1.- PENTECOSTÉS, LA LLEGADA DEL ESPÍRITU

Tras las Ascensión del Señor se produce la promesa que hizo –que nos hace hoy a nosotros— a sus discípulos: la llegada el Espíritu Santo que lo enseñará todo. Y el rito, la liturgia, nos trae una realidad fehaciente: tras celebrar la Cuaresma, el Triduo Pascual, la Pascua y la Ascensión nos disponemos a la visita del Enviado para aprender algo nuevo en nuestro camino y rejuvenecer nuestras capacidades. El Espíritu nos va a mostrar el camino que hemos de seguir en estos meses que nos separan, por ejemplo, de otra gran celebración: el Nacimiento de Jesús. No podemos reducir todas estas cosas a unas fiestas alejadas de la fe, de la esperanza y del amor porque si es así nuestra vida de cristianos sería totalmente vacía, hueca.

ENCUENTRO PERSONAL

Hay muchos autores y maestros de oración que dicen que, un cristiano no lo es, mientras que no haya tenido su encuentro personal con Jesús de Nazaret. Hay muchos relatos con ejemplos de dichos encuentros en la historia de la Iglesia: el “más fuerte” es, sin duda, el “encontronazo” que Pablo de Tarso tiene con el Maestro en el camino de Damasco. Llama la atención, asimismo, el de Agustín de Hipona cuando tras escuchar una desconocida y misteriosa canción infantil –“toma y lee”— abre el libro de los evangelios y encuentra las palabras de la carta de San Pablo a los Romanos capítulo 13:13-14: “nada de comilonas y borracheras; nada de lujurias y desenfrenos… revestíos más bien del Señor Jesucristo” y encuentra ese pasaje”. Era el retrato de su existencia hasta entonces. Teresa de Ávila reconoce que su vida de monja cambia en un momento que ve la imagen de un Cristo muy llagado en la capilla de su convento y que se le abren los ojos en ver reflejados en esa talla de madera todos los sufrimientos asumidos por Jesús de Nazaret para su salvación y la de todos.

DISPONIBILIDAD PARA EL CONTACTO

Pero, antes de ese encuentro fundamental con Jesús, llega una disponibilidad personal para el contacto, obra del Espíritu Santo, quien, probablemente, habrá comenzado a trabajar nuestra alma y nuestra capacidad de conocimiento como un escultor modela su obra. Inquilino de nuestra alma y de nuestros pensamientos, el Espíritu comienza sutilmente a enseñárnoslo todo. No de golpe como a Pablo, sino poco a poco, preparándonos para el encuentro. Se puede notar en ese juego de pensamientos dialogados que muchas veces se producen en nuestro interior y que quedan muy lejos de cualquier juego de la imaginación. Es como algo o alguien de fuera nos estuviera diciendo hacia donde tenemos que ir.

El mayor error de los cristianos es no tener el alma abierta a las inspiraciones del Espíritu. Y la forma más habitual de evitar dicha comunicación es creer que ello no es posible, que estamos viviendo en un plano de soledad absoluta en donde nuestras creencias sólo se jalonan gracias a la fe. Sin dejar de creer en las muchas manifestaciones que los santos nos han narrado respecto a sus contactos con lo Transcendente, no son posible para nosotros, y menos en esta época donde la realidad “objetiva” tiende a convertir nuestras creencias –y hasta nuestra fe— en algo aprendido como un relato anterior, antiguo, muy bello, pero de imposible realización en nuestra vida de ahora.

LA COMUNIÓN DE LOS SANTOS

Una de las más grandes obras del Espíritu es la Comunión de los Santos, que la Iglesia relata en todas sus enseñanzas como por ejemplo el Catecismo. La Comunión de los Santos es ese permanente contacto de todos los bautizados de ahora y de siempre, que transciende el tiempo y el espacio. Comunicación espiritual que nos permite rezar con los más grandes intercesores y que, por supuesto, se refleja en momentos precisos, concretos, si verdaderamente tenemos el ánimo y el alma dispuestos a admitirlo y a usar esa posibilidad. Esas son las “cosas” del Espíritu.

Cada uno tendrá que admitir la inspiración del Espíritu para seguir adelante en muchas cosas. El amor es fundamental en ese trato con el Espíritu Santo. No se olvide que en contexto prodigioso de la Trinidad Santísima el Espíritu es la corriente de amor que une al Padre y al Hijo. Y nosotros hemos de auparnos en esa corriente de amor para llegar a mejor conocer a la Trinidad, nuestro Dios Único. Abramos pues nuestro entendimiento a la cercanía innegable del Espíritu Santo. Tal vez no nos llegue en forma de lenguas de fuego, ni de un viento sonoro. Pero, en algún momento, nuestro interior recibirá una moción que no nos dice que no estamos solos y que, si queremos aprenderlo todo, simplemente nos tenemos dejar enseñar por Él. ¡Feliz Pentecostés a todos!

 

2. - LA VIGILÍA DE PENTECOSTÉS

La Iglesia celebra una Vigilia de Pentecostés que es preciosa por sus contenidos litúrgicos y de la Palabra. Aunque menos celebrada que la Vigilia de Pascua, pero no por eso menos interesante. Hay asimismo una gran similitud con las lecturas de la Misa del Domingo que es la que ofrecemos en la presente edición de Betania. La Vigilia de Pentecostés se celebra en la tarde del sábado antes o después de las Vísperas del Domingo de Pentecostés. Y así puede ser celebrada a lo largo de toda la tarde. No tiene, como en el caso, de la Vigilia de Pascua, las seis lecturas, con su salmo correspondiente Epístola. En el caso de la Vigilia de Pentecostés tiene, como una misa ordinaria, tres lecturas –primera, segunda, y evangelio— y el correspondiente salmo. Sin embargo, el Misal romano ofrece la posibilidad de elegir para la primera lectura –solo se leerá una— las siguientes: Génesis, 11, 1-9; Éxodo, 19, 3-8ª.16-20b; Ezequiel, 37, 1-14 y Joel, 3, 1-5. El Salmo es el 103, con la respuesta “Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra”. La segunda lectura es de Romanos 8, 22-27 y el Evangelio, San Juan 7, 37-39. Por tanto, tiene los contenidos de una misa habitual primera lectura, salmo, segunda lectura y evangelio.

Se observa un relanzamiento de las celebraciones de la Vigilia de Pentecostés, aunque su extensión no llega la frecuencia de la relativa a la de Pascua. No se olvide que la Vigilia de Pascua, salvo por cuestiones pastorales graves, es ineludible, hay que celebrarla. Y la de Pentecostés no reúne esa condición obligatoria.

 

3.- EL DÍA DEL APOSTOLADO SEGLAR

La Iglesia celebra en el Domingo de Pentecostés el Día de la Acción Católica y del Apostolado seglar. La conmemoración lleva por delante el nombre de la Acción Católica por ser la primera obra de la Iglesia dedicada a la participación de los laicos en la construcción del Reino. En 1916 Benedicto XV funda la Acción Católica italiana y en 1923 Pio XI revista sus estatutos y los dispone para el uso de estos en toda la Iglesia. A partir de esa fecha comienzan las fundaciones de cada una de las asociaciones nacionales. Surge esa necesidad de organizar a los laicos dentro de la Iglesia por la fuerte pujanza e influencia de movimientos juveniles políticos, contrarios a la misma Iglesia. Con gran importancia en los años treinta del siglo pasado, en España se refuerza especialmente en los años cuarenta. Decir, que el patrón de la Acción Católica es San Francisco de Asís. Y que la familia franciscana mantiene desde hace siglos la llama Orden Tercera para laicos, donde se comenzó esa la labor de integración en la Iglesia de los no consagrados.

A partir de los años setenta y ochenta van surgiendo otros movimientos de apostolado seglar que cambian un tanto el panorama de la acción evangelizadora en los diferentes países. Pero, obviamente, no se trata de glosar especialmente la permanencia o continuidad de unas siglas u otras. La realidad es que el laicado se “lanza a la calle” en esos años, mostrando que no son sólo los consagrados quienes tienen esa exclusiva. De todas formas, la Acción Católica abrió el camino con la fundación de movimientos especializados como bien pudieron ser los de carácter obrero y los Boys Scouts.

La Iglesia desea esa pujanza del laicado, el cual se ha ido abriendo sitio en el interior de la misma Iglesia, por la cada vez más acuciante escasez de sacerdotes. Hoy, por ejemplo, en la mayoría de las parroquias de todo el mundo, la organización de estas se hace mediante la colaboración de un buen número de laicos. Y visto hoy con una cierta perspectiva histórica habría que decir que sin la participación laical la vida de la Iglesia será mucho menos eficaz y apenas pujante. Este año de 2018 el lema de los obispos españoles en torno a la jornada es: “Discípulos misioneros de Cristo, Iglesia en el mundo”

Betania, como en el caso de otras jornadas especializadas, pide a sus lectores una participación muy activa en el Día del Apostolado Seglar con oraciones y aportaciones económicas que sirvan para reforzar un gran camino, que todavía, en el fondo, es una gran novedad en el seno de la Iglesia.

 

4.- LA CRUZ EN LA DECLARACIÓN DE LA RENTA

Ya lo decíamos la semana pasada. Con la campaña de la Declaración de la Renta en marcha queremos llamar la atención a los lectores españoles de Betania que es necesario que tengan en cuenta que marcando la cruz ad hoc en sus formularios de la referida declaración un 0,7% de los importes de su declaración –de la cuota íntegra--van a la Iglesia católica. Dejar dicha casilla en blanco no sirve para nada pues se pierden esas aportaciones.

Realmente, desde el acuerdo de subir al 0,7% el aporte de las declaraciones rige la desaparición de otras ayudas a la Iglesia Católica. Realmente, se puede decir que es la única aportación del dinero público que les llega. Cáritas incluso va más lejos y señala que tras marcar la cruz en la casilla de la Iglesia Católica no es malo –es bueno— que se marque también la respectiva cruz destinada a organizaciones sociales pues será otro 0,7 por ciento que ira a tales fines. Lo ideal pues es rellenar las dos casillas.

Pero, todavía, se producen muchos olvidos u errores al respecto. Y un formulario de la Declaración que no fije esos dos fines es como evitar un aporte que al contribuyente no le cuesta más y, sin embargo, se pierde. Seamos, pues, responsables y cumplamos con nuestro deber como católicos en el sostenimiento de la Iglesia y ampliemos posibilidades solidarias que hoy son tan necesarias.

 

5.- NECESITAMOS APOYO ECONÓMICO…Y MUCHAS ORACIONES

No hemos forzando demasiado la invocación a la generosidad de nuestros lectores, tras los problemas suscitados hace meses. Pero, realmente, la situación económica de Betania sigue siendo muy difícil y no se descarta su desaparición. Con las aportaciones de tiempo atrás –y estamos profundamente agradecidos— pudimos seguir adelante. Pero ahora nuevamente tenemos problemas. Hay que atender a nuevos gastos, algunos los mismos que se resolvieron en aquellos días.

No hay nadie –salvo los lectores y algunos anuncios— que faciliten recursos económicos a nuestra web. La aportación económica del propio Editor es ya imposible y, probablemente, deje de trabajar en Betania pronto. No somos capaces de llevar a cabo un equipo técnico que sustituyera al trabajo del Editor. Y aunque hay planes para modificar este aspecto, también en la transición necesitamos ayuda. Y lo que pedimos con el corazón son oraciones por la continuidad de Betania. El Espíritu ha estado siempre de nuestra parte y creemos que así seguirá. Pero hay que pedírselo… Necesitamos también muchas oraciones.


Quienes somos

Betania fue fundada por el periodista laico, Ángel Gómez Escorial, el 1 de diciembre de 1996, como consecuencia de una transformación personal y religiosa. Ha estado siempre publicada a expensas de la empresa periodística Prensa Escorial –también fundada por Gómez Escorial-- sin ninguna otra pertenencia a movimiento alguno o jerarquía de la Iglesia católica. Pero como ha expresado muchas veces Gómez Escorial, su Editor, “Betania quiere ser siempre una hija fiel de la Iglesia Católica”. Entre sus colaboradores hay sacerdotes y laicos, pero son mayoría los sacerdotes, aunque pertenecen a diferentes carismas. Así hay dos agustinos, un miembro del Opus Dei y el resto diocesanos. Los colaboradores laicos son padres y madres de familia y de diferentes profesiones.

Prensa Escorial edita, entre otras cosas, una revista quincenal impresa, especializada en finanzas y banca, BANCA 15, que tiene también una web de periodicidad diaria, www.banca15.com. Nuestras coordenadas son

Betania, Prensa Escorial, SL.

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