Descansar en la casa de Betania junto a Jesús, es saborear ese momento Único y privilegiado que te inunda de paz el corazón. Cuántas veces nos hemos planteado lo que nosotros hubiéramos hecho si nos hubiera tocado vivir en tiempo de Jesús; tenemos la seguridad que hubiésemos acudido a todos los lugares donde El descansaba. Pero no hemos caído en la cuenta que esto no es cosa del pasado sino del presente. Esto se repite hoy. Por eso quiero invitarte con esta página a que me acompañes para marchar hacia Betania. Jesús descansa allí, en Betania, con sus amigos se trata de irnos a encontrar con Él; todos estamos invitados.

IV Domingo de Cuaresma
26 de marzo de 2017

GRUPOS BETANIA DE ORACIÓN Y ACCIÓN
**Textos para los trabajos de liturgia


EXHORTACIÓN PARA ESTA SEMANA

En el recorrido por la Cuaresma, casi al final, a este Cuarto Domingo se llama “laetare”, “alegraos”… y es así porque la antífona de entrada a la misa dice: “alegraos de su alegría, los que por ella llevasteis luto”. Y el texto latino de la antífona comienza con la palabra “laetare”, la antífona es un medio para llevar alegría a todos los fieles en medio de las penitencias cuaresmales y eso es lo que tenemos que hacer hoy. Sentir la alegría por los misterios de nuestra salvación que ya están cercanos.


LA REUNIÓN LITURGICA

ORACIÓN DE ENTRADA.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Señor Dios Padre nuestro, te pedimos gracia para comprender mejor la Palabra que se transmite en la Eucaristía Dominical. Concédenos la presencia cercana y gratificante del Espíritu Santo. Te lo pedimos por tu Hijo --y Maestro Nuestro--el Señor Jesús.


MONICIÓN SOBRE LAS LECTURAS

1.- La primera lectura, del Libro Primero de Samuel, nos cuenta como David es ungido Rey de Israel por Samuel. Es una búsqueda minuciosa y el relato nos da muchos detalles. Es la búsqueda del bien. Luego, en el Evangelio veremos como esa minuciosidad de va a convertir en persecución.

S.- Este salmo 22 es, sin duda, uno de los más bellos del Salterio. Para los judíos antiguos la preocupación de Dios por sus criaturas era como la de un pastor que acompaña y lleva a lugar seguro a su rebaño. Por su parte la Iglesia ha visto desde siempre el banquete mesiánico y eucarístico en sus versos.

2.- Estamos en el domingo de la luz. San Pablo en su carta a los fieles de Éfeso, también invoca la luz de Cristo y nos pide que caminemos como hijos de la Luz.

3.- El Evangelio de hoy, del capítulo noveno de San Juan, nos narra con todo detalle, la persecución religiosa que sufre un ciego a quien Jesús de Nazaret ha devuelto la vista. Los fariseos quieren que el antiguo ciego, pues ya ve, acuse a Jesús de pecador. Y el ciego se convierte en juez contra sus acusadores. Ya, libre de pecado y enfermedad, el hombre que ha recuperado la vista, reconocerá a Jesús como Mesías, como Señor de la luz y de la libertad.


LECTURAS

PRIMERA LECTURA

LECTURA DEL PRIMER LIBRO DE SAMUEL 16, lb. 6-7. 10-13a

En aquellos días, el Señor dijo a Samuel:

«Llena tu cuerno de aceite y ponte en camino. Te envío a casa de vete Jesé, el de Belén, porque he visto entre sus hijos un rey para mí».

Cuando llegó, vio a Eliab y se dijo:

«Seguro que está su ungido ante el Señor».

Pero el Señor dijo a Samuel:

«No te fijes en su apariencia ni en lo elevado de su estatura, porque lo he descartado. No se trata de lo que vea el hombre. Pues el hombre mira a los ojos, mas el Señor mira el corazón».

Jesé presentó a sus siete hijos ante Samuel. Pero Samuel dijo a Jesé:

«El Señor no ha elegido a estos».

Entonces Samuel preguntó a Jesé:

-«¿No hay más muchachos?».

Jesé respondió:

-«Todavía queda el menor, que está pastoreando el rebaño».

Samuel dijo:

«Manda a buscarlo, porque no nos sentaremos a la mesa mientras no venga».

Jesé mandó a por él y lo hizo venir. Era rubio, de hermosos ojos y buena presencia. Entonces el Señor dijo a Samuel:

«Levántate y úngelo de parte del Señor, porque es éste».

Samuel cogió el cuerno de aceite y lo ungió en medio de sus hermanos. Y el espíritu del Señor vino sobre David desde aquel día en adelante.

Palabra de Dios.


Salmo 22, 1-3a. 3b-4. 5. 6

R. EL SEÑOR ES MI PASTOR, NADA ME FALTA.

 

El Señor es mi pastor, nada me falta:

en verdes praderas me hace recostar;

me conduce hacia fuentes tranquilas

y repara mis fuerzas. R.

 

Me guía por el sendero justo,

por el honor de su nombre.

Aunque camine por cañadas oscuras,

nada temo, porque tú vas conmigo:

tu vara y tu cayado me sosiegan. R.

 

Preparas una mesa ante mí,

enfrente de mis enemigos;

me unges la cabeza con perfume,

y mi copa rebosa. R.

 

Tu bondad y tu misericordia me acompañan

todos los días de mi vida,

y habitaré en la casa del Señor

por años sin término. R.


SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS EFESIOS 5, 8-14

Hermanos:

Antes erais tinieblas, pero ahora, sois luz por el Señor.

Vivid como hijos de la luz, pues toda bondad, justicia y verdad son fruto de la luz. Buscad lo que agrada al Señor, sin tomar parte en las obras estériles de las tinieblas, sino más bien denunciándolas.

Pues da vergüenza decir las cosas que ellos hacen a ocultas. Pero, al denunciarlas, la luz las pone al descubierto, y todo lo descubierto es luz.

Por eso dice:

«Despierta, tú que duermes, levántate de entre los muertos, y Cristo te iluminará».

Palabra de Dios.


ACLAMACIÓN Jn 8, 12

Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; quien me sigue tendrá la luz de la vida.


EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 9, 1. 6-9. 13-17. 34-38

En aquel tiempo, al pasar, vio Jesús a un hombre ciego de nacimiento. Entonces escupió en la tierra, hizo barro con la saliva, se lo untó en los ojos al ciego y le dijo:

«Ve a lavarte a la piscina de Siloé (que significa Enviado)».

Él fue, se lavó, y volvió con vista. Y los vecinos y los que antes solían verlo pedir limosna preguntaban:

«¿No es ese el que se sentaba a pedir?».

Unos decían:

«El mismo».

Otros decían:

«No es él, pero se le parece».

El respondía:

«Soy yo».

Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego. Era sábado el día que Jesús hizo barro y le abrió los ojos. También los fariseos le preguntaban cómo había adquirido la vista.

Él les contestó:

«Me puso barro en los ojos, me lavé, y veo».

Algunos de los fariseos comentaban:

«Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado».

Otros replicaban:

«¿Cómo puede un pecador hacer semejantes signos?».

Y estaban divididos. Y volvieron a preguntarle al ciego:

«Y tú, ¿qué dices del que te ha abierto los ojos?».

Él contestó:

«Que es un profeta».

Le replicaron:

«Has nacido completamente empecatado ¿y nos vas a dar lecciones a nosotros?».

Y lo expulsaron.

Oyó Jesús que lo habían expulsado, lo encontró y le dijo:

«¿Crees tú en el Hijo del hombre?».

Él contestó:

«¿Y quién es, Señor, para que crea en él?»

Jesús le dijo:

«Lo estás viendo: el que te está hablando, ése es».

Él dijo:

«Creo, Señor».

Y se postró ante él.

Palabra del Señor.


COMENTARIO LITÚRGICO

OBRAS DE LA LUZ

Por David Llena

El pasado domingo era el agua el elemento tomado por Jesús para anunciar la otra Agua, que quita la sed interior para siempre. Hoy es la luz que la que toma el protagonismo. Un ciego recobra la vista, y a través de él Cristo invita a todos a abrir los ojos a una nueva luz que es Él. Nuestro corazón entiende, como dice San Pablo, lo que son las obras de la luz y las de las tinieblas. Esforcémonos, pues, en realizar las primeras.


LA ORACIÓN DE LOS FIELES

ABRE NUESTRO CORAZÓN A TU LUZ

Cristo viene a abrirnos los ojos a una nueva realidad. Debemos pues acercarnos a Él y pedir al Padre que con su intercesión nos abra los ojos del corazón. Hoy repetimos:

R.- ABRE NUESTRO CORAZÓN A TU LUZ.

1. – Por la Iglesia portadora de la Luz de Cristo, para que no cese en su afán de encender la llama del Evangelio por todos los rincones de la tierra, especialmente en aquellos donde se ha debilitado su resplandor.

OREMOS

2. – Por todos los dirigentes del mundo, para que el Señor ilumine sus decisiones y vayan siempre en orden al bienestar y desarrollo de todos.

OREMOS

3. – Por todos los que ven debilitar su luz con el paso de los años y el cansancio de la rutina, para que Cristo se haga presente en su realidad actual y limpie los ojos cegados por el polvo del camino.

OREMOS

4. – Por aquellos que han descubierto en Cristo a la luz del mundo, para se hagan con Él lámparas de la nueva evangelización.

OREMOS

5. – Por las familias cristianas para que nunca falte en ellas el Amor de Dios, verdadera luz para la vida.

OREMOS

6. – Por todos nosotros, para que la Eucaristía que celebramos ilumine nuestro corazón, abra nuestros ojos y vivamos en continua alabanza a nuestro creador.

OREMOS

Padre, atiende a tu pueblo que camina en tinieblas, y concédele lo que con insistencia te solicita por Jesucristo Nuestro Señor.

Amen.


LAS PREGUNTAS DEL EDITOR, ÁNGEL GÓMEZ ESCORIAL

En ambiente de gran recogimiento, un buen lector leerá lenta y con buena entonación las siguientes ideas fuerza que servirán para la meditación. Las cuestiones son las siguientes:

1.- ¿También nosotros estamos ciegos”, al menos no estamos tuertos? ¿No creemos que creemos y lo hacemos a medias?

2.- Cuándo vemos las exigencias del Señor, darlo todo, seguirle con la cruz, perdonar a los enemigos, ¿creemos? ¿O creemos que creemos y estamos ciegos?

3.- ¿Se compagina mi vida cristiana sin sabor con mi creencia de que el Señor ha dado su vida por mi? ¿O creo que creo y me engaño y estoy ciego?

4.- ¿Es comprensible nuestra desgana en venir a la Iglesia creyendo que el Señor Jesús está realmente aquí? ¿O creo que ciego y estoy ciego?

5.- El Señor se esconde en el enfermo, en el pobre, en el que sufre y lo marginamos como al ciego del evangelio. ¿Creemos o estamos ciegos?

6.- El Señor no se fija en apariencias, sino que mira al corazón. Y nosotros juzgamos por apariencias y vivimos de apariencias. ¿No es que creamos que creemos pero estamos ciegos?


LA MISIÓN

Desde la alegría de la conversión seguir adelante en este Cuaresma mejorando nuestra vida y dando de lado a todo aquello que nos esclaviza malamente en el cuerpo y en el alma.