resucitado y vive ahora entre nosotros.

Vive para animarnos a nosotros a seguir su ejemplo de amor y servicio a los demás. Vive para enseñarnos que si somos capaces de ir venciendo las dificultades y trabajos de la vida; para enseñarnos que, si somos capaces de ayudar a los demás y de compartir las penas y alegrías, como Él; entonces también nosotros dominaremos a la muerte.

También nosotros nos sacudiremos el yugo de la muerte y resucitaremos como Jesús. Esta es nuestra fe, esta es nuestra esperanza.

Esto es lo que nos da fuerzas para seguir viviendo a pesar de las dificultades de la vida. Y esto es, también, lo que nos da fuerzas para aceptar la muerte de un ser querido.

Sabemos que si nos unimos a Jesús, en vida, también Él nos recibirá y nos asociará a su Resurrección.

Sólo así tiene sentido nuestra vida. Sólo así tienen sentido los sufrimientos y dolores. Sólo así tiene sentido el trabajo en favor de los demás.

Si todo no termina con la muerte, sino que pasamos a vivir junto a Dios, tiene sentido nuestra vida; tienen sentido nuestros esfuerzos, tiene sentido el colaborar para que, también en este mundo se viva cada vez mejor.

Vamos a continuar celebrando esta Eucaristía. Vamos a seguir orando a Dios que ha recibido ya junto a Él a nuestros hermanos y para que lo mismo que hoy nos ha reunido aquí, para recordarles, nos siga manteniendo unidos y solidarios en la tarea de la vida.

3.- HOMILÍA Día de Difuntos.

Nos hemos reunido, en este día de los fieles difuntos , para celebrar y participar de la Resurrección de Cristo. Los cristianos no celebramos la muerte, ninguna muerte, nosotros celebramos la Resurrección de nuestros difuntos.

La Eucaristía es el encuentro con Cristo Resucitado que nos invita a todos a participar de su nueva vida. Esa vida nueva que se nos ha dado en semilla en el Bautismo y hemos de hacerla crecer y dar frutos que perduren para siempre.

Nuestros queridos difuntos han participado ya plenamente de la Felicidad. Su vida en la tierra ha dado ya el fruto y ahora gozan de la Amistad y compañía de Dios.

Nuestra fe nos dice que la vida de los que creen en Dios, no termina, sino que se transforma y al deshacerse nuestra morada terrenal, adquirimos una mansión eterna en el cielo.

Por eso, aunque la certeza de amor nos estremece, nos consuela la Promesa de la Felicidad para siempre.

ORACIÓN DE LOS FIELES.

Vamos a recordar con afecto a nuestros hermanos, a todos nuestros familiares y amigos difuntos que han partido de este mundo. Así mantenemos viva la esperanza de juntarnos un día, todos, en la casa del Padre.

1º.- Te pedimos, Señor, por N........................., tu hijo y nuestro amigo, que ha partido de este mundo, para que viva feliz en tu Reino de Amor y de Paz ... Te lo pedimos Señor.

2º :- Por todos los que mueren solos, abandonados del cariño de los suyos, para que nunca se vean abandonados por Dios . Roguemos al Señor.

3.- Por todos los que sufren larga enfermedad, para que no les falta una mano amiga y cariñosa que les ayude y les consuele. Roguemos al Señor.

4º :- Por todos los que nos hemos reunido aquí, para que no dejemos solos y abandonados a nuestros seres queridos cuando más nos necesitan, sobre todo en la enfermedad.

Roguemos al Señor.

Oremos :- Padre Bueno, concede a nuestros familiares y amigos,  y a todos los difuntos, esa Felicidad que siempre desearon. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. A m é n

RITO DE OFRENDAS.

ORACIÓN.

Te ofrecemos el pan y el vino

frutos de la tierra

y del trabajo de los hombres y mujeres,

que labraron la tierra,

sembraron el grano y plantaron la viña.

Junto a ellos, ofrecemos nuestras vidas,

nuestros trabajos y sudores,

y también nuestras alegrías.

Recíbelo como nuestra mejor ofrenda.

Te le ofrecemos,

por Jesucristo Nuestro Señor.

Amén.

 

MEMORIAL DE LA ÚLTIMA CENA

PREFACIO

-El Señor esté con vosotros...

-Levantemos el corazón...

-Demos gracias al Señor, nuestro Dios...

 

Señor de la vida y de la muerte,

te damos las gracias

porque has creado el mundo con amor infinito

y por tu inmensa bondad nos has llamado a la vida.

Te damos las gracias, sobre todo,

porque has enviado a tu Hijo al mundo

y nos has hecho de su familia.

Dedicó toda su vida a nuestro servicio,

anunció la Buena Nueva a los pobres,

intentó traer consuelo a los tristes

y aliviar del dolor a los enfermos.

Muriendo en una Cruz destruyó la muerte para siempre,

y Resucitando, nos regaló una nueva vida.

Por todo eso, y por muchas cosas más,

llenos de alegría y esperanza,

te cantamos un himno de alabanza...

 diciendo : SANTO, SANTO, SANTO.....

 

CONSAGRACIÓN

Te alabamos, Padre Santo, porque estás con nosotros

en el camino de la vida,

sobre todo, cuando tu Hijo Jesús

nos congrega para el Banquete Pascual de su Amor

y comparte con nosotros el vino y el pan.

 

Te pedimos, Padre, que envíes tu Espíritu

sobre este pan y vino,

de manera que se realice en ellos

la presencia de tu Hijo-Jesús entre nosotros.

 

El mismo Jesús, la víspera de su Pasión y Muerte,

cuando estaba reunido a la Mesa con sus amigos,

tomó un pan, lo bendijo,

y se lo repartió, diciendo...

 -TOMAD Y COMED todos de él ......

 

Y lo mismo hizo con una Copa de vino:

al terminar de cenar, alzó una copa,

brindó por el triunfo a su Padre del cielo,

y se la pasó a sus amigos, diciendo...

-TOMAD Y BEBED todos de ella ......

 Este es el Misterio de nuestra fe........

 

Padre bueno, queremos celebrar el triunfo de Jesús

por medio de nuestra acción de gracias.

Sabemos que su Resurrección de entre los muertos

es señal de nuestra propia Resurrección

al final de los tiempos.

Él ha retornado a Ti

para prepararnos a nosotros al encuentro.

Queremos tomar conciencia de nuestro compromiso

de ser luz para los demás

en las horas difíciles y oscuras de cada día.

 

Te pedimos que seas misericordioso

con todos los que han muerto.

Ellos han esperado en la Resurrección,

admítelos Tú en la Casa del Cielo para siempre.

 

Padre Bueno, concédenos también a nosotros ,

la vida en tu Reino y la paz en tu regazo,

junto a nuestra Madre, la Virgen María,

los Apóstoles, los Mártires y todos tus Santos,

para celebrar la Gran Fiesta del Cielo.

Mientras llegue ese días, soñado por todos

brindamos con el Pan y la Copa,

que son el Cuerpo y Sangre de Jesús,

 diciendo...

Por Cristo, con Él y en Él .......

 

PEDIMOS EL PAN Y LA PAZ.

PADRE NUESTRO

Un alto en el camino, en un día de marcha, para comer un trozo de pan y beber un trago, nos deja como nuevos. Recibimos nuevas fuerzas para continuar el camino. También Dios nos ofrece un Pan, que cambia el corazón, y un Vino que da fuerzas y anima a la hora de vencer las dificultades y el miedo. Se lo vamos a pedir en esta oración confiada , diciendo... Padre Nuestro .....

GESTO DE LA PAZ

Cuando nos sentamos a la misma mesa y compartimos los mismos alimentos, nos sentimos más unidos. Dios quiere que nos amemos y vivamos en paz. La Paz que ahora nos deseamos unos a otros, y la paz y el descanso eterno para los que han muerto.

* La Paz del Señor esté con todos nosotros.

* Nos damos como verdaderos amigos la Paz de Jesús.

 

Compartimos el Pan .

Dios nos regala un Pan que nos hace estar siempre vivos por dentro. Ese Pan es Jesús.

 Dichosos los invitados a su Mesa.

 Señor, no soy digno de que entres ....

Canto :-

 

 Dios nos espera.

Señor, tenemos demasiada hambre de infinito

para creer que nos hayas hecho mortales.

Hemos amado demasiado a nuestros seres queridos

para creer que nuestro amor se haya apagado para siempre.

Y tenemos demasiada confianza en nuestro Padre del Cielo

para creer que haya querido tener hijos .....

para dejarlos morir.

 

Acogemos, entonces, Señor, tu "Buena Noticia",

como respuesta de amor a nuestra loca esperanza.

Sí, nuestros muertos viven,

y podemos amarlos más que en esta loca tierra.

Sí, viviremos con ellos más allá del tiempo,

porque Tú nos esperas, ellos nos esperan,

para compartir tu amor y compartir tu alegría.

 

Gracias, Señor, creemos.

Creemos que eres Tú quien nos das tu vida,

vida resucitada, enraizada en nuestra vida mortal

y tu amor de Cielo, metido en nuestro amor de tierra.

Pero, pese a todo, dudamos a veces,

perdónanos, Señor.

 

Y lloramos ..... como Tú llorabas a tus amigos en la tierra.

No nos avergüenza llorar

porque hemos comprendido, hoy,

que hemos de aceptar y ofrecer esta ausencia,

para lavar nuestros amores, mezclados con tanta tierra,

que la alegría, todavía no puede florecer eternamente.

 

Es preciso, ahora, que nos levantemos, Señor,

para reemprender el camino.

Es tan difícil amar como se ama en tu Casa,

que primero tenemos que prepararnos intensamente

amando, hoy, a todos nuestros hermanos, aquí.

 

Ayúdanos, ellos nos esperan, y Tú nos esperas, también

para alimentar con tu vida, el más mínimo gesto.

Y contigo Resucitado, recorreremos el tiempo

hasta el día del amor y de la alegría sin fin.

 

CREEMOS DESDE LA MUERTE

Señor,

Tu nos diste la vida como un don maravilloso.

En el origen de esta entrega a manos llenas

no cuentas con nosotros, porque no existimos.

Es todo iniciativa tuya,

Plena explosión de amor.

Eres bueno, Señor, cuando regalas a tus hijos

lo mejor que tenemos : nuestra vida.

La dejaste en nuestras manos

como un cántaro , lleno de agua fresca para el viaje.

Hoy, el cántaro se ha roto, ya gastado,

y el agua de la vida se derrama

y corre como un río de gracia hacia tu encuentro.

En esta noche oscura de la muerte,

nuestros ojos no ven, cegados por el llanto,

pero resisten firmes, confiados,

que vendrá la mañana luminosa

de la Resurrección feliz de tu Hijo Amado.

Gracias, Padre,

por sentarle a tu lado

en el hogar caliente de tu Casa,

mientras vamos caminando nosotros a su encuentro.