Descansar en la casa de Betania junto a Jesús, es saborear ese momento Único y privilegiado que te inunda de paz el corazón. Cuántas veces nos hemos planteado lo que nosotros hubiéramos hecho si nos hubiera tocado vivir en tiempo de Jesús; tenemos la seguridad que hubiésemos acudido a todos los lugares donde El descansaba. Pero no hemos caído en la cuenta que esto no es cosa del pasado sino del presente. Esto se repite hoy. Por eso quiero invitarte con esta página a que me acompañes para marchar hacia Betania. Jesús descansa allí, en Betania, con sus amigos se trata de irnos a encontrar con Él; todos estamos invitados.

XXV Domingo del Tiempo Ordinario
23 de septiembre de 2018

GRUPOS BETANIA DE ORACIÓN Y ACCIÓN
**Textos para los trabajos de liturgia


EXHORTACIÓN PARA ESTA SEMANA

Jesús de Nazaret lleva constantemente la contraria al sentido común de los humanos. Lo vemos –hoy— en el Evangelio de este domingo 25 del Tiempo Ordinario. Nos pide que seamos como niños, cuando nuestro entorno nos exigió, muy pronto, que dejáramos de niñear para hacernos hombres y mujeres, hechos y derechos. Jesús nos pide que seamos los últimos… Y ya nos pidieron que fuéramos los primeros de la clase y los primeros en todo. Y en cuanto a servir, ¿no le hemos considerado un oficio malo y de poca monta ser servidor, ser sirviente? Es lo que Jesús nos pide y sabemos que Él siempre tiene razón.


LA REUNIÓN LITURGICA

ORACIÓN DE ENTRADA.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Señor Dios Padre nuestro, te pedimos gracia para comprender mejor la Palabra que se transmite en la Eucaristía Dominical. Concédenos la presencia cercana y gratificante del Espíritu Santo. Te lo pedimos por tu Hijo --y Maestro Nuestro--el Señor Jesús.


MONICIÓN SOBRE LAS LECTURAS

1.- La primera lectura procede del capítulo segundo del Libro de la Sabiduría y en ella se nos acusa a los creyentes de nuestra falta de testimonio, de nuestra pasividad para hacer vida del evangelio. Hoy pasamos por el mundo sin irritar a nadie, sin ser incómodos para nadie, sin poner en consideración los verdaderos valores.

S.- El salmista –en el salmo 53 que hemos proclamado— invoca con urgencia la ayuda de Dios contra los ataques de sus enemigos y expresa la confianza plena del Señor en que el le va a auxiliar. Es una oración confiada ante los peligros y las tribulaciones, que nos puede –y debe— servir de ejemplo a nosotros –hoy-- para confiar en Dios Nuestro Padre y pedirle que no ayude siempre.

2.- Tendríamos que callar ante la segunda lectura. No podemos responder al apóstol Santiago que lo que nos dice en su Carta son cosas el pasado, de sus tiempos, y que nuestra comunidad es distinta a lo que él describe, pues aunque nos cueste reconocerlo está narrando los excesos que hoy sufre nuestra sociedad y ello a pesar del tiempo transcurrido.

3.- Nos desconcierta tener que responder a Cristo cuando nos pregunta de qué hablamos en el camino, como lo hacen los discípulos en el texto de San Marcos que hemos escuchado. Nuestra conversación siempre gira sobre temas falsamente serios. Hablamos de puestos importantes de trabajo, de honores, de placer, de prestigio, de títulos, de popularidad... Por eso tendemos a oírlo, pero sin escuchar, ya que el evangelio resulta difícil hacerlo compatible con nuestra realidad. No aceptamos ser servidores y estamos dispuestos a que los demás nos sirvan.


LECTURAS

PRIMERA LECTURA

LECTURA DEL LIBRO DE LA SABIDURÍA 2, 12. 17-20

Se dijeron los impíos:

«Acechemos al justo, que nos resulta fastidioso: se opone a nuestro modo de actuar, nos reprocha las faltas contra la ley y nos reprende contra la educación recibida.

Veamos si es verdad lo que dice, comprobando cómo es su muerte

Si es el justo es hijo de Dios, él lo auxiliará y lo librará de las manos de sus enemigos.

Lo someteremos a ultrajes y torturas, para conocer su temple y comprobar su resistencia.

Lo condenaremos a muerte ignominiosa, pues, según, dice Dios lo salvará».

Palabra de Dios


SALMO RESPONSORIAL

Salmo 53, 3-4. 5. 6 y 8

R. EL SEÑOR SOSTIENE MI VIDA.

 

Oh Dios, sálvame por tu nombre,

sal por mí con tu poder.

Oh Dios, escucha mi súplica,

atiende a mis palabras. R.

 

Porque unos insolentes se alzan contra mí,

y hombres violentos me persiguen a muerte,

sin tener presente a Dios. R.

 

Dios es mi auxilio,

el Señor sostiene mi vida.

Te ofreceré un sacrificio voluntario,

dando gracias a tu nombre, que es bueno. R.


SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SANTIAGO 3, 16-4, 3

Queridos hermanos:

Donde hay envidia y rivalidad, hay turbulencias y todo tipo de malas acciones.

En cambio, la sabiduría que viene de lo alto es, en primer lugar intachable, y además es apacible, comprensiva, conciliadora, llena de misericordia y buenos frutos, imparcial y sincera.

El fruto de la justicia se siembra en la paz para quienes trabajan por la paz.

¿De dónde proceden los conflictos y las luchas que se dan entre vosotros? ¿No es precisamente de esos deseos de placer que pugnan dentro de vosotros? Ambicionáis y no tenéis; asesináis y envidiáis y no podéis conseguir nada, lucháis y os hacéis la guerra, y no obtenéis porque no pedís.

Pedís y no recibís, porque pedís mal, con la intención de satisfacer vuestras pasiones.

Palabra de Dios


ALELUYA Cf. 2 Tes 2, 14

Dios nos llamó por medio del Evangelio para que sea nuestra la gloria de nuestro Señor Jesucristo.


EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS 9, 30-37

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase, porque iba instruyendo a sus discípulos.

Les decía:

«El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y, después de muerto, a los tres días resucitará».

Pero no entendían lo que decía, y les daba miedo preguntarle.

Llegaron a Cafarnaún, y, una vez en casa, les preguntó

«¿De qué discutíais por el camino?».

Ellos callaban, pues por el camino habían discutido quién era el más importante.

Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo:

«Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos».

Y tomando un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo:

«El que acoge a un niño como este en mi nombre, me acoge a mí; y el que me acoge a mí, no me acoge a mí, sino al que me ha enviado».

Palabra del Señor


COMENTARIO LITÚRGICO

LA PUREZA DE UN NIÑO

Por David Llena

La relación entre la primera lectura y el evangelio está en la frase que dice Jesús a sus discípulos sobre su muerte y resurrección. En la lectura del antiguo testamento, se ve la razón de esa condena a muerte: “Veamos el desenlace de su vida, si es el justo hijo de Dios lo salvará”. Y el Salmo remacha esta interpretación, los que están contra Dios atacan al justo hasta la muerte. Sin embargo, los discípulos están en los enredos de este mundo buscando quién de ellos es el más importante, parece como si actuasen según marca Santiago en la segunda lectura guiados por sus pasiones. Cristo les muestra la pureza de un niño ante sus actitudes nada dóciles y vacias de misericordia.


la oraciÓN DE LOS FIELES

SEÑOR, HAZNOS SENSIBLES A LO PEQUEÑO

Hoy el Evangelio nos muestra a Cristo y su preferencia por los más pequeños, por los más necesitados y por ellos elevamos nuestra oración al Padre:

R.- SEÑOR, HAZNOS SENSIBLES A LO PEQUEÑO.

1. – Por la Iglesia, para que, siendo fiel a su fundador, dedique sus esfuerzos a los más pequeños buscando servirlos y atenderlos.

OREMOS

2. – Por los gobernantes de todas las naciones de la tierra, para que busquen la justicia y la paz anteponiendo los intereses personales o de grupos influyentes de personas.

OREMOS

3. – Por todos los niños y jóvenes que en estos días comienzan sus cursos académicos, para que, siendo constantes en el esfuerzo, consigan buenos resultados al final de curso.

OREMOS

4.- Por todos necesitados, para que el Señor suscite almas generosas que atiendan sus problemas y consigan superar estos momentos.

OREMOS

5. – Por las familias, para que Dios esté presente en el día a día de su caminar y estén pendientes los unos de los otros.

OREMOS

6. – Por todos nosotros, nuestros familiares y amigos para que estemos pendientes a los pequeños detalles donde Dios se hace presente.

OREMOS

Padre, que nos mostraste en los sentimientos de Jesús, tu preferencia por los más pequeños inspira en nosotros esos mismos sentimientos para extender el Reino en nuestro alrededor.

Te lo pedimos por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.

AMEN


LAS PREGUNTAS DEL EDITOR, ÁNGEL GÓMEZ ESCORIAL

A continuación, y en ambiente de gran recogimiento, un buen lector leerá lenta y con buena entonación las siguientes ideas fuerza que servirán para la meditación. Ante cada pregunta se hará un largo silencio para meditar el contenido de la propuesta. Esta semana el Evangelio y las otras lecturas nos ha sugerido lo siguiente:

1.- El orgullo, la sobrevaloración que cada uno hace de si mismo, las ansias de poder o de vanagloria todo ello nos convierte en servidores únicos de nosotros mismos, obviando, incluso, el necesario servicio a Dios. ¿Es eso así en nosotros? ¿Nos adoramos a nosotros mismos?

2.- ¿Estamos dispuestos, de verdad, a ser los últimos? ¿O nos aferramos a nuestras tareas habituales de los grupos de Liturgia sin dejar pasar a nadie? ¿Por qué no dejaste leer a ese hermano que te lo pidió ese día?

3.- La primera y la segunda lectura coinciden en invocar la sabiduría que viene de arriba. Y que no es el conocimiento humano siempre corto, aunque parezca muy largo y profundo. ¿Somos conscientes de que existe de verdad la comunicación con Dios y que el Señor nos habla mediante su sabiduría? ¿Tenemos el alma y el corazón abierto a ello?

4.- La paz es un don precioso, está muy cerca del amor y la paz nunca aparece cuando hay temor, soberbia, envidia o egoísmo. ¿Existen estos síntomas en nuestro grupo?

5.- Jesús de Nazaret siempre pone el ejemplo de los niños. ¿Nos hemos vuelto por fin niños como siempre el Maestro nos lo ha pedido? ¿O seguimos siendo unos señorones o señoronas muy encopetados e “inteligentes” que todo lo sabemos?


LA MISIÓN

Hemos de servir. Hemos de dar todo para que nuestros hermanos sean más felices… La crisis esta produciendo tanta necesidad que nos produce una gran zozobra. Entreguémonos nosotros mismo, demos todo lo que tenemos a los hermanos y comenzaremos a ser felices.