III Domingo de Pascua
30 de abril de 2017

Plegarias


 

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 65, 1-2

Aclamad al Señor, tierra entera; tocad en honor de su nombre. Cantad himnos a su gloria. Aleluya.

ACTO PENITENCIAL

Jesús, amigo y maestro, tú que enseñaste a los discípulos el camino de la gloria, por tu resurrección, cura nuestra ceguera producida por nuestros pecados.

Señor Ten Piedad

Jesús, amigo y maestro, tú que siempre partiste el pan a tus discípulos, olvida nuestras frecuentes faltas para que podamos acercarnos con dignidad al pan que nos das siempre en la Eucaristía

Cristo Ten Piedad

Jesús, amigo y maestro, tú que te apareciste a los discípulos para que creyeran en ti, limpia nuestro corazón de todo error para que podemos verte siempre

Señor Ten Piedad

ORACIÓN COLECTA

Que tu pueblo, Señor, exulte siempre al verse renovado y rejuvenecido en el espíritu; y que la alegría de haber recobrado la adopción filial afiance su esperanza de Resurrección gloriosamente.

Por Jesucristo Nuestro Señor

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, las ofrendas de tu Iglesia exultante de gozo; y pues en la resurrección de tu Hijo nos diste motivo para tanta alegría, concédenos participar de este gozo eterno.

Por Nuestro Señor Jesucristo

PLEGARIA EUCARÍSTICA

El Señor esté con vosotros

Levantemos el corazón

Demos gracias al Señor nuestro Dios

Padre Nuestro eres digno de toda alabanza.

Cuando miramos al mundo y su historia,

descubrimos tu presencia y tu Espíritu,

sobre todo en el acto portentoso de

la Resurrección de Jesús,

tu primogénito y hermano nuestro.

 

Tú eres gran Pastor del Universo:

has trazado el sendero de los astros;

luces inmensas que caminan por los espacios

formando el incontable rebaño de las estrellas.

Tuyas son las estaciones que obedecen a tu llamada

como ovejas enamoradas de su Pastor.

 

Tú, Padre, te has enviado, con amor infinito

A tu Hijo, Nuestro Señor Jesús,

a pastorear a hombres y mujeres

de todo tiempo y condición.

Éramos ovejas sin pastor.

Pero tu pusiste a la cabeza a Jesús,

nos sacaste de la desorientación.

 

Eres digno de bendición

porque nos liberaste y pudimos recorrer

el camino que tus deseabas para nosotros

Y es lo que te ofrecemos ahora

permanente canto de alabanza

SANTO, SANTO, SANTO

 

ANTÍFONA DE COMUNIÓN Lc 24, 46-47

Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados de todos los pueblos. Aleluya.

ORACIÓN DEPUÉS DE LA COMUNIÓN

Mira, Señor, con bondad a tu pueblo, y ya que has querido renovarlo con estos sacramentos de vida eterna, concédele también la resurrección gloriosa.

Por Jesucristo Nuestro Señor