1.- LA JORNADA DEL DOMUND

“Cambia el mundo” Es el lema, este año, de la Domingo Mundial de las Misiones. Es el popular DOMUND que tanto arraigo tiene en la sociedad española. Es una jornada de oración, de apoyo, de concienciación y también de comunión.

Miles y miles de misioneros y misioneras trabajan lejos de sus países para llevar la Palabra de Dios a quien no la conocen. Pero la realidad les hace que primero intenten sacar a la gente de su miseria, de sus enfermedades, de sus problemas. Viven los misioneros, casi siempre, en habientes hostiles. O, como poco, muy diferentes a lo que están acostumbrados por origen. Y si nos atenemos a lo que ocurre en África esas dificultades llevan, incluso, a producir la muerte de los que acuden a ayudar.

Hemos pues de orar por los misioneros y por la conversión de aquellos que no conocen a Cristo Jesús. Tenemos que apoyar económicamente una acción que, cada vez, va teniendo más de ayuda humanitaria que de adoctrinamiento, aunque sin olvidar el principio ineludible de la Evangelización. La fiesta –es una fiesta, ciertamente— del DOMUND ha de ser vehículo de concienciación para nosotros mismos, para aprender una realidad importante y cambiante en la acción de evangelizar a unos colectivos que, además, necesitan mucha ayuda y mucho amor. Tal vez, se llegue tarde este año para aprender lo que es el DOMUND y su obra, pero sirve como difusión y “marketing” para el próximo. Y, por supuesto, es comunión –común unión—con todas esas personas que marchan lejos para servir, en las peores condiciones, a Dios y a los hermanos. Y nuestra comunión debe hacerse extensiva a organismos como la Obras Misionales Pontificias (OMP) que coordina todos estos esfuerzos, no solo en la Jornada del DOMUND si no todo el año.

 

2.- LA FUERZA DEL ESPÍRITU EN CADA CANONIZACIÓN

El Papa Francisco canonizó el pasado domingo 14 de octubre a Pablo VI, Mons. Oscar Romero y otros nuevos cinco santos, durante la multitudinaria Misa que se celebró en la Plaza de San Pedro. Además del nuevo Papa santo y el Arzobispo de San Salvador, también fueron canonizados los sacerdotes italianos Francesco Spinelli y Vincenzo Romano, las religiosas María Caterina Kasper y Nazaria Ignacia de Santa Teresa de Jesús March Mesa, y el laico italiano Nunzio Sulprizio.

Y así, si creemos en la Comunión de los Santos y que el Espíritu Santo inspira las acciones más trascendentes de la Iglesia, no podemos entrar en la duda permanente sobre la idoneidad de los procesos de beatificación y canonización y, mucho menos, efectuar un recuento excesivo o escaso de los méritos de aquellos a quien la Iglesia reconoce su santidad. Es obvio que la santidad, la glorificación, es sólo obra de la misericordia divina, pero la Iglesia camina asistida por el Espíritu en todo el proceso de discernimiento que conduce a esa fiesta maravillosa de exaltación que suele celebrarse en el corazón de la Iglesia católica, en la Plaza de San Pedro de Roma.

El enfrentamiento o las divergencias entre grupos y gentes católicos llegan a tales extremos que, sin respetar esa facultad superior que la Iglesia recibe del Espíritu, se tiende a dudar y hasta a condenar algunas canonizaciones. Sinceramente creemos que la frontera de la discrepancia entre católicos debe estar en eso, en precisamente, el “afloramiento público” del Espíritu Santo. Y decir para terminar que manifestamos nuestra inmensa alegría por estos nuevos santos de Dios y que pedimos su intercesión para todo el ámbito de Betania, para quienes la hacemos y para todos los lectores.

En la sección de Noticias damos informaciones sobre las ceremonias de canonización de la Plaza de San Pedro y los perfiles de los nuevos santos.

 

3.- NECESITAMOS APOYO ECONÓMICO…Y MUCHAS ORACIONES

No hemos forzando demasiado la invocación a la generosidad de nuestros lectores, tras los problemas suscitados hace meses. Pero, realmente, la situación económica de Betania sigue siendo muy difícil y no se descarta su desaparición. Con las aportaciones de tiempo atrás –y estamos profundamente agradecidos— pudimos seguir adelante. Pero ahora nuevamente tenemos problemas. Hay que atender a nuevos gastos, algunos los mismos que se resolvieron en aquellos días.

No hay nadie –salvo los lectores y algunos anuncios— que faciliten recursos económicos a nuestra web. La aportación económica del propio Editor es ya imposible y, probablemente, deje de trabajar en Betania pronto. No somos capaces de llevar a cabo un equipo técnico que sustituyera al trabajo del Editor. Y aunque hay planes para modificar este aspecto, también en la transición necesitamos ayuda. Y lo que pedimos con el corazón son oraciones por la continuidad de Betania. El Espíritu ha estado siempre de nuestra parte y creemos que así seguirá. Pero hay que pedírselo… Necesitamos también muchas oraciones.


Quienes somos

Betania fue fundada por el periodista laico, Ángel Gómez Escorial, el 1 de diciembre de 1996, como consecuencia de una transformación personal y religiosa. Ha estado siempre publicada a expensas de la empresa periodística Prensa Escorial –también fundada por Gómez Escorial-- sin ninguna otra pertenencia a movimiento alguno o jerarquía de la Iglesia católica. Pero como ha expresado muchas veces Gómez Escorial, su Editor, “Betania quiere ser siempre una hija fiel de la Iglesia Católica”. Entre sus colaboradores hay sacerdotes y laicos, pero son mayoría los sacerdotes, aunque pertenecen a diferentes carismas. Así hay dos agustinos, un miembro del Opus Dei y el resto diocesanos. Los colaboradores laicos son padres y madres de familia y de diferentes profesiones.

Prensa Escorial edita, entre otras cosas, una revista quincenal impresa, especializada en finanzas y banca, BANCA 15, que tiene también una web de periodicidad diaria, www.banca15.com. Nuestras coordenadas son

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