1.- LA ANUNCIACIÓN DEL SEÑOR: JORNADA POR LA VIDA

Este sábado 25 de marzo la Iglesia española –y dentro de la Solemnidad Litúrgica de la Anunciación del Señor— celebra la Jornada por la Vida. Digamos, antes y desde el punto de vista litúrgico, que algún año hemos publicado los formularios de la Anunciación del Señor. En esta ocasión, y al caer en sábado, dicha celebración nos dificultaba la inclusión de un número doble Damos, no obstante, algunas de las fechas de las ediciones dobles con la Solemnidad de la Anunciación por si puede ser de utilidad para nuestros lectores: Número, 742, de 25-26 de marzo de 2012; número, 609, de 25-29 de marzo de 2009; número 468, de 25-26 marzo de 2006. Como se sabe se accede a ellos a través de nuestro link “Consultar Ediciones Anteriores”, al final de nuestro Menú Azul de la izquierda.

EL LEMA DE 2017

En este día de la Anunciación se celebra la Jornada por la Vida y los obispos españoles han expresado el leit motiv de la Jornada “La luz de la fe ilumina el atardecer de la Vida”. Como cada año, los obispos de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida hacen público un mensaje. En esta ocasión hacen una llamada: “Por un mayor cuidado y amor a nuestros enfermos y ancianos”.

Los obispos en su nota, dicen: "En este contexto interpersonal, el sufrimiento, la enfermedad y la muerte constituyen un misterio que apenas alcanzamos a comprender, y, sin embargo, de un modo u otro, a todos nos afecta. Pero también tenemos experiencia de que son realidades que, vividas bajo la mirada de Dios que es amor, lejos de dañar la dignidad del hombre y su libertad, constituyen una ocasión excepcional en la que se revela la grandeza de nuestra existencia

 «Conocemos la objeción que, sobre todo en estos tiempos, se plantea ante una existencia marcada por grandes limitaciones físicas. Se considera que una persona enferma o discapacitada no puede ser feliz, porque es incapaz de realizar el estilo de vida impuesto por la cultura del placer y de la diversión. En esta época en la que el cuidado del cuerpo se ha convertido en un mito de masas y, por tanto, en un negocio, lo que es imperfecto debe ser ocultado, porque va en contra de la felicidad y de la tranquilidad de los privilegiados y pone en crisis el modelo imperante (…).

CARGA ECONÓMICA

En algunos casos, incluso, se considera que es mejor deshacerse cuanto antes, porque son una carga económica insostenible en tiempos de crisis. Pero, en realidad, con qué falsedad vive el hombre de hoy al cerrar los ojos ante la enfermedad y la discapacidad. No comprende el verdadero sentido de la vida, que incluye también la aceptación del sufrimiento y de la limitación. El mundo no será mejor cuando esté compuesto solamente por personas aparentemente “perfectas”, por no decir “maquilladas”, sino cuando crezca la solidaridad entre los seres humanos, la aceptación y el respeto mutuo (…).

No existe solo el sufrimiento físico; hoy, una de las patologías más frecuentes son las que afectan al espíritu. Es un sufrimiento que afecta al ánimo y hace que esté triste porque está privado de amor. La patología de la tristeza (…). La felicidad que cada uno desea, por otra parte, puede tener muchos rostros, pero solo puede alcanzarse si somos capaces de amar. Es siempre una cuestión de amor, no hay otro camino…

 

2.- CUARESMA: ¿CRISTIANOS ENTEROS O A MEDIAS?

En este tiempo de Cuaresma conviene –desde la humildad—hacer examen de conciencia para determinar qué clase de cristianos somos. No se trata de saber si somos muy buenos o muy malos, listos o torpes, ortodoxos o heterodoxos, progresistas o conservadores. Ni tampoco, si llevamos mucho tiempo o poco. Lo único importante es saber si somos auténticos seguidores de Cristo, tal como nos narran los Evangelios y nos enseña la Iglesia. A partir de ese examen, y de su posterior conocimiento, sabremos si somos cristianos enteros o a medias.

DIVERSIDAD CRISTIANA

Una de las cosas que más sorprendió en Asia y África, cuando llegaron los primeros misioneros cristianos, era la diversidad doctrinal que ofrecían. También, la que daban a una organización u otra, en función de la Iglesia que pertenecían. Y así la imagen que daban –por ejemplo—católicos y protestantes poco tenía que ver con el auténtico mensaje de Cristo. Esto ocurrió durante los siglos pasados. Hoy parece que todas las Iglesias se han purificado bastante y sus obras, en general, responden más a la idea de “cristianos completos”. Pero esa diversidad no solo ocurre al comparar cristianos de diversas iglesias, acontece entre católicos, con tantas diferencias que parecen que pertenecen a otra religión.

Hay demasiadas diferencias entre los cristianos –y por supuesto entre católicos— respecto con el mundo de la igualdad, del dinero, de la ayuda a los hermanos, de la justicia, de la fraternidad. En el pasaje evangélico del Juicio Final sólo se habla de ayuda a los hermanos: de darles de comer, de beber, de proporcionales vestido. Y que todo lo que hagamos con ellos –o dejemos de hacer— es como si lo hubiéramos hecho con el propio Cristo. Y Él es quien nos lo dice. Pero existe una mayor valoración de las faltas morales, relacionadas –por ejemplo— con el sexo, que de las omisiones hacia el bienestar de nuestros hermanos o de las complicidades con políticas y talantes opresores en lo social y en lo económico.

EVITAR LA EXPLOTACIÓN ECONÓMICA

No se trata de “flojear” en algunos aspectos para “presionar” en otros. Se trata de tener la misma firmeza en todo aquello que es básico y fundamental en la condición de seguidores de Cristo. De no considerar unas obligaciones menores que otras o unos pecados mayores que otros. Eso sería ser cristianos a medias. Aunque a mí, personalmente, me gustaría que muchos de los que preconizan, con enorme fuerza, la virtud de la castidad, emplearan los mismos arrestos para evitar la explotación económica de los hermanos. Y desde luego también me gustaría que muchos de los trabajan por la igualdad de los hermanos fueran coherentes con lo que hemos llamado, ya muchas veces, castidad según su estado.

Son estos –si se quiere— dos ejemplos frecuentes y paradigmáticos. Pero hay muchos más. No podemos mirar solo aun lado del camino. O condenar lo que menos nos gusta y olvidar aquello que para nuestro criterio es leve. Jesús de Nazaret contempló a la humanidad de manera completa con su visión puesta en todas las necesidades, virtudes y obligaciones. Extrapolar, por nuestra parte, unas pocas, para olvidar otras muchas. Es solamente una realidad a medias. Es, como decía, ser solo cristianos a medias.

 

3.- NECESITAMOS APOYO ECONÓMICO…Y MUCHAS ORACIONES

No hemos forzando demasiado la invocación a la generosidad de nuestros lectores, tras los problemas suscitados hace meses. Pero, realmente, la situación económica de Betania sigue siendo muy difícil y no se descarta su desaparición. Con las aportaciones de tiempo atrás –y estamos profundamente agradecidos—pudimos seguir adelante. Pero ahora nuevamente tenemos problemas. Hay que atender a nuevos gastos, algunos los mismos que se resolvieron en aquellos días. Hemos abierto ahora la posibilidad de ingresos con la publicidad, con los anuncios, pero no sabemos su rendimiento posible. Y, al parecer, no es muy alto.

Hasta ahora, no había nadie –salvo los lectores—que faciliten recursos económicos a nuestra web. Nos abrimos a la publicidad de Google, pero el rendimiento es bajo. La aportación económica del propio Editor es ya imposible y, probablemente, deje de trabajar en Betania pronto. No somos capaces de llevar a cabo un equipo técnico que sustituyera al trabajo del Editor. Y aunque hay planes para modificar este aspecto, también en la transición necesitamos ayuda. Y lo que pedimos con el corazón son oraciones por la continuidad de Betania. El Espíritu ha estado siempre de nuestra parte y creemos que así seguirá. Pero hay que pedírselo… Necesitamos también muchas oraciones.


Quienes somos

Betania fue fundada por el periodista laico, Ángel Gómez Escorial, el 1 de diciembre de 1996, como consecuencia de una transformación personal y religiosa. Ha estado siempre publicada a expensas de la empresa periodística Prensa Escorial –también fundada por Gómez Escorial-- sin ninguna otra pertenencia a movimiento alguno o jerarquía de la Iglesia católica. Pero como ha expresado muchas veces Gómez Escorial, su Editor, “Betania quiere ser siempre una hija fiel de la Iglesia Católica”. Entre sus colaboradores hay sacerdotes y laicos, pero son mayoría los sacerdotes, aunque pertenecen a diferentes carismas. Así hay dos agustinos, un jesuita, un miembro del Opus Dei y el resto diocesanos. Los colaboradores laicos son padres y madres de familia y de diferentes profesiones.

Betania, Prensa Escorial, SL.

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