XVII Domingo del Tiempo Ordinario
27 de julio de 2014

Misa Familiar

(Misa con niños, catequistas y padres)

Prepara: Javier Leoz


*Objetivo: descubrir la riqueza y el valor de la fe

*Idea: un tesoro hay que saber buscarlo, encontrarlo y cuidarlo


1. MONICIÓN DE ENTRADA

Si algo tiene nuestra fe es que, cuando uno se encuentra con Dios, ilumina todo lo que somos y todo lo que hacemos.

¡Sed bienvenidos a esta Eucaristía! ¿Nos damos cuenta que es un privilegio, un tesoro que el Señor pone al alcance de nuestra mano, de nuestro paladar y de nuestro corazón todos los domingos?

Que sintamos su presencia en este día. No dejemos que, nada ni nadie, se interponga entre Dios y nosotros.

Iniciamos esta celebración recibiendo al sacerdote que, por si lo hemos olvidado, actúa en el mismo nombre de Cristo. Nos ponemos de pie

2. PENITENCIAL

2.1. En la Eucaristía pedimos al Señor que nos ilumine. Muchas veces nos dejamos sorprender por otras luces que nos dejan ciegos o no nos permiten ver con claridad los acontecimientos del mundo. Señor ten piedad

2.2. Dios nos escoge, todos los domingos, y nos hace sus invitados. ¿Por qué caras tristes o por qué no participamos con más ímpetu e ilusión en los cantos, en los gestos, en las palabras? Cristo, ten piedad

2.3. En la Eucaristía, con su Palabra, el Señor va separando de nuestro corazón la cizaña del grano de trigo bueno que todos llevamos dentro. Señor, ten piedad

3. MONICIÓN A LAS LECTURAS

Si algo valora el Señor de nosotros es cuando, lejos de buscar nuestro bien, pedimos por el de los demás. Las lecturas que vamos a escuchar nos invitan a tres cosas: primero a buscar el bienestar ajeno como, el rey Salomón nos indica en la primera lectura; en segundo lugar –San Pablo- nos recuerda que Cristo debe ser TODO para un cristiano. Y, el evangelio en esta segunda parábola que vamos a escuchar en este domingo, nos dice que Jesús, su Reino, su Palabra….es el tesoro mayor que podemos encontrar y tener.

4. PETICIONES

4.1. Por la Iglesia. Para que sepa ayudar a las personas a encontrar y vivir con Jesús de Nazaret. Roguemos al Señor.

4.2. Por todos nosotros. Para que hagamos más oración. Para que no olvidemos a los que están en horas bajas. Para que las Jornadas Mundiales de la Juventud en España contribuyan a redescubrir la fe en muchos jóvenes y personas. Roguemos al Señor.

4.3. ¿Qué tesoros tenemos? ¿Dinero, placer, juegos, diversión, bebida? ¿Nos damos cuenta que –muchos de ellos- no nos dejan disfrutar de la joya de Dios? Que caigamos en la cuenta que Jesús es lo mejor que tenemos. Roguemos al Señor.

4.4. Por todos los que ponen su afán en los tesoros del mundo: tener y tener. Para que valoren si la vida es, tener o ser. Roguemos al Señor.

4.5. Por los que se encuentran de vacaciones. Para que no olviden el tesoro de la Fe, de la Eucaristía, de la Palabra de Dios. Roguemos al Señor.

5. OFRENDAS

5.1. En este cofre llevamos hasta el altar nuestros pequeños tesoros de “hojalata”: el egoísmo y la envidia, la vida fácil o el dinero, la apariencia o las injusticias. Que el Señor las transforme por nuestro encuentro con El.

5.2. En esta bandeja traemos los Evangelios. Las cartas de Dios están encima de la mesa. Su hijo, Jesucristo, es el oro que debemos de lucir en nuestras palabras y acciones.

5.3. El pan y el vino, un tesoro que se cuida y crece en el campo, los traemos a tu presencia –Señor- para que nos des el ánimo necesario para no alejarnos de Ti.

6. ORACIÓN

En el campo de mi vida,

que lo que más valga seas Tú, Señor

En el campo de mi pensamiento,

que mi principal deseo seas Tú, Señor

En el campo de mis sentimientos,

que en mi corazón reines Tú, Señor

En el campo de mi futuro

que lo qué más añore seas Tú, Señor

En el campo de mi riqueza

que el mejor tesoro seas Tú, Señor

En el campo de mis conquistas

que la gran hazaña seas Tú, Señor

Y que cuando olvide cultivar

tu amor y tu presencia

tu amistad y tu Palabra

salgas a mi encuentro y me recuerdes

que, como Tú, no hay otro igual

Amén.