IV Domingo de Cuaresma
26 de marzo de 2017

Plegarias


 

ANTÍFONA DE ENTRADA Is 66, 10-11

Festejad a Jerusalén, gozad con ella todos los que la amáis, alegraos de su alegría, los que por ella llevasteis luto; mamaréis a sus pechos y os saciaréis de sus consuelos

ACTO PENITENCIAL

Tú, Señor, que eres la Alegría Permanente, perdona nuestras tristezas continuas.

Señor Ten Piedad

Tú, Señor, que llevastes la alegría al Ciego de Nacimiento olvida nuestros pecados y danos la alegría que nunca desaparece.

Cristo Ten Piedad

Tú, Señor, que has enseñado a lo largo de los siglos a millones de hermanos y hermanas a reconocer la verdadera fidelidad, disculpa las infidelidades que aún perviven en nuestros corazones.

Señor Ten Piedad

ORACIÓN COLECTA

Señor, que reconcilias a los hombres contigo por tu Palabra hecha carne, haz que el pueblo cristiano se apresure, con fe viva y entrega generosa, a celebrar las próximas fiestas pascuales.

Por Nuestro Señor Jesucristo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Al ofrecerte, Señor en la celebración gozosa del domingo, los dones que nos traen la salvación, te rogamos nos ayudes a celebrar estos santos misterios con fe verdadera y a saber ofrecértelos por la salvación del mundo.

Por Jesucristo Nuestro Señor

 

PLEGARIA EUCARISTÍCA

El Señor esté con vosotros

Levantemos el corazón

Demos gracias a Dios, nuestro Señor.

 

En el desierto Jesús nos recuerda que tenemos

que estar en estado de cambio,

de búsqueda incansable;

estar desprendidos de las cosas que tenemos.

 

Poner nuestras cualidades al servicio de los otros,

ser sencillos y no creernos superiores a los demás,

dar gracias a Dios por lo que de él cada día recibimos,

tener coraje para superar las dificultades de cada día.

 

Admirar lo sencillo de cada día

valorar más lo bien hecho, que el hacer muchas cosas

vivir cada día con la ilusión renovada

amar y defender la vida y vivirla con entusiasmo

tener esperanza de que todo irá mejor

 

Y saber rectificar cuando el Hijo Pródigo

entendió desde la lejanía y la vida de pecado

que su Padre, siempre amante y tierno,

le esperaba para iniciar el reinado de la

fe y de la alegría

 

Vivir esta cuaresma con actitud de no detenerse;

en el encuentro con el hermano.

Y con todos aquellos que dieron su vida al servicio de los más necesitados,

Proclamamos llenos de alegría el himno de tu gloria:

 

SANTO, SANTO, SANTO

 

ANTÍFONA DE COMUNIÓN Jn 9,11

El Señor me puso barro en los ojos, me lavé y veo, y he empezado a creer en Dios.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios de los Astros, que iluminas a toda la creación con la luz potente de tu amor, abre los ojos de nuestro espíritu, para que nuestra vida y nuestro camino sean conforme con tu voluntad

Por Jesucristo Nuestro Señor.