XVI Domingo del Tiempo Ordinario
23 de julio de 2017

Plegarias


 

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 53, 6.8

Dios es mi auxilio, el Señor sostiene mi vida. Te ofreceré un sacrificio voluntario dando gracias a tu nombre, que es bueno.

ACTO PENITENCIAL

El Señor Jesús nos invita siempre a vivir la paz y el sosiego. Y mirando hacia nosotros mismos nos reconocemos pecadores.

Señor, Tú que quieres a salvarnos, Señor ten piedad

R.- Señor ten piedad

Señor, Tú que nos envías a un lugar tranquilo para que actuemos en paz y con amor, Cristo ten piedad.

R.- Cristo ten piedad.

Señor, Tú que te compadeces de los que están como ovejas sin pastor, y pides al mundo que sea más justo y solidario, Señor ten piedad.

R.- Señor ten piedad.

ORACIÓN COLECTA

Muéstrate propicio con tus hijos, Señor, y multiplica sobre ellos los dones de tu gracia, para que, encendidos de fe, esperanza y caridad, perseveren fielmente en el cumplimiento de tu ley.

Por Nuestro Señor Jesucristo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Oh Dios, que has llevado a la perfección del sacrificio único los diferentes sacrificios de la Antigua Alianza, recibe y santifica las ofrendas de tus fieles, como bendijiste la de Abel, para que la oblación que ofrece cada uno de nosotros en honor de tu nombre sirva para la salvación de todos.

Por Jesucristo Nuestro Señor

PLEGARIA EUCARÍSTICA

El Señor esté con vosotros

Levantemos el corazón

Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

 

Jesús, que nuestra comunidad,

sea de aquellos que arriesgan en su vida.

La vida sólo merece la pena si es para entregarla a los demás.

 

No permitas que nos cierre el orgullo,

el dinero, la fama, el egoísmo, la guerra,

el miedo, los ídolos de barro.

 

Y al llevarnos a un sitio tranquilo

ayúdanos a salir de la falta de compromiso

y ser capaces de confiar en ti.

Haznos disponibles para luchar contra la injusticia,

y fiados de tu amor luchar por un mundo más justo.

 

Que nuestra vida sea un espacio de encuentro,

de relación y posibilidades para todos.

Tenemos que reconocer,

cuántas veces nos olvidamos de ti y de los hermanos.

Pero sabemos que tú eres la palabra plena,

la vida que se entrega y el amor auténtico.

Por eso con todas las personas buenas del mundo entero,

te decimos.

SANTO, SANTO, SANTO...

 

ANTÍFONA DE COMUNIÓN Ap 3,20

Estoy a la puerta llamando –dice el Señor—. Si alguien oye y me abre, entraré y comeremos juntos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que tu presencia indeleble en este sacramento nos haga mejorar en el cuerpo y en el espíritu, sepamos ser ofrenda permanente para la salvación de nuestros hermanos y testigos de tu generosidad sin límites.

Por Jesucristro Nuestro Señor