XXII Domingo del Tiempo Ordinario
2 de septiembre de 2018

Misa Familiar

(Misa con niños, catequistas y padres)

Prepara: Javier Leoz


 

1. MONICIÓN DE ENTRADA

Nos encontramos ya en el primer domingo de septiembre. ¡Cómo pasa el tiempo! Pero, el Señor nos acompaña en ese caminar.

Y es que, como cristianos, estamos llamados a seguirle y a sentirle cerca. ¿Es así? ¿Lo sentimos?

Escuchemos entonces su Palabra y le demos gracias porque, algo bueno tiene el pan, cuando el Señor quiso hacer de él algo sagrado cuando lo convierte en su Cuerpo.

Comencemos esta celebración.

2. PENITENCIAL

2.1. Por desconocer tus mandamientos y no cumplirlos. Señor, ten piedad

2.2. Por no respetar tus leyes y pensar que, el no cumplirlas, no nos aleja de Ti. Cristo, ten piedad

2.3. Por pensar que, con amarte, ya es suficiente. Señor, ten piedad

3. MONICIÓN A LAS LECTURAS

Es bueno que, siempre, tengamos personas, medios de comunicación, sacerdotes, profetas que nos recuerden cómo y de qué manera amar al Señor. Y es que, a veces, olvidamos todo lo referente a Dios.

Estas lecturas que vamos a escuchar nos hablan de eso: hay que amar al Señor con sinceridad, con verdad pero, ojo, no olvidemos que sus Leyes son camino para llegar hasta El.

4. ORACIÓN DE LOS FIELES

4.1. Una oración por la Iglesia. Que anuncie siempre la verdad del Evangelio. Roguemos al Señor.

4.2. Una oración especial por los sacerdotes. Que no se cansen a pesar de las dificultades, de anunciar el Reino de Jesús. Roguemos al Señor.

4.3. Una oración por aquellos que han olvidado los mandamientos del Señor. Que vuelvan al buen camino. Roguemos al Señor.

4.4. Una oración sentida por los enfermos. Para que descubran la solidaridad de aquellos que más cerca viven con ellos. Roguemos al Señor.

5. OFRENDAS

5.1. Con los 10 MANDAMIENTOS queremos expresar nuestro deseo de amar a Dios con todas las consecuencias.

5.2. Con la palabra AMOR queremos resumir la Ley que nos trajo Jesús: el amor que Dios nos tiene

5.3 Con el PAN y el VINO damos gracias a Dios. Que nunca nos falte la eucaristía de cada domingo, de cada día.

6. ORACIÓN FINAL

TU ERES LA LEY, SEÑOR

El amor que se entrega

La Palabra de Dios encarnada

El Hijo de Dios vivo

TU ERES LA LEY, SEÑOR

Hablas con amor y por amor

Te acercas al hombre en su preocupación

Curas al enfermo y ayudas al pobre

Miras al corazón de las personas

TU ERES LA LEY, SEÑOR

Quieres a todos por igual

No te fijas en las apariencias

Valoras la sinceridad de los que te siguen

TU ERES LA LEY, SEÑOR