Esta sección de libros está incompleta dentro de lo que deseamos publicar en el presente Número especial de Verano. Creemos que podremos completarlo pronto. Ya que esta sección permanecerá unas seis semanas en la Red.


1.- DIOS PARA TORPES

Por Chema Álvarez

Editorial San Pablo

Madrid. España

Uno de los problemas de esta sección de libros es que no me gusta publicar reseñas sin leer los volúmenes, No es pues una sección de novedades. Este libro de “Dios para torpes”, he querido leerlo con interés, pues, obviamente yo me encuentro entre los torpes –los muy torpes— que pretenden contemplar y entender al Señor. Y quiero añadir, desde el principio, que el libro de Chema Álvarez es una buena ayuda.

Se abre el libro con tres elementos de mucho interés. El primero es un fragmento del salmo 19 –uno de mis preferidos—que describe de manera dinámica la presencia de Dios en la creación. Hay un pensamiento de Einstein sencillo pero muy preciso y luego el bellísimo poema de San Agustín sobre el descubrimiento de Dios y su conversión. Además, el primer capitulo se titula “¡Ah! pero ¿existe Dios?” La guinda es una frase de GK Chesterton que dice: “Si no existiese Dios, tampoco existirían los ateos”. Y es que mis muchos años de increencia –me convertí a los cincuenta y ya tengo 77— los ateos me parecían gente con mucha fe. Negar algo que no existe no deja de ser una tontería.

Pero no son solamente esos elementos primeros los que enganchan en este libro. Chema Álvarez escribe en pocas páginas, algunas más de cien, el camino histórico y sociológico de la humanidad en busca de Dios. Y también algunos intentos de borrarlo del mapa. Llamo igualmente la atención sobre las frases de gente universal que Álvarez coloca al principio de cada capítulo. Es una diversidad muy formativa y, también, un poco sorprendente. En el apéndice del final del libro el recorrido de opiniones de otra gente que no es autor pues ayuda también. Y mucho. Porque alguien surgido desde la ignorancia total de Dios o desde la increencia más absoluta descubriría una multitud de personajes que algo han tenido que decir de Dios. La aportilla que lanzo es la siguiente, dado el trabajo de citas obtenidas por Chema Álvarez sobre Dios, tal vez el libro debería titularse como “Dios para vagos”

 

2.- BUENAS PRÁCTICAS PARA EVANGELIZAR EN FACEBOOK

Por Xiskya Valladares

Editorial San Pablo

Madrid. España

No es el lo mismo Internet, como red de redes, que las llamadas redes sociales. Estas nacidas –como es el caso de Facebook—de los antiguos chats “anónimos” se han convertido en medios muy cercanos y omnipresentes. Ciertamente, la existencia de esa web –betania.es— ha respondido a ese deseo de evangelizar a través de Internet. La especialización litúrgica le ha dado una gran dimensión que nos trae ser una web con un autentico récord de entradas, dentro de la especialidad religioso en español, que sigue aumentando, sin parar. Pero la intercomunicación desde una página web se apoya en los correos electrónicos sujetos a los correspondientes listados. No así el usuario de las redes sociales que se lanza a un sistema de comunicación muy personal.

Xiskya Valladares es una religiosa de la Congregación Pureza de María que viene de un gran éxito anterior: “Buenas prácticas para evangelizar en Twitter” y que se merecía esta incursión en Facebook. Twitter es un medio “angosto” de pocas palabras y de ahí –me parece— la habilidad de la hermana Valladares para buscar vías de evangelización… Facebook, sin embargo, tiene menos restricciones y, por tanto, mas posibilidades. Destaco, por otro lado, las definiciones que Xiskya Valladares da sobre la evangelización digital en su primer capítulo. El futuro esta por ahí, aunque las redes sean muy difíciles y un tanto “ingobernables” … pero la gente de nuestro tiempo está ahí.

 

3.- LA HUMANAE VITAE A LOS CINCUENTA AÑOS

Varios Autores

Editorial San Pablo, Madrid, España

Coinciden varios expertos en decir que este libro es un gran acierto de la Editorial San Pablo, pues cincuenta años después de la decisión del papa Pablo VI de publicar la encíclica “Humana Vitae” la polémica sigue como puede observarse en las opiniones de los autores presentes en este libro coral.

Ante todo, fue una encíclica sorpresa dentro de lo que se entendía que era el talante progresista del papa Montini, de Pablo VI. Eran los tiempos en que apareció la píldora anticonceptiva y se creyó que la Iglesia podría aceptarla. Pero, no; Pablo VI llevó a contemplar una regulación de los nacimientos por “métodos naturales” basados en los ciclos de capacidad procreadora de las mujeres. Pero históricamente a quienes no gustó fue a las mujeres católicas. De hecho, entre las autoras presentes en este libro todas son contrarias a la encíclica, salvo una. Tres contra una. O una contra tres.

Yo no era practicante católico cuando surgió la Humana Vitae” y apenas tuve información sobre ella. Es obvio que había restricciones para comprar anticonceptivos e, incluso, en algunas farmacias te miraban mal si pedías preservativos o, incluso, no te los vendían. Utilizamos mi mujer y yo los diferentes tipos de anticonceptivos y, sin embargo, hemos tenido cuatro hijos. Pero llegaron sin buscarlos, aunque fueron recibidos con enorme alegría. Nunca nos plantemos dejar de tener relaciones sexuales, parte muy notable y muy querida de nuestra vida matrimonial.

Creo, sinceramente, que el libro aparece porque la polémica sigue en pie y es interesante su lectura para saber la dimensión de un problema. La Iglesia en todas sus épocas –e, incluso, ahora—es partidaria de la concepción –de los hijos— frente a la anticoncepción… Una de las autoras, presentes en este libro dice que las mujeres católicas de España e Italia siguieron con su práctica religiosa en la Iglesia, aunque probablemente utilizaran practicas anticonceptivas “no legales”. Y de ahí que Italia y España hayan tenido tanto descenso poblacional en los últimos años.

Yo creo que este libro tiene una utilidad de conocimiento histórico para los jóvenes de esta época. El volumen contiene en sus páginas centrales el texto íntegro de la encíclica. Y en su lectura se descubre –me parece— que Pablo VI encontró una valoración sublime del amor matrimonial en el que se incluían los hijos en el mismo. Pero creo que mucha gente –y especialmente, mujeres— pensaron lo contrario.