Domingo XX del Tiempo Ordinario
20 de agosto de 2017

Misa Familiar

(Misa con niños, catequistas y padres)

Prepara: Javier Leoz


 

*Objetivo: Caer en la cuenta de que, el Señor, es un Dios para todos

*Idea: nuestra petición, siempre, es escuchada. Sobre todo, cuando el Señor, la ve desinteresada


1. MONICIÓN DE ENTRADA

Cada vez que venimos a la Eucaristía, lo hacemos por muchas razones: porque queremos hacer memorial de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo; porque su Palabra nos orienta durante el resto de la semana. Pero, también es verdad, porque –sabemos—que se puede cumplir todo aquello que, con fe y esperanza, pedimos al Señor.

Que esta Misa sea para nosotros un dejarnos llevar por Cristo. El curará y sanará nuestras heridas, nuestras cicatrices producidas en el cuerpo o en el alma. Comencemos esta Acción de Gracias. ¡Es el Domingo! ¡Día de los cristianos! ¡Día de la belleza del alma!

2. PENITENCIAL

2.1. ¿Cuidamos bien, interiormente, nuestro cuerpo o solamente lo externo? Señor, ten piedad

2.2. ¿Damos gracias a Dios por la salud y por el avance de la ciencia? Cristo, ten piedad

2.3. ¿Pedimos al Señor por los enfermos? ¿Les visitamos? ¿Nos preocupamos por la salud de nuestra familia? Señor, ten piedad

3. MONICIÓN A LAS LECTURAS

Escuchar la Palabra del Señor nos lleva a ponernos delante del espejo de nuestra vida. Una vida que, no siempre, es saludable, fuerte ni honrada. El Señor, a través de la proclamación de la Palabra de Dios, nos habla y se preocupa de dirigirnos con acierto en nuestra existencia. Que Él sea la fuente y el secreto de nuestra salud. Escuchemos con atención.

4. PETICIONES

4.1. La Iglesia pide constantemente a Dios por la paz y por la salud de todos los hombres. Pidamos hoy por ella. Por el Papa Francisco y todas sus intenciones. Roguemos al Señor.

4.2. Tengamos un recuerdo especial por todos los enfermos que se encuentran en los hospitales. Por aquellos que mueren en la soledad. Roguemos al Señor.

4.3. No olvidemos a los que están cuidando a los que, por sí mismos, ya no pueden valerse. Para que vean en el rostro dolorido el cuerpo del mismo Cristo. Roguemos al Señor.

4.4. A veces en nuestro mundo sobran los que menos valen; la eutanasia es un intento de alejar de la sociedad del bienestar a aquellos que tanto han hecho por ella. Que no caigamos en esa tentación. Roguemos al Señor.

5. OFRENDAS

5.1. Con esta lámpara encendida hoy reflejamos el sufrimiento de tantas personas que, teniéndolo todo, les falta lo más importante: LA SALUD. Que el Señor les infunda fortaleza.

5.2. Con este Rosario queremos simbolizar nuestro deseo de memorizar y repetir, siempre que haga falta, una petición de súplica, de confianza o de amor al Señor o a la Virgen.

5.2 El pan y el vino, convertidos en Cuerpo y Sangre de Cristo, son alimento, salud y vida espiritual. Que nunca nos falten como medicina para nuestra fe y para nuestro vivir.

6. QUIERO Y LO DESEO, SEÑOR

Que vengas a mi lado

y así no me encuentre nunca solo

Que me hables

y pueda escoger el camino verdadero

Que me toques

y pueda hacer frente a todas enfermedades

Que me visites

y te dé gracias por tu presencia

Que me alimentes

y sea fuerte por dentro y por fuera

Que me escuches

y veas cómo estoy en espíritu

corazón y vida

QUIERO Y LO DESEO, SEÑOR

Que, lo que a Ti te parezca con mi vida,

me lo concedas.

Amén