1.- LA BATALLA DE ROMA

El titulo tiene mucho de bélico, pero en realidad se trata de una defensa a ultranza por parte de un grupo de cardenales romanos de la labor del papa Francisco, después de un largo periodo de ataques y descalificaciones de la labor del pontífice. Entre los protagonistas de los adversos a Francisco hay también cardenales y otros dignatarios de la Iglesia de Roma. Aunque son menos conocidos que el llamado G-9, grupo de purpurados que ayuda al Papa en las labores de reforma de la curía.

Los disparatado del asunto es que además de los rumores y cuchicheos palaciegos de los contrarios a Francisco, han aparecido en Roma carteles escritos en romanesco, el dialecto del pueblo llano romano, contra el Papa Bergoglio. Este hecho, entre otros muchos, ha llenado de estupor a la mayoría de los romanos que siempre han estado más atentos a lo que ocurre en el Vaticano que en Quirinal, lugar que habita el presidente de la República italiana y que está situado en otra de las colinas romanas. Y por supuesto más que del palacio de Montecitorio, sede del Parlamento o del palacio Chigi, sede del Jefatura del Gobierno. Y es que en épocas de estrechez presupuestaria de los organismos romanos de gobierno, la Iglesia, el Vaticano, ha ayudado bastante para obviar esas penurias. Pero no es un tema demasiado público, aunque los romanos saben que cuando la cosa está mal hay que hablar con el Papa.

Hasta ahora la curia era monolítica y mantenía su unidad a ultranza. San Juan Pablo II advirtió esa dificultad pero, tal vez, no la encontró prioritaria. Benedicto XVI vivió muchos años en el “interior” de la Curia y supo que tendría que ser reformada. El cardenal Joseph Ratzinger diseño –tal vez—varias soluciones para la reforma de la curia que su antecesor –y buen amigo— Juan Pablo II no aceptó. Tal vez, la luminosa inteligencia del papa polaco supo que aquello era una “misión imposible”. La renuncia de Benedicto XVI hecho insólito en la devenir próximo de la Iglesia –en la antigüedad hubo alguna más—abrió una nueva situación. Y, al fin, la elección por el conclave del papa venido del otro lado del mundo, de Jorge Bergoglio, cardenal arzobispo de Buenos Aires, abrió la posibilidad de esa reforma que ahora se intentar articular. El primer gesto del nuevo papa fue no habitar los palacios pontificios y quedarse en Santa Marta, la residencia de cardenales de tránsito en Roma.

Ahora comienza el último capítulo de la Batalla de Roma, que habrá que seguir cuidadosamente. Grandes cambios y grandes acontecimientos para cuando se inicie la cuaresma de 2017. La última palabra la tiene el papa Francisco.

 

2.- MENSAJE DEL SANTO PADRE PARA LA CUARESMA

Este año la Cuaresma se inicia el 1 de marzo con la celebración del Miércoles de Ceniza. El Papa Francisco ya ha hecho público su mensaje para este tiempo fuerte de la vida religiosa y de su liturgia. Son cuarenta días de reflexión y de busca de mejores horizontes para nuestra vida de cristianos. Es camino de la siempre necesaria conversión de cuerpos y almas al ejemplo de amor que nos dio Jesús de Nazaret al entregarse por nosotros. En fin, es un camino en el que la meditación ha de ser una herramienta fundamental y nos puede ayudar la lectura serena y relajada del mensaje del Papa para la cuaresma que publicamos en su versión íntegra en la sección de Noticias.

 

3.- NECESITAMOS APOYO ECONÓMICO…Y MUCHAS ORACIONES

No hemos forzando demasiado la invocación a la generosidad de nuestros lectores, tras los problemas suscitados hace meses. Pero, realmente, la situación económica de Betania sigue siendo muy difícil y no se descarta su desaparición. Con las aportaciones de tiempo atrás –y estamos profundamente agradecidos—pudimos seguir adelante. Pero ahora nuevamente tenemos problemas. Hay que atender a nuevos gastos, algunos los mismos que se resolvieron en aquellos días. Hemos abierto ahora la posibilidad de ingresos con la publicidad, con los anuncios, pero no sabemos su rendimiento posible. Y, al parecer, no es muy alto.

Hasta ahora, no había nadie –salvo los lectores—que faciliten recursos económicos a nuestra web. Nos abrimos a la publicidad de Google, pero el rendimiento es bajo. La aportación económica del propio Editor es ya imposible y, probablemente, deje de trabajar en Betania pronto. No somos capaces de llevar a cabo un equipo técnico que sustituyera al trabajo del Editor. Y aunque hay planes para modificar este aspecto, también en la transición necesitamos ayuda. Y lo que pedimos con el corazón son oraciones por la continuidad de Betania. El Espíritu ha estado siempre de nuestra parte y creemos que así seguirá. Pero hay que pedírselo… Necesitamos también muchas oraciones.


Quienes somos

Betania fue fundada por el periodista laico, Ángel Gómez Escorial, el 1 de diciembre de 1996, como consecuencia de una transformación personal y religiosa. Ha estado siempre publicada a expensas de la empresa periodística Prensa Escorial –también fundada por Gómez Escorial-- sin ninguna otra pertenencia a movimiento alguno o jerarquía de la Iglesia católica. Pero como ha expresado muchas veces Gómez Escorial, su Editor, “Betania quiere ser siempre una hija fiel de la Iglesia Católica”. Entre sus colaboradores hay sacerdotes y laicos, pero son mayoría los sacerdotes, aunque pertenecen a diferentes carismas. Así hay dos agustinos, un jesuita, un miembro del Opus Dei y el resto diocesanos. Los colaboradores laicos son padres y madres de familia y de diferentes profesiones.

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